miércoles, 29 de abril de 2015

Expedición “Campos de Hielo Sur 2015 CECs-DGA”.


Laboratorio de Glaceología da inicio a Expedición "Campos de Hielo Sur CECs-DGA"

Aprovechando una ventana de buen tiempo el Sábado 11 de Abril a primera hora subimos en helicóptero el equipo de avanzada compuesto por Andrés Rivera, Carlos Fouilloux y dos técnicos del ejército hasta la Estación 1 en Glaciar Greve.

Los módulos instalados el año pasado resistieron su primera prueba sin contratiempos, salvo algunas filtraciones menores que ya fueron reparadas. Nos encontramos ya habitando los módulos de manera normal e instalando el equipo, los generadores se encuentran funcionando sin problemas.

La meteorología se está deteriorando rápidamente, como es usual en estos parajes. En los últimos días ya han caído cerca de 20 cm. de nieve. Pese a ello en las inmediaciones a la estación hay poca nieve y sin grietas, lo que permite circular sin mayor inconveniente, pero en el sector aledaño a unos 7 metros de la estación si se han encontrado grietas.

Los cubículos que protegen las “motos” de nieve están en perfectas condiciones y se encuentran operativas, pero no se pueden utilizar ya que se encuentran en roca sin nieve. Desde su instalación la línea de nieve ha retrocedido 3 metros más abajo.

Esperamos que durante esta semana podamos contar con otra ventana de meteorología aceptable, para que puedan subir Felipe Napoleoni y Rodrigo Zamora, con lo que completaríamos el equipo.



“Campos de Hielo Sur 2015 CECs-DGA”. Segundo reporte


Después de varios días de malas condiciones meteorológicas, ayer amaneció despejado, lo que nos permitió realizar siete vuelos de transporte de carga y personal durante todo el día. Finalmente, nuestro equipo está completo y trabajando a toda máquina. 


En los días previos se terminaron de reparar y sellar los módulos de la estación Greve, lo que incluyó cambio de pisos y la instalación de sistemas eléctricos, entre otros. Ambas estaciones quedaron completamente operacionales, con suministros e implementos para varios meses de investigación.

Ayer parte del equipo se trasladó desde la estación Greve al segundo nunatak donde se instalará la Estación Témpano. Ya se comenzó con los trabajos de transporte y despliegue de carga, que consistió en las bases y partes para el armado de las estaciones. Mientras se construye la estación dormiremos en un campamento consistente en cuatro carpas de montaña y un shelter Weatherhaven, donde se instalará la cocina y el almacén de suministros. 

Para aprovechar la ventana de buen tiempo se trabajó hasta muy tarde ayer y pese al cansancio todos se encuentra bien y entusiasmados. Desde Tortel les pudieron enviar comida fresca y empanadas. Un verdadero festín en estos parajes. meteorología es buena, no es óptima para vuelo de cargas mayores.

Por ahora seguimos a la espera que mejoren las condiciones para hacer nuevos vuelos con más carga. Aun cuando la meteorología es buena, no es óptima para vuelo de cargas mayores.


“Campos de Hielo Sur 2015 CECs-DGA”. Tercer reporte.


Ya instalados en el campamento Témpanos, las mala condiciones meteorológicas nos han impedido trabajar a la velocidad planificada. La poca visibilidad, las continuas nevazones y el viento hacen de cada esfuerzo, por pequeño que sea, una ardua y delicada tarea.

Pese a las inclemencias climáticas hemos logrado armar el modulo pequeño de la futura base Témpanos. Esperamos sellarlo e instalar la conexión eléctrica en las próximos horas. Estamos ansiosos a la espera de una ventana de buen tiempo que nos permita armar rápidamente el modulo mayor de la Estación, para poder completar la misión sin contratiempos. El equipo espera paciente y con la moral alta.


"Campos de Hielo Sur 2015 CECs-DGA". Cuarto reporte


Finalmente el mal tiempo ha cedido y el domingo tuvimos nuestra anhelada ventana de buen tiempo.


Las buenas condiciones meteorológicas nos permitieron realizar los vuelos pendientes de carga y reposición de alimentos. La base Témpanos ya va tomando forma. Se pudo completar el armado del modulo grande y trabajamos rápidamente en los sellos y equipamiento interno antes que el mal tiempo vuelva a la carga, también pudimos instalar sin contratiempos la estación meteorológica que, ya esta lista para capturar datos.

En el ultimo vuelo, subió Rodrigo Zamora para apoyarnos en la recta final de la base Témpanos. Estamos todos de buen animo y muy contentos, esperemos contar con ventanas de buen tiempo más frecuentes en las semanas que quedan.

Centro de Estudios Científicos


LABORATORIO DE GLACEOLOGÍA

Estudiamos las variaciones de los glaciares y la dinámica de flujo del hielo y su relación con los cambios climáticos. Las zonas de estudio comprenden los Andes de Chile Central, la Región de Los Lagos, los Campos de Hielo Patagónico Norte y Sur, la Península Antártica y la exploración sector Occidental del casquete Antártico (WAIS). Nuestros métodos incluyen mediciones y monitoreos sistemáticos de glaciares con sistemas GPS, radio eco-sondaje, láser terrestre, láser aerotransportado, sonar, uso de estaciones meteorológicas, cámaras termales y análisis digital de imágenes satelitales.

LINEAS DE INVESTIGACIÓN


domingo, 26 de abril de 2015

SER CURA A 25 GRADOS BAJO CERO. La fe según el sacerdote ruso que celebra misa en la Antártida, en la iglesia más austral del planeta


“Los trabajadores rusos del Polo Sur, como cualquier otro creyente, también quieren ayuda espiritual y una iglesia dedicada a Dios”. Palabras de Sophrony Kirilov, sacerdote “enviado especial” a la isla King George -o 25 de Mayo, si se prefiere el nombre argentino-, en el archipiélago de las Shetland del sur. La iglesia más austral del mundo.
El religioso es una de las 100 personas que permanecen en estas latitudes incluso durante el invierno, cuando las temperaturas alcanzan los 25 grados bajo cero, mientras que en el verano la región se “puebla” y puede llegar a contar hasta 500 personas.
Kirilov, de 38 años, forma parte de un grupo de sacerdotes rusos que se turnan para vivir en la Antártida durante un año. En una entrevista a AP cuenta que ésta es la cuarta vez que viene al continente blanco, un lugar que él considera muy especial: “En el mundo no hay tranquilidad ni silencio. Pero aquí hay muchísimo silencio”, explicó.
Su templo, dedicado a la Santísima Trinidad, es una pequeña construcción de madera que proviene directamente de Siberia; fue consagrado en 2004 y colocado sobre una colina rocosa cerca de la base científica rusa de Bellinghausen, donde viven entre 15 y 30 personas. En verano los turistas y el personal de las estaciones internacionales de la zona desafían los vientos para llegar a la iglesia y siempre –cuenta el sacerdote- quedan impresionados por la belleza del muro donde se han colocado los característicos iconos dorados de la tradición rusa, que representan santos y ángeles. De noche la iglesia se ilumina desde abajo para que sirva como punto de referencia luminoso –una especie de faro- para las naves que surcan los mares australes.
Todos los domingos el padre Kirilov celebra misa y lee las escrituras en ruso. “Gracias a Dios, éste es un regalo precioso para nosotros”, explica, agregando sin embargo que le gustaría tener más fieles en las misas dominicales, a las que por ahora asiste un puñado de rusos. El resto de la semana el sacerdote trabaja como albañil y carpintero. Son suyas, por ejemplo, las flores pintadas sobre la puerta del templo, para tener un recuerdo de la naturaleza durante el oscuro invierno antártico. Y en su tiempo libre se transforma en explorador y recorre la zona en esquí o en trineo con motor. Sin duda, cuenta, la vida en la Antártida no es fácil, y estar lejos de la familia (Moscú se encuentra a 16 mil kilómetros de distancia) siempre se hace sentir. Sin embargo, Kirilov sabe que el mismo día que deba partir para que venga otro sacerdote empezará a sentir nostalgia de esta tierra inhóspita. “Aquí puedes hablar con Dios en paz”, afirma. “Sí, puedes hacerlo en cualquier lugar de Rusia, pero aquí es algo especial”.
por Andrea Bonzo
Tierras de América

sábado, 25 de abril de 2015

Presentación libro "Historia de mujeres inmigrantes de Magallanes" Más importante que el oro. Autora Gloria Angelo

“Y mientras tantas cosas ocurrían afuera, las mujeres inmigrantes de Magallanes, con mayores o menores recursos, con luz eléctrica o con lampara de parafina, en el centro, cerca o a cientos de kilómetros de la ciudad, en la inmensidad y soledad de los campos, en una isla o en las proximidades de una mina de carbón, desafiando dificultades climáticas, de comunicación o de extremo aislamiento, ponían en marcha sus hogares”


Gloria Angelo Mladinic


De izquierda a derecha, Juan Pablo Cárdenas, Gloria Angelo, Paola Grendi y Regina Rodríguez

La presentación, que se realizó en el Museo Regional de Magallanes, el pasado 17 de abril, estuvo a cargo de Juan Pablo Cardenas, Premio Nacional de Periodismo, actual director de la radio de la Universidad de Chile y de Ediciones Radio Universidad de Chile; y de Regina Rodríguez, secretaria Ejecutiva del Consejo Fondo del Libro y la Lectura



Juan Pablo Cárdenas y Gloria Angelo


Parte del público asistente a la presentación del libro



MIS FOTOS. Del viaje a Punta Arenas. Vista exterior Museo Regional de Magallanes






Si quieres conocer el Museo, puedes ingresar aquí. Más adelante les compartiré otras fotos

domingo, 12 de abril de 2015

Antártica: la misión más inhóspita del Ejército


Ofrecer apoyo logístico a los científicos que investigan en la Antártida, a 13.000 kilómetros de España. Esta es la misión de los militares destinados en la Base «Gabriel de Castilla»


trece mil kilómetros de distancia, en un territorio gélidamente hostil, en el área antártica, desde hace años, militares y científicos conviven en la Base del Ejército de Tierra «Gabriel de Castilla». Es la misión más antigua en el exterior que las Fuerzas Armadas desarrollan en la actualidad. En concreto, se han llevado a cabo ya 29 campañas. Fue en 1988 cuando el Ejército de Tierra inició su actividad en la Antártida.
Es una misión militar reducida en cuanto a efectivos humanos. Tan solo una decena de militares –que cada año van rotando– están destinados a esta base con capacidad para 28 personas. Sin embargo, la misión es única tanto por la lejanía y las dificultades climáticas como por la importancia de la colaboración del Ejército en la investigación científica.
En la Isla Decepción, España tiene una de sus bases antárticas, que utiliza todos los años. Esta isla se encuentra a escasos 100 kilómetros del continente antártico, a más de 1.000 del lugar poblado más próximo y a 13.000 kilómetros de España. La Isla Decepción es la parte superior delvolcán más activo de la región. Las últimas erupciones tuvieron lugar en 1967, 1969 y 1970. La del 69 destruyó una base militar chilena y otra británica. Aproximadamente el 60 por ciento de la isla está cubierta por glaciares.
Y allí, durante los meses del verano austral, tiene lugar desde hace casi tres décadas esta misión, en la que se llevan a cabo trabajos de investigación. Durante varios meses conviven militares y científicosciviles. Los primeros ofrecen a los segundos soporte logístico y garantizan que todo funcione correctamente durante la estancia en un lugar que es, efectivamente, muy hostil incluso cuando allí es verano. Y es que la sensación térmica es de unos 16 grados bajo cero, con vientos que alcanzan los 70 kilómetros por hora.
La campaña de este año ya ha llegado a su fin y tanto los militares como los científicos acaban de regresar a España. Sin embargo, la actividad no cesa. En estos momentos, los que formarán parte de la próxima expedición ya han comenzado su formación. Además, habrá que esperar hasta mayo para que el material que han mandado desde la Antártida desembarque en España.
En esta edición, se han llevado a cabo siete proyectos científicos, cuatro nacionales –uno de ellos era militar– y tres extranjeros. Y es que el Ejército no solo presta apoyo logístico, sino que también realiza sus propias averiguaciones científicas.
Sin embargo, su día a día se centra en ayudar a los científicos en todo lo que puedan necesitar. Por ejemplo, los militares se encargar de las comunicaciones, de que haya internet en la base y que se pueda llamar perfectamente a España. También son los encargados de manejar las zodiac cuando hay que ir a recoger muestras científicas a otras zonas de la isla y de acompañar a los científicos a sus salidas por la isla, para evitar que haya accidentes.
En el grupo hay especialistas en comunicaciones por satélite, mantenimiento, navegación, medio ambiente o movilidad en nieve. También hay dos cocineros, un veterinario y un médico. En total, trece militares que se encargan de que el engranaje de la «Gabriel de Castilla» funcione a la perfección.
Este año para ocupar estos trece puestos se han presentado más de 200 solicitudes. Por ejemplo, solo para la cocina se han presentado 70 voluntarios. A lo largo de estos años, 342 militares del Ejército de Tierra han formado parte de las campañas antárticas. Todos ellos han colaborado para hacer de la base «Gabriel de Castilla» una de las mejores.

Así es la «Gabriel de Castilla»

Cuenta con 241 metros cuadrados en los que conviven los 28 miembros de la Campaña Antártica. La base cuenta con once módulos, entre los que se distribuyen las siete habitaciones, de cuatro personas cada una; el área científica, con laboratorios y salas de trabajo; y una zona dedicada al taller. También hay un módulo de enfermería, dos almacenes de alimentos, un área con material de emergencia, dos almacenes más de material, un módulo de energía y otro de náutica, donde se almacena todo el material necesario para las salidas en zódiac. Desde los trajes de trabajo en aguas frías, hasta los chalecos salvavidas.
Allí, todo tiene que estar perfectamente atado, porque si no es imposible desenvolverse con garantías en un entorno tan extremo. Algo tan aparentemente sencillo como desprenderse de los residuos se convierte en una operación que debe estar perfectamente programada y planificada. Ni un residuo puede quedar allí, como tampoco generar impacto alguno en un ecosistema tremendamente sensible a la acción del hombre.
Algunos de los residuos se queman en una incineradora especial y los que se generan por la vida cotidiana, como latas de bebida o comida, son convenientemente guardados para ser sacados de la Antártida por un buque que los lleva hasta el extremo sur del continente americano.
ABC