domingo, 2 de marzo de 2008

39 años del Instituto de la Patagonia


Claudio Venegas, Director del Instituto
El 2 de marzo de 1969 es reconocida como la fecha oficial en que nació a la luz pública el Instituto de la Patagonia, como obra de la Fundación Magallanes. Formado por un grupo de profesionales de la zona, liderados por el abogado e historiador Mateo Martinic, surgió como una alternativa pionera que ayudara al desarrollo de la región. Por años trabajaron en él especialistas de distintas áreas, interesados en investigar temáticas de las ciencias sociales y las ciencias naturales que ayudaran a potenciar el quehacer de esta austral región. Historia, geociencias e hidrobiología, además de un centro hortícola, fueron algunas de las especialidades que comenzaron a desarrollarse bajo el alero de este centro de investigación.



A mediados de los años ‘80 la entidad comenzó a presentar problemas de financiamiento y en ese contexto surgió la posibilidad de integrarla a una universidad. Aunque la Universidad Austral de Chile (Uach) manifestó su interés por incorporar al Instituto de la Patagonia a su quehacer, finalmente se optó por unir esta experiencia a las actividades de la Universidad de Magallanes.


Desde 1985 el organismo forma parte de la casa de estudios regional, desde donde colabora como centro de investigación y de constantes publicaciones que adquieren relevancia nacional e internacional.


El académico Claudio Venegas es el director del instituto. No oculta su satisfacción por los logros alcanzados durante los 39 años de existencia del recinto.


Precisa que el Instituto de la Patagonia colabora activamente en el desarrollo de la Umag. En este plano resalta las publicaciones de libros y en revistas científicas. Parte de este material se difunde en revistas como “Anales del Instituto de la Patagonia”, centrada en las ciencias naturales, y “Magallania”, ligada a las ciencias sociales. A eso se suman las clases que realizan varios de sus profesionales en las distintas facultades de la corporación universitaria. Las publicaciones han logrado importantes reconocimientos que avalan la calidad de sus investigaciones, en especial la revista “Magallania”.


Entre los proyectos futuros, el Instituto de la Patagonia apunta a seguir trabajando con énfasis en el fortalecimiento de la capacidad investigativa y de las publicaciones. Ello, en una tarea que también pretende colaborar en el proyecto de desarrollo estratégico de la Umag. Muy en particular Claudio Venegas plantea que este trabajo aspira a favorecer el proyecto de la casa de estudios destinado a obtener una acreditación institucional por varios años.



Fuente: La Prensa Austral

Buque uruguayo llega con dificultades a la Antártica

El barco uruguayo "Oyarvide" llegó a la Antártica con una dotación de científicos y marinos venezolanos, pero en medio de un clima de fuertes vientos y un mar muy picado, informó el sábado a la AP, el mayor del ejército Juan Nuñez.

"El Oyarvide llegó en la tardecita del viernes y sólo pudieron bajar el jefe de la misión, el capitán de navío uruguayo Ricardo Young y un teniente de navío venezolano. El resto debió quedar a bordo y seguir navegando", dijo Nuñez que es el jefe de la base uruguaya General Artigas.

Explicó que como en la base no hay puerto, los dos tripulantes desembarcaron en los pequeños barcos llamados "Zodiac" y que el buque debió seguir navegando por la bahía a la espera de mejores condiciones climáticas.

Los vientos superan los 70 kilómetros por hora. El Oyarvide arribó a la Antártica tras 15 días de navegación para recorrer los 3.700 kilómetros que lo separan de Montevideo e hicieron una escala en el puerto austral de Usuhaia, de Argentina.

La misión venezolana la componen once científicos civiles y cinco oficiales de la armada que serán instruidos por sus pares uruguayos sobre la navegación en esos crispados mares a 3.200 kilómetros del polo sur.

El objetivo de los científicos es el estudio oceanográfico y sus diferentes alternativas e incluso el método de reproducción de especies marinas y del sistema ventónico, que son organismos que se encuentran en las rompientes y dejan sus sedimentos. Dos científicas, la licenciada en biología Carina Sanz de Uruguay y Elizabeth Huck, master en ciencias biológicas de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela están desde semanas atrás realizando estudios para un trabajo compartido que será dado a conocer en lo que se llama Consorcio Latinoamericano del que participan Argentina, Brasil, Perú, Chile, Ecuador y desde ahora Venezuela. Huck, cuando las condiciones del tiempo lo permitán se integrará al Oyarvide y retornarán a Montevideo cuando complete su misión por distintas zonas de la Antártica, dijo Nuñez. Sanz, por su parte, permanecerá hasta fines de este mes y retornará a Montevideo en un vuelo de un avión C-130 de la Fuerza Aérea que partirá desde la base "Eduardo Frei" de Chile que tiene un aeropuerto y está a cuatro kilómetros de la base uruguaya.

Fuente: Los Tiempos, Bolivia

Presidente de Ecuador visitará Antártica

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, informó este sábado que esta semana visitará Cuba y Chile para dialogar con sus colegas Raúl Castro y Michelle Bachelet, respectivamente.

Correa dijo que este lunes partirá hacia La Habana para inaugurar un congreso mundial de economistas, al cual también ha sido invitado el mandatario boliviano, Evo Morales.

Durante su visita a Cuba que durará sólo un día, el jefe de Estado ecuatoriano se entrevistará con el presidente cubano, Raúl Castró, según indicaron fuentes del gobierno ecuatoriano.

Correa dijo que el 9 de marzo arribará a Santiago para cumplir una visita de Estado, de tres o cuatro días, para participar en la conmemoración de los dos años de gobierno de su "querida amiga y Presidenta de Chile" y dictar una conferencia en la Universidad de Chile, que le otorgará un doctorado Honoris Causa.

Añadió que dependiendo del clima también está planeada su presencia en la base ecuatoriana en la Antártica.



CANCELACION DE VISITA DE CORREA A LA HABANA

LA HABANA, 2 (ANSA)- El centro de Prensa Internacional (CPI), que depende de la Cancillería cubana, anunció hoy la cancelación de la agenda de la visita que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, tenía programada para el lunes en La Habana.

El CPI se limitó a anunciar que la agenda de la visita quedó cancelada.

Este domingo, fuentes diplomáticas consultadas por ANSA destacadas en La Habana dijeron que la cancelación de esa visita se debería al ataque del ejército colombiano a una base de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que mató al segundo jefe de ese grupo guerrillero, Raúl Reyes.

De Ansalatina.com

sábado, 1 de marzo de 2008

Expedición Última Patagonia 2008

23 de febrero
La "Ballena" durmió bajo la tienda, y no van que el día siguiente. Durante la noche, el lago aún subió más, y cuesta tres horas de esfuerzo cruzarlo; es largo, de un kilómetro, con bastantes rodeos por un bosque que tapa a veces dolinas y grietas. Nos recuerda Papúa Nueva Guinea... Durante este tiempo, los que fueron a la playa atraídos, seguramente, por la arena blanca, han abierto un paso aéreo en una pendiente caliza cubierta de vegetaciones cuya única cosa buena es que amortigüa las caídas...





Laurent y Stéphane en lo alto de la playa de la ballena

A las 13:00, están sobre la playa: desde luego no necesitan crema solar... están empapados; exploran y topografían una gran cavidad de 20 x 30 m. con 500 m de desarrollo, bautizada "Gruta 10h10", siguiendo un extraño planteamiento de Stéphane, cuya entrepierna muy irritada por estas marchas forzadas bajo la lluvia, le provoca fuertes dolores... Por la noche, instalan su vivaque bajo el porche de la gruta con los vestigios de hábitat, y emprenden una observación detallada del lugar: ¡extraño descubrimiento, hay huesos humanos desperdigados sobre la arena, y en la cavidad un cráneo invertido está adherido al suelo por la calcita! ¡He aquí una nueva gruta sepulcral! Como el equipo de la ballena guardó el único teléfono satélite, nos obligamos por seguridad a frecuentes contactos de radio. La lluvia que cae inquieta a Richard, que nos convence de no intentar el descenso hacia la gruta de la ballena, y acampamos mal que bien en el refugio de los Albatros, sin ver más allá de 100 m a causa de la niebla.


Cráneo humano


24 de febrero

El tiempo está más tranquilo. La niebla sigue presente, una pequeña lluvia fina riega todo, pero nos atrevemos a ir al porche de la Ballena. Un momento de emoción para Marc, que puede disfrutar la visión desde la parte más alta de este porche magistral. A las 14:00, un fuego crepita en la gruta: cuestión de perseverancia, Luc llega a hacer arder las ramas muertas de los arbustos que componen el pequeño bosque a la entrada de la Ballena, aunque sus cortezas estén húmedas. En una media hora, estamos secos; una media hora más tarde probamos un plato caliente, ya que recuperamos la comida dejada por Richard en el último acceso marítimo en la gruta... Satisfechos, nos ponemos manos a la obra: Marc y Richard hacen la topografía de la circunferencia de la sala, señalando en la medida de lo posible, las osamentas, mientras que Luc hace un inventario específico de cada osamenta de ballena fotografiándolas desde diferentes ángulos, y midiéndolas una a una.

Hacia las 22:00, nos encontramos todos en la gruta del Albatros; el equipo de la playa hizo una relación muy precisa del yacimiento arqueológico, y fotografió los huesos humanos encontrados.

25 de febrero

Milagro, no llueve. Pequeños rayos de sol iluminan la montaña. Para Laurent y Marc, que no habían estado aquí antes y hasta ahora no habían podido ver mucho por la maldita niebla, es una revelación. Un lugar espléndido y salvaje. Decidimos volver a Guarello, aprovechando esta tregua del tiempo. El cielo vuelve a convertirse rápidamente en gris ceniza, pero esperamos que el nivel del lago haya bajado ¡Error fatal, aún subió un metro y medio más! Esto termina en “operación comando”, los pies buscando la punta de algún bloque para no mojarnos, agarrados a las ramas que se rompen socarronamente... En un paso de escalada, una rama cede y Luc se lleva un baño gratis en el lago. Cansados de caminar con tanto esfuerzo... al llegar al campamento del Lago, nos lanzamos a la comida ¡Desaparece todo en unos minutos! Es necesario recoger todo el campamento, añadir a nuestras ya pesadas mochilas, tiendas y demás material de vivac y reanudar el camino a Guarello... 20:00 horas, llegamos por fin al puerto, después las 9 de la mañana en marcha. Ramón, el simpático camarero de Guarello, nos apremia para que comamos antes de nada, que ya nos lavaremos después... y francamente, es la pura felicidad comer sentados y secos, mientras afuera, la lluvia vuelve...

El resto del equipo que quedó en Guarello prosigue con las prospecciones costeras en zodiacs, a pesar de la lluvia, la crecida deja ver nuevas surgencias bajo el mar.

Al sur de Guarello se sitúa un antiguo campamento (reciente) de Kawésqar...
En la Banda de arenisca de Madre de Dios, (que en realidad se trata de roca volcánica según los geólogos), descendieron algunos pozos que no dieron grands resultados. Será un sector a explorar en una próxima expedición.



Stéphane realizando topografía


Se prospecta la isla Caracciolo, perdida en el canal Oeste, entre Madre de Dios y Duke de York. Se sube hasta la zona de contacto granito-caliza y se rodea toda su costa.

En cuanto a la sima de la Detente y a su continuación que nos hacía esperar una nueva marca de profundidad para Chile, un equipo fue para desequipar y desmontar el campamento... el mal tiempo no nos ha dado tregua este año. No se ha podido llegar al fondo en los dos meses. Seguirá siendo uno de los objetivos para los primeros días de buen tiempo de la próxima expedición!


Y hoy 26 de febrero, un tiempo terrible nos despertó; un viento brutal y trombas de agua azotan la isla. Es realmente imposible salir de la base de Guarello.

Todos los campamentos de altura están desequipados, se comienza a lavar y secar el material para llenar el contenedor el 28 de febrero. Todo el mundo trabaja ultimando los informes, las últimas topografías, los estudios científicos, la numeración de las muestras... ¿saldrá algún día “mediobueno” para poder hacer alguna última salida? Nadie se arriesga al menor pronóstico...



Gustavo y Gerd desequipando la Detente
Fuente: Expedición Última Patagonia 2008

Ecos de Patagonia Expedition Race


Patagonia Expedition Race: el raid en su máxima expresión



El Canarias Spiuk termina segundo en una de las pruebas más duras del mundo, de diez días de duración, por los parajes más vírgenes del lado chileno
LA LAGUNA.– Como una acepción más de la palabra raid debería ir la esencia de la Patagonia Expedition Race, una aventura por suelo chileno digna de cualquier novela de intriga. Diez días, cuatro personas y un reto por encima del competitivo: llegar. Hasta la parte más austral de Suramérica se desplazaron 44 deportistas (11 equipos) de todos los lugares del planeta. Entre ellos, dos chicharreros, un icodense y un andaluz: el Canarias Spiuk Tenerife y hasta con el apellido Andalucía, por si las instituciones se apiadan de un puñado de deportistas con mayúsculas que publicitaron la marca del Archipiélago a cambio de, por el momento, ni un céntimo de subvención. ¿Repercusión? Que el raid como disciplina deportiva sólo tenga sombras en las Islas no significa que en el resto del continente pase desapercibido. Hasta 40 periodistas intentaron cubrir lo que sería el Dakar en el mundo del motor. David García, Loreto García, Roberto López y el andaluz Ildefonso Cozar no lo dudaron a la hora de plantearse el reto allá por julio de 2007. Las dudas llegaron en la presentación de la prueba, rodeados de equipos profesionales y ampliamente respaldados por un abanico impresionante de firmas comerciales. “En el equipo turco había un integrante que fue olímpico en remo”, cuenta entre risas David. “¿Qué hacemos aquí?, nos preguntamos”, añade a LA GACETA Roberto al recordar el primer día. Un segundo puesto final vino a confirmar que en esto del raid lo que importa es ser “cuco”, palabra de cosecha propia de David. “La orientación es fundamental en este tipo de pruebas. A veces es mejor perder unos minutos y pensar”, dice David, interrumpido por su compañero Roberto para concederle el premio al “mejor navegador”. “Era fácil perderse cualquiera de los diez días”, asevera Loreto. “De hecho”, detalla, “hubo un par de equipos que se perdieron, como se suele decir, en el culo del mundo”. Los tuvieron que rescatar en helicóptero, muestra inequívoca de que la Patagonia Expedition Race no es una excursión dominical por un monte.
Con casi diez kilos de peso en la mochila, cada uno de los participantes cubrió alrededor de 500 kilómetros por la inmensidad de Tierra del Fuego (Chile), zonas vírgenes de difícil acceso incluso para las fuerzas de seguridad de cualquier país. Trekking, kayak (aunque las condiciones meteorológicas, con olas de hasta cuatro metros, impidieron el desarrollo de la sección), mountain-bike y cuerdas de técnica alpina. Todo en autosuficiencia material –aunque las palas que llevaron para hacer piragüismo no las vieron, ya que al parecer se fueron de paseo a Alemania por gentileza de alguna compañía aérea– y alimentaria. La comida de cada equipo era llevada al pertinente punto de control y los participantes debían administrarla por días. El capricho de la mayoría era degustar unas papas Pringles. Salchichas y comida precocinada se alternaban en el menú con pasta, puré o incluso albóndigas, manjares exclusivos para las paradas de rigor gracias a una pequeña cocinilla. “Y lo mínimo de barritas energéticas”, completa Loreto, “ya que es imposible comerlas todos los días”. Agua por doquier, “y más en los zapatos”, manifiesta Roberto de forma jocosa. La ruta, una incógnita 24 horas antes del comienzo, aún sigue siendo un quebradero de cabeza para los tinerfeños. “¿Senderos? Que va, se iba por la estepa con las rodillas hundidas, entre árboles, por encima de troncos... Desde luego no había un camino marcado. “Nos ilusionaba ver huellas después de tres días caminando solos, con la única mirada de castores y guanacos –un mamífero rumiante–”. Naturaleza contra hombre.
“Rinden cuatro como uno”
LOLO GONZÁLEZLA LAGUNA.
– La organización de la Patagonia Expedition Race obliga a los cuatro integrantes de cada equipo a no separarse entre sí más de 50 metros, con lo complejo que resulta igualar fuerzas entre tanto deportista diferente. “Lo más difícil de todo es eso es que rinden cuatro personas como si fuera una”, dice Roberto López. “Es que al final compartes sonrisas, penurias, de todo”. Lo que salvó al Canarias Spiuk es, sin duda, el buen ambiente que reinó entre ellos. “A todo se le sacaba el lado positivo”, comenta David García. El positivismo y, lógicamente, la estrategia.
Los isleños, a diferencia del resto de equipos, apostaron por modificar los tiempos de descanso. De hecho, cuando ellos llegaba a un punto de control el resto estaba descansando o durmiendo, mientras los canarios firmaban y continuaban. Los tramos a pie los superaban con inteligencia y picardía a la hora de trazar el recorrido, largas rutas en las que el calzado era tan fundamental como efímero. “Gastamos más Salomon –marca deportiva de calzado de montaña– que pipas”, apunta Loreto García, que resalta otro apartado que no frenó su tránsito por Chile: las ampollas. “A nosotros, al menos no se nos abrieron, por lo que no se nos infectaron y pudimos caminar más o menos sin problemas”.
Con la bicicleta, más de lo mismo. También corresponde resaltar la suerte de no haber tenido averías. Cuestionados por dónde pudieron sacar la ventaja al tercer equipo, el combinado turco –unas cinco horas de ventaja–, no encontraron respuesta, “ya que en los raids la clave está en la orientación”. Por delante de ellos llegó un equipo francés-estadounidense que pudo ser beneficiado por la policía a caballo del lugar. Sin embargo, los tres coinciden en señalar que “nunca sabes en qué puestos estás, porque lo que miras es llegar. El espíritu de competición sólo dura el primer día. Luego, lo fundamental es llegar a los puntos de control con fuerzas”. ¿Miedo? “Sabíamos lo que estábamos haciendo”, apostillan con firmeza.
Fuente: La Gaceta de Canarias

Crónicas desde la Antártida

Miguel Ángel Otero Soliño Un elefante marino macho, amenaza con aplastar una de las tiendas
Campamento Byers
Situada en el extremo occidental de isla Livingston, la Península de Byers constituye un espectáculo natural de primera categoría, por la impecable belleza de sus paisajes, pluralidad de hábitats y su gran diversidad de flora y fauna. La lista de valores, abarca incluso la mayor concentración de refugios de cazadores de focas de principios del siglo XIX y una de las redes fluviales más completas de toda la Antártida. Todo ello, la ha hecho merecedora de ser calificada como Zona Antártica Especialmente Protegida (Nº126) y sede de una de las instalaciones más auténticas de todo el ámbito polar: El Campamento Byers.
Dentro de las investigaciones que utilizan como plataforma este territorio, destaca el proyecto Limnopolar. Se trata de un trabajo multidisciplinar, que tiene como objeto el estudio de los ecosistemas de agua dulce en las aéreas polares, con el fin de determinar cómo será su evolución ante una perspectiva de cambio climático global. Sus responsables, prevén que la información obtenida podrá servir de guía en la gestión futura de nuestras cuencas hidrográficas, ante la posible amenaza de un cambio planetario en el clima.
El año pasado el campamento Byers permaneció abierto desde noviembre hasta principios de marzo, posibilitando la recogida de datos relativos a la sucesión ecológica anual de los lagos y cursos de agua de toda la península. Este año la campaña apenas va a durar un mes y está dirigida a la instalación de una estación para la captura automática de muestras, que permitirá a los investigadores la adquisición de datos durante todo el invierno austral.
La riqueza limnólogica de Byers, trae en consecuencia la existencia de una gran diversidad de comunidades florísticas, incluyendo una gran multiplicidad de briofitos, líquenes y hongos. La orografía irregular, facilita la existencia de barrancos y oquedades protegidas del viento, viabilizando el crecimiento y supervivencia de las dos únicas fanerógamas polares, la Deschampia antartica y el clavelito antártico (Colobanthus quitensis).
A resguardo en los musgos, van a prosperar las dos únicas especies auténticamente terrestres de toda la Antártida, los dípteros Bélgica antartica y Parochlus steinenii, que junto al grupo formado por los otros 23 taxones descritos hasta la actualidad en Byers, conforman el contingente de invertebrados más diverso de los documentados hasta la fecha en el polo sur.
En su litoral predominaba la oronda silueta de los elefantes marinos del sur (Mirounga leonina), pero este año nos ha chocado su ausencia, especialmente para los que siempre hemos asociado sus playas, al campeo de estos mamíferos. Las noches para los veteranos de Byers no serán iguales sin sus ronquidos y olores o sin el temor a ser despertado por un macho de 3.500kg, que amenaza a cabezazos con aplastar tu tienda.
Con o sin ausencia de elefantes, el nivel de comodidades que disfrutan los habitantes del campamento no ha cambiado mucho; la vida espartana y el espíritu de impactar lo mínimo seguirán siendo las principales pautas de sus comportamientos.
El hecho de estar considerada una zona de gran sensibilidad ecológica, ha conllevado que los investigadores adopten estrictas medidas con fin de reducir su impacto a la mínima expresión; así, además del hecho de que todos los módulos sean totalmente recuperables y que habiten en tiendas de campaña, sólo esta permitido el tránsito por los cauces de los ríos o bien por senderos previamente establecidos, con el fin de que el pisoteo no altere su frágil flora.
Los alimentos generalmente son liofilizados y durante su estancia no cuentan con agua para ducharse, debiendo cuidar su aseo a base de toallitas de bebe. Apenas cuentan con comunicaciones con el exterior y el servicio de calefacción sólo es utilizado para el secado de la ropa, con el fin de reducir al mínimo el consumo de los generadores. No existe baño y las defecaciones humanas, realizadas en una silla agujereada a la que se la ha acoplado una bolsa, han de ser siempre recogidas y depositadas en bidones especiales para su posterior traslado al buque; gestión similar se aplica también a la basura. Igualito a un hotel de 5 estrellas.
Pese al poco tiempo que va a permanecer abierta la base, nos hemos visto obligados a descargar una gran cantidad de material. El motivo es que quieren adelantar trabajo para la próxima campaña, que según parece va a ser intensa. El año que viene, Byers, va a servir de plataforma para un gran número de investigaciones nacionales e internacionales, previéndose que el campamento permanezca abierto cuatro meses, con relevos continuos en su personal.
Con la apertura de Byers, las Shetland se desvanecen temporalmente de nuestro horizonte. En el puente ya empiezan a desempolvar las cartas de territorios más al sur; la Península Antártica se convertirá en nuestro siguiente destino.
Fuente: Vanguardia.es

Rusia pone fin a estudios geológicos en la Antártida por el mal tiempo

Rusia puso hoy punto final, debido al mal tiempo, a su expedición científica a la Antártida, donde en las últimas semanas expertos rusos realizaron estudios geológicos y geofísicos para estimar las reservas energéticas del continente blanco.


'Todos los trabajos geológicos y geofísicos se dan por concluidos debido a las extremadamente bajas temperaturas', informó el Instituto de Investigación Científica del Artico y la Antártida en un comunicado, recogido por la agencia Interfax.


Los buques laboratorios 'Académico Fiódorov' y 'Académico Karpinski' ya abandonaron las aguas antárticas y se dirigen a Ciudad el Cabo, donde atracarán en torno al 7 de marzo.


La expedición antártica rusa número 53 clavó a mediados de febrero la bandera tricolor en el Polo Sur, seis meses después de hacer lo mismo en el Polo Norte geográfico, en una clara muestra de las renovadas ambiciones de Rusia en la Antártida.


El objetivo de esa expedición era reabrir dos estaciones antárticas clausuradas por falta de fondos en los años 80 del siglo XX (Rússkaya y Leningrádskaya) y, lo que es más importante, estimar las reservas energéticas de la zona.


El jefe de la expedición antártica rusa, Valeri Lukín, ha calculado en unos 51.000 millones las toneladas de hidrocarburos que acoge la plataforma continental antártica.

Todas las actividades en el sexto continente están reglamentadas por el Tratado sobre la Antártida, firmado el 1 de diciembre de 1959 por 44 países y en vigor desde 1961.

Este acuerdo estableció el marco jurídico sobre la utilización y la soberanía del continente blanco, aunque posteriormente Chile, Australia, Francia, Nueva Zelanda, Argentina, Reino Unido y Noruega han expresado pretensiones territoriales.


A partir de 1998 entró en vigor el Protocolo de Madrid de 1991, que fijó la Antártida como una zona desmilitarizada en la que sólo se pueden desarrollar investigaciones científicas.Este documento, que todavía no ha sido ratificado por todos los países firmantes, establece en su artículo 7 una moratoria de 50 años a todo tipo de explotación de los recursos naturales por debajo de los 60 grados de latitud sur.Eso no ha evitado que la mayoría de países con bases en la Antártida, incluida Rusia, desarrollen programas de investigación geológica, que incluyen la búsqueda de hidrocarburos y recursos minerales en el subsuelo antártico.


Rusia se ha manifestado terminantemente en contra de un reparto de la superficie de la Antártida basado en reclamaciones territoriales unilaterales como las planteadas recientemente por el Reino Unido, que fueron secundadas por Chile y Argentina.


Con una superficie de 13.975.000 kilómetros cuadrados -sin contar la extensión de los glaciares- la Antártida representa el 11 por ciento de la tierra firme del planeta y es más grande que Australia.

Terra Actualidad - EFE