jueves, 30 de diciembre de 2021

Patagonia chilena | Científicos investigan el inusual surgimiento de algas tóxicas

 


Desde las aguas de uno de los lugares más inhóspitos del planeta, un grupo de científicos chilenos trata de analizar el impacto del cambio climático. Navengan por los canales y fiordos del Estrecho de Magallanes, región de la Patagonia chilena. Pero durante la expedición encontraron un inusual surgimiento de floraciones algales nocivas, conocidas como marea roja.

Este fenómeno registrado por primera vez hace casi 50 años dejó entonces un total de 23 personas fallecidas y más de 200 intoxicadas. Ahora investigan si la marea roja tiene relación con el cambio climático ya que podría afectar profundamente al ecosistema de la zona.

"El 2022 tiene que cambiar todo esto y ya hay una decisión concreta en avanzar hacia políticas profundas de cambio de cómo hacemos las cosas como humanos", dijo biólogo marino Rodrigo Hucke, que lamenta que tuvieran que pasar tantos años para que la problemática de los océanos, que cubren el 70% del planeta, fuera tomada seriamente en la última Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP).

Tras dos años de discusión, espera que la próxima cumbre en Egipto, la COP27, marque el inicio de una verdadera transformación global.

Los glaciares retroceden a gran velocidad

Asimismo una gran preocupación por el derretimiento de los glaciares de agua dulce. El aumento de la temperatura en la región ha acelerado el retroceso de los glaciares y ha generado nuevas incógnitas para los científicos.

"Todo ese volumen de agua que se encontraba sólido como hielo ahora fluye como agua dulce, sobre el sistema costero, sobre el sistema marino. En esos términos hay un cambio en la columna de agua y desconocemos cómo los organismos y específicamente los microorganismos van a responder a estos efectos, a estos cambios, principalmente en salinidad", explica el jefe científico de la misión, José Luis Iriate.

Ellos seguirán estudiando desde virus microscópicos hasta enormes ballenas para lograr armar el gran rompecabezas del cambio climático en la Patagonia chilena.

Los integrantes de la expedición piden más urgencia en las políticas para hacer frente a la crisis climáticas ya que aseguran que los planes regionales de mitigación están desfasados.

Euronews

sábado, 11 de diciembre de 2021

ANTÁRTICA: Robots in Antarctica - Dr. Britney Schmidt

 


Educational festival Antarctica Month 2021 officially launched on Antarctica Day (1 December), and we have some great videos to share throughout the month from last year's Antarctica Week 2020 celebrations! Here is a brilliant talk about 'Robots in Antarctica' from Dr. Britney Schmidt, Associate Professor, Georgia Institute of Technology.

BAS

viernes, 10 de diciembre de 2021

PATAGONiA: Guillermo Mímica, autor de la novela "Alvarado", da su opinión después de la presentación del libro

 


El pasado 3 de diciembre, en el Auditorio Ernesto Livacic de la Universidad de Magallanes, se presentó el libro "Alvarado" del escritor magallánico Guillermo Mimica. En este acto participaron , a nombre de la Editorial de la Universidad de Magallanes, el académico y escritor, Oscar Barrientos. Posteriormente, hizo la presentación del libro, el escritor, profesor, Pavel Oyazún, para luego intervenir el personaje de la novela, Luis Alvarado Saravia, finalizando, el autor, Guillermo Mimica. Con posterioridad, conversamos con Guillermo Mimica sobre lo que fue esta presentación de "Alvarado" y finalizamos esta nota con el video donde se ve y escucha la interpretación del famoso Tamo Daleko, interpretado por los asistentes a este acto cultural

Oscar Barrientos, Pavel Oyarzún, Guillermo Mimica y Luis Alvarado



Guillermo Mimica

Luis Alvarado


miércoles, 8 de diciembre de 2021

ANTÁRTICA: Detectan por primera vez microplásticos en la atmósfera de la Antártida


Además de la presencia de fibras de poliestireno, se demostró la de carbono negro, bacterias y minerales como fósforo, potasio o nitrato de amonio Estos contaminantes se han atrapado en los filtros de aire de un captador ubicado en Isla Decepción, uno de los enclaves más limpios y puros del planeta Estos resultados, que confirman la contaminación ambiental en la región antártica, son fruto del proyecto Caracterización de Aerosoles Atmosféricos en la Antártida, liderado por la Universidad de Zaragoza y la Universidad Complutense de Madrid

(Zaragoza/ Madrid, miércoles, 1 de diciembre de 2021). Investigadores de las Universidades de Zaragoza, Complutense de Madrid (UCM) y País Vasco han detectado por primera vez la presencia de fibras microplásticas de poliestireno en la atmósfera de la Antártida. Además de los microplásticos, los investigadores han descubierto la presencia de otros aerosoles antropogénicos como el carbono negro, biológicos como bacterias y minerales, entre ellos nitrato de amonio, singenita y fertilizantes de nitrógeno, fosforo y potasio.
 
Los resultados del trabajo, publicado en la revista científica Spectrochimica Acta Part A: Molecular and Biomolecular Spectroscopy, pone de manifiesto que algunos contaminantes logran penetrar la atmosfera antártica, procedentes de zonas próximas o del creciente número de cruceros turísticos y del intenso tráfico marítimo en el Cabo de Hornos.
 
“Estos contaminantes se han atrapado en los filtros de aire de un captador ubicado en Isla Decepciónuno de los enclaves más limpios y puros de nuestro planeta. Esto da muestras de la gravedad y el alcance de la contaminación ambiental a la que estamos asistiendo”, tal como apunta Jesús Anzano, catedrático de Química Analítica, coordinador del grupo de investigación Química y Medio Ambiente de la Universidad de Zaragoza, y un referente en caracterización de aerosoles atmosféricos desde el 2013 en Aragón y desde el 2016, en la Antártida.
 
El investigador añade que “si bien es cierto que ya se había detectado la presencia de microplásticos en heces de pingüino, es la primera vez que se observa la presencia de estos contaminantes en los filtros de aire debido, entre otras cuestiones, al escaso reciclaje del plástico utilizado, que se disgrega en micropartículas que contaminan las aguas y al aire, y por ende, la alimentación de la fauna antártica”.
 
“Hasta donde sabemos, estas son las primeras mediciones de aerosoles de partículas microplásticas en la atmósfera antártica. Además, se estudió el origen potencial de estos aerosoles, revelando cuatro fuentes antropogénicas locales diferentes para las partículas de carbono, junto a un probable transporte de largo alcance en la atmósfera para las partículas microplásticas y bacterianas”, explica Jorge Cáceres, investigador del Departamento de Química Analítica de la UCM.
 
Este estudio es uno de los que se han originado a raíz del proyecto “Caracterización de Aerosoles Atmosféricos en la Antártida” del Ministerio de Ciencia e Innovación, liderado desde 2018 por UNIZAR y UCM, en el que también participan, Centro Universitario de la Defensa de Zaragoza, la Universidad de la Rioja y el CSIC. Con este proyecto se han realizado tres campañas en las que han participado también Javier del Valle (CUD) y César Marina (UNIZAR).
 
 
Amenaza para fauna y flora autóctonas
Para llevar a cabo el estudio, el equipo ha tomado muestras atmosféricas también de agua, nieve y suelo que se estudiaron aplicando una metodología analítica basada en espectroscopía Raman y SEM-EDS.
 
“La contaminación atmosférica causada por la presencia de estas partículas antropogénicas como los microplásticos, el carbón y los fertilizantes puede causar graves problemas ambientales para los ecosistemas y el clima antárticos”, alerta Cáceres y pone como ejemplo que los fertilizantes, junto al aumento de las temperaturas permitirá que las especies exóticas invadan con mayor éxito los ecosistemas antárticos, afectando a la flora y fauna autóctonas. 
 
Esta investigación es una muestra más de que la contaminación ambiental es un hecho en la región antártica. “Por eso, la caracterización exitosa y el seguimiento regular de las partículas individuales es crucial para una mejor comprensión de sus potenciales impactos ambientales en la región antártica”, concluye Cáceres.
 
La Isla Decepción, al noroeste de la península Antártica, alberga desde 1989 la base antártica española (BAE) Gabriel de Castilla, donde cada verano austral, de diciembre a marzo, se desplazan decenas de científicos y científicas para desarrollar sus proyectos de investigación. Además, el Gobierno de España dispone de la BAE Juan Carlos I en Isla Livingston.
 
La investigación de Unizar y el CUD en la Antártida comienza en 2016
La Universidad de Zaragoza y el Centro Universitario de la Defensa de Zaragoza (CUD) comienzan a trabajar en la caracterización de aerosoles atmosféricos en la Antártida desde la campaña 2016-17, financiados por el CUD y UNIZAR, con el siguiente proyecto UZCUD2016-cie-01: Caracterización de los niveles de material particulado en la Antártida a partir de muestras tomadas en la campaña.
 
Durante la campaña 17-18, sin financiación, se consiguió realizar muestreo en la Antártida gracias a la colaboración del Ejército de Tierra.  En 2018, el Ministerio de Ciencia e Innovación concede a Unizar el proyecto “Caracterización de Aerosoles Atmosféricos en la Antártida”, con Jesús Anzano como IP1. En este proyecto la Universidad Complutense entró como IP2 (Jorge Cáceres).
 
 
 
Referencia bibliográfica: César Marina-Montes, Luis V. Pérez-Arribas, Jesús Anzano, Silvia Fdez-Ortiz de Vallejuelo, Julene Aramendia, Leticia Gómez-Nubla, Alberto de Diego, Juan Manuel Madariaga, Jorge O. Cáceres. “Characterization of atmospheric aerosols in the Antarctic region using Raman Spectroscopy and Scanning Electron Microscopy”. Spectrochimica Acta Part A: Molecular and Biomolecular Spectroscopy, Volume 266 (2022) 120452, ISSN 1386-1425. DOI: 10.1016/j.saa.2021.120452.

Universidad de Zaragoza

 


Reportaje y entrevista a Jesús Anzano en los Informativos de Aragón TV.

Lanzamiento de Libro: "Guía de Macroalgas Subantárticas - Región de Magallanes y Antártica Chilena"

 


Con la participación de:
María Eliana Ramírez, Curadora Emérita de la Colección de Algas del Herbario Nacional (SGO) del Museo Nacional de Historia de Santiago de Chile (MNHN);
Hélene Dubrasquet, Estudiante de Doctorado en Biología Marina de la Universidad Austral de Chile;
Erasmo Macaya Horta, Laboratorio de ALGALAB de la Universidad de Concepción;
Nelson P. Navarro, Laboratorio de Ecofisiología y Biotecnología de Algas (LEBA) de la Universidad de Magallanes y
Jocelyn Jofré, Laboratorio de Ecofisiología y Biotecnología de Algas (LEBA) de la Universidad de Magallanes

ANTÁRTICA: ¿Cómo afecta la crisis climática al lobo marino antártico?


El lobo marino antártico (Arctocephalus gazella) es un mamífero que vive exclusivamente en el océano Austral.

La crisis climática está limitando la disponibilidad de krill durante el verano en algunas regiones de la Antártida. Esta disminución del krill, unos pequeños crustáceos vitales en la cadena alimentaria marina, implica una reducción de la abundancia de alimento para las hembras del lobo marino antártico en esa estación, así como una caída de su éxito reproductivo. Además, también se ha incrementado la depredación de la foca leopardo sobre los cachorros de lobo marino por la menor abundancia de pingüinos, la principal presa de este voraz depredador antártico. Con todo, hasta ahora se ignoraba cómo la crisis climática podía afectar al lobo marino antártico durante los meses de invierno, cuando el frío, el viento y el hielo marino dificultan el estudio de los ecosistemas antárticos.

Gracias a la telemetría por satélite, ahora conocemos cómo se distribuye este mamífero durante los largos meses del invierno antártico, así como su relación con el krill y la banquisa antártica en esta época. Estas dinámicas son las que revela un artículo publicado en la revista Scientific Reports por los expertos Lluís Cardona, Manel Gazo, David March, Massimiliano Drago y Diego Rita, de la Facultad de Biología y del Instituto de Investigación de Biodiversidad de la UB (IRBio), y Mariluz Parga, de la asociación SUBMON.

¿Cómo se adapta el lobo marino antártico al cambio global?

El lobo marino antártico (Arctocephalus gazella), un mamífero que vive exclusivamente en el océano Austral, fue intensamente explotado por la industria peletera durante la primera mitad del siglo XIX. Tras una notable recuperación, las poblaciones de este pinnípedo están en regresión desde 2003.

Este depredador se alimenta sobre todo de krill —el crustáceo antártico Euphausia soberbia—, y también de peces. La mayor parte de sus colonias de cría se encuentran cerca del frente polar antártico, pero las islas Shetland del Sur, rodeadas por la banquisa polar durante el invierno, hospedan la población más meridional de la especie y la única realmente antártica. Precisamente, el nuevo trabajo da respuesta a muchas incógnitas sobre la importancia de los factores ambientales que regulan la distribución de esta población durante el invierno y su conexión con el ciclo del hielo y el krill.

El equipo de expertos desplegó la investigación en el verano austral de 2019 desde la base antártica Gabriel de Castilla, en la isla Decepción (archipiélago de las Shetland del Sur). En el estudio, el seguimiento científico por telemetría satelital se ha centrado en los machos juveniles y subadultos, puesto que son más del 80 % de los ejemplares que permanecen en aguas antárticas durante el invierno, mientras que las hembras abandonan la Antártida en este período.

Esto se debe a que, durante el invierno, una vez terminada la temporada de cría, las hembras dejan las islas Shetland del Sur y se desplazan hacia zonas menos frías, situadas en las inmediaciones de las islas de Georgia del Sur y el continente sudamericano. Por el contrario, los machos permanecen en el continente antártico.

Los individuos juveniles y subadultos son los que predominan en las poblaciones de machos, apunta el trabajo. En esta especie, la población de machos está sesgada hacia los individuos más jóvenes. Los machos adultos viven pocos años a causa de la madurez sexual relativamente tardía —a partir de los siete años— y del coste que supone defender un territorio de cría: una elevada mortalidad adulta . En cambio, las hembras maduran sexualmente hacia los tres años y sufren una menor mortalidad adulta, por lo que los especímenes adultos son más abundantes entre ellas.

«Los machos pasan la mayor parte del invierno en el océano Antártico, sin salir a suelo firme, y seleccionan de forma preferente zonas de menos de 1.000 metros de profundidad, situadas a unos 200 kilómetros del límite del hielo y con niveles elevados de clorofila y una temperatura superficial inferior a los 2 ºC», explica el profesor Lluís Cardona, del Departamento de Biología Evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales y del IRBio.

«Eso coincide con el hábitat preferido del krill antártico, que es la principal presa de estos otáridos. Debido a la dinámica estacional del hielo, la zona del hábitat favorable para el krill se desplaza hacia el norte durante el invierno, y también lo hacen los lobos marinos. A medida que avanza el invierno, el krill también migra a mayor profundidad en la columna de agua y los machos de lobo marino se sumergen más para poder alimentarse, a veces hasta los 180 metros», continúa Cardona, director del proyecto de investigación antártica Flexseal, en el que se enmarca el estudio.

La población reproductiva más importante del lobo marino antártico se encuentra en las islas Georgia del Sur.

Machos y hembras: una lucha desigual por el alimento

Estos hábitats tan distintos que ocupan machos y hembras durante el invierno austral podrían relacionarse con el dimorfismo sexual de la especie: la masa corporal de las hembras varía entre los 20 y los 50 kilogramos, y los machos pueden alcanzar los 140. Incluso los machos jóvenes y subadultos son mucho más voluminosos que las hembras. Esta diferencia condiciona las habilidades de cada sexo —termorregulación, capacidad de inmersión, etc.— para adaptarse a un entorno extremo y para alimentarse con éxito.

«Una mayor masa corporal implica más capacidad para almacenar reservas de oxígeno, y, por tanto, más facilidad para zambullirse a mayor profundidad y sostener apneas prolongadas en busca de alimento», explica Cardona.

La población reproductiva más importante del lobo marino antártico se encuentra en las islas Georgia del Sur, la zona en la que históricamente se ha observado la mayor abundancia veraniega de krill en todo el océano Antártico. Además, durante el verano austral el krill se concentra a unos treinta metros de profundidad, lo que facilita que las hembras lo capturen. Ahora bien, la abundancia de krill ha mermado durante las dos últimas décadas. «Cuando esta fuente de alimentación mengua, los lobos marinos incrementan el consumo de pescado, pero de ese modo cae el éxito reproductivo. Por tanto, la especie puede sobrevivir sin krill, pero la población de lobo marino antártico es entonces muy inferior, tal y como sucede en otros sectores del océano Antártico donde el krill es menos abundante, como las islas Kerguelen», apunta Cardona.

Gracias a la telemetría por satélite, ahora se conoce cómo se distribuye este mamífero durante los largos meses del invierno antártico.

Crisis climática y fauna polar: cambios en el horizonte

La crisis climática está alterando los ecosistemas de la península antártica y del océano Austral. Sobrevivir con éxito al cambio global implica modificaciones en la distribución, la abundancia y la ecología de muchas especies en latitudes polares. En el contexto del cambio global, machos y hembras del lobo marino antártico están expuestos a las transformaciones ambientales que afectan a la Antártida durante el verano austral. A diferencia de los machos, sin embargo, las hembras también están afectadas por los cambios en zonas ubicadas en latitudes subantárticas (entre los 40 y los 50º sur).

En algunas colonias, la crisis climática también provoca una mayor depredación de la foca leopardo sobre las crías. «Para adaptarse a los cambios externos, las colonias del lobo marino antártico deberían desplazarse hacia el sur a lo largo de la península antártica, pero este es un proceso extremadamente lento», indica Cardona.

En el caso de la conservación del lobo marino antártico, «en el futuro, habrá que gestionar correctamente las actividades de pesquería de krill en estas regiones, lo que exigirá tener presente, no únicamente el consumo realizado por las hembras durante los meses de verano, sino también el consumo asociado a los machos de todas las franjas de edad durante todas las estaciones del año», concluye el investigador.

La crisis climática está alterando los ecosistemas de la península antártica y del océano Austral.

Fotografías: Lluís Cardona (UB-IRBio)

 

Artículo de referencia:

March, D.; Drago, M.; Gazo, M.; Parga, M.; Rita, D.; Cardona, L. «Winter distribution of juvenile and sub‑adult male Antarctic fur seals (Arctocephalus gazella) along the western Antarctic Peninsula». Scientific Reports, noviembre de 2021. Doi: 10.1038/s41598-021-01700-w


Universidad de Barcelona