miércoles, 29 de febrero de 2012

Brasil recibe con honores a los militares muertos en incendio en la Antártida

El suboficial Carlos Alberto Vieira Figueiredo y el primer sargento Roberto Lopes dos Santos fueron promovidos de forma póstuma al puesto de segundo teniente

Los cadáveres de los dos militares que murieron en el incendio que el pasado sábado destruyó la base de Brasil en la Antártida fueron recibidos hoy en Río de Janeiro con honores militares en un acto en el que fueron ascendidos y condecorados de manera póstuma.

El homenaje, encabezado por el vicepresidente de Brasil, Michel Temer, y por el ministro de Defensa, Celso Amorim, se llevó a cabo en la base aérea de Galeao, anexa al aeropuerto internacional de Río, adonde los féretros de los dos militares de la Marina llegaron esta mañana en un avión Hércules C-130 procedente de la base chilena en la Antártida.

El suboficial Carlos Alberto Vieira Figueiredo y el primer sargento Roberto Lopes dos Santos fueron promovidos de forma póstuma al puesto de segundo teniente y considerados como héroes muertos en servicio, lo que facilitará el pago de indemnizaciones a sus familiares.

Además fueron admitidos en la Orden del Mérito de la Defensa en el grado de Caballeros, la principal honra concedida por el Ministerio de Defensa y que recibieron por determinación de la presidenta del país, Dilma Rousseff.

El comandante de la Marina, almirante Julio Soares de Moura Neto, también presente en la ceremonia, les concedió la Medalla Naval de Servicios Distinguidos.

Los dos suboficiales de la Marina murieron cuando participaban en las tareas de combate alincendio que destruyó 70 % de las instalaciones de la Estación Antártica Comandante Ferraz, la base científica que Brasil operaba en el continente blanco desde hacía 28 años.

"Ellos estuvieron en el área de mayor riesgo, que fue precisamente donde se originó el incendio, para intentar controlarlo, pero no consiguieron", afirmó Amorim al declararlos como héroes y tras consolar a los familiares de los dos militares.

El lunes ya habían llegado a Brasil en otro avión de la Fuerza Aérea 45 sobrevivientes del incendio, en su mayoría científicos, pero también el militar que sufrió heridas cuando también combatía las llamas.

El Gobierno brasileño anunció su intención de reconstruir la base en la Antártida, lo que puede demorar dos años debido a las condiciones climáticas, así como medidas provisionales para garantizar la continuidad de las investigaciones.

Además de desplazar un navío polar de la Marina a la Antártida para que pueda operar como puesto temporal, el gobierno estudia acuerdos de cooperación con otros países suramericanos que tienen bases en el continente blanco, principalmente Argentina y Chile, para poder aprovechar sus infraestructuras.

La Marina informó por su parte que envió un grupo de doce especialistas a la Estación Antártica Comandante Ferraz para que se encargue de investigar las causas del incendio.

Pese a las pérdidas humanas y de los laboratorios y de las muestras científicas, responsables por las investigaciones calculan que el país podrá mantener al menos 50 % de las pesquisas que componen el llamado Programa Antártico Brasileño.

Ello debido a que varias estudios no se realizaban directamente en la base sino en los navíos polares y a que el incendio no destruyó los módulos independientes en que se realizaban mediciones de fenómenos como el ozono, el clima y los meteoros.

También continúa operando el laboratorio móvil y autónomo que Brasil instaló en enero pasado en el interior de la Antártida y que recoge diferentes datos climáticos en una de las regiones más inhóspitas del mundo.

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