miércoles, 4 de noviembre de 2009

"La Antártida termina enamorando"

La semana próxima, el comodoro Roberto Aguirre iniciará su tercera estadía en la Base Marambio. Llegó por primera vez en 2001, como segundo jefe. "Siempre fue un sueño conocer la Antártida, y quería vivir esa experiencia. No me fue fácil anotarme, y antes lo hablé con mi familia". Aguirre está casado y tiene tres hijos, ahora de 23, 22 y 20 años.


Regresó a Marambio por 40 días en el verano 2006-2007, de paso por la base Matienzo. Y ahora vuelve por un año más, ya como jefe. "Descubrí que una de las actividades más lindas de mi carrera fue en la Antártida. Volver es hacer un cierre. Y mi familia me apoya. El sacrificio es muy grande también para ellos".


En su dotación, que incluye dos mujeres, hay al menos diez "repitentes". "La Antártida termina enamorando. En Marambio, el paisaje cambia en forma permanente: la forma de los hielos y de las nubes, los colores... es algo indescriptible".


Aguirre subraya la camaradería y habla de "psicología antártica: ver lo que le va pasando a cada persona en cada etapa de la campaña, instalar el hábito de una comunicación franca. En poco tiempo se crea un espíritu de pertenencia de la dotación. Uno se siente un privilegiado".


Clarín, Argentina

No hay comentarios: