sábado, 11 de diciembre de 2010

Moon-Regan Trans Antartic Expedition


The team has crossed the continent!
The Moon Regan Transantarctic Expedition team have just completed the fastest ever vehicle crossing of the Antarctic continent. The 10-man team left Union Glacier on 25 November and arrived on the Ross Ice Shelf on 9 December. The total distance covered was 1,945.9 kms and the total time taken was 303 hours.
The team will now retrace their tracks to the South Pole, and back to the west coast at Union Glacier. They hope to complete the return trip in around 9 days; they will then be the only vehicle-based Expedition ever to complete the there-and-back journey.
Andrew Regan and Andrew Moon

Británicos establecen récord al cruzar Antártida en 13 días en motos

Moscú, 10 de diciembre, RIA Novosti
Miembros de expedición británica establecieron un récord al cruzar la Antártida en 13 días en transporte terrestre, informó hoy la cadena BBC.

El grupo Moon Regan Transantarctic Expedition, integrado por 10 personas, incluidos científicos, mecánicos e investigadores, logró cruzar todo el Continente Antártico en menos de dos semanas.

“Cruzamos el continente. Ahora emprendemos el camino de regreso siguiendo el mismo trayecto”, dice un comunicado de los miembros de la misión.
Los investigadores recorrieron un total de 1945 kilómetros en 303 horas. Los miembros del grupo utilizaron como transporte motos de nieve que funcionan a base de biocombustibles.
La expedición puso a prueba además la capacidad de combustible de origen biológico de ser empleado en condiciones climáticas adversas

La importancia de las corrientes marinas para una vuelta al mundo

Los barcos participantes en la Barcelona World Race
saldrán de la Ciudad Condal bordeando la costa peninsular siguiendo la corriente catalana hasta Gibraltar. Una vez en el Atlántico, se dirigirán hacia las Canarias, siguiendo la corriente de Canarias que forma parte del giro del Atlántico Norte. Desde ahí, deberán atravesar una zona del Atlántico temida por sus calmas y vientos rolones. A continuación, se dirigirán hacia el cabo de Buena Esperanza.
La mayoría de barcos entran en el océano Austral que baña la Antártida con un anillo constante de corrientes. Una de las más importantes del mundo es la Circumpolar Antártica, la única que, con un ancho de entre 200 y 1.000 km, no encuentra ningún continente en su recorrido y, por ello, logra dar la vuelta entera a la Tierra por esa latitud, recorriendo unos 24.000 km.
La navegación por el océano Austral es la más peligrosa de la regata, ya que los barcos pueden encontrarse con los growlers: trozos de hielo desprendidos de un iceberg y que sobresalen muy poco del agua. Son un peligro porque los radares de los barcos no los detectan y se pueden producir colisiones y vías de agua. En esta latitud, el viento recorre grandes distancias sin obstáculos, formándose olas de hasta 20 metros de altura.
Después de dar la vuelta a la Antártida, siguiendo la corriente Circumpolar Antártica, los barcos llegan al estrecho de Drake. En ese momento, al entrar de nuevo en el Atlántico Sur, se sigue la corriente cálida que asciende paralela a la costa americana. Superada la zona de calmas ecuatoriales, seguirán la corriente favorable hacia el norte y cruzarán el Atlántico, siguiendo una derrota que les llevará más arriba de Gibraltar.
Cincodías

Crucero dañado llega a puerto argentino: ocupantes a salvo

BUENOS AIRES (AP) — Un crucero dañado en la antártica llegó el viernes a un puerto argentino con sus 88 pasajeros y 77 tripulantes a salvo, luego que una ola rompió la ventana de su puente y cortó sus comunicaciones .
El Clelia II debía permanecer cuatro días en la Antártica, pero regresó al puerto de Ushiaia tras sólo dos debido al accidente del martes, informó el operador del buque.
El viaje de regreso fue lento, a sólo cinco nudos, y bajo "tiempo muy duro", dijo uno de los pasajeros, el marino retirado estadounidense Denis Smyth, de 68 años.
"Yo soy un hombre de la marina, pero fue muy duro. Hubo días en que mucha gente estaba demasiado enferma para comer", dijo Smyth a la AP por teléfono desde Ushuaia.
Dijo que una enorme ola rompió el riel que aseguraba el vidrio de la ventana del puente, lo que provocó la entrada de agua, provocando un cortocircuito en los sistemas de radar y comunicaciones. "Cuando el buque se balanceó, varios salieron volando por el aire en el salón".
El Clelia II declaró la emergencia cuando estaba al noreste de las islas Shetland del Sur, y a unas 500 millas (845 kilómetros) de Ushuaia, dijo la Armada argentina.
La asociación Internacional de Operadores Turísticos Antárticos dijo que no hubo heridos entre los 88 pasajeros estadounidenses, pero que un tripulante sufrió lesiones menores.
De los tripulantes, 44 eran de Filipinas, los restantes de Grecia, Bulgaria, Argentina, Austria, Brasil, Chile, Croacia, Francia, Dinamarca, Hungría, Indonesia, Ucrania, Rumania, Inglaterra, y Estados Unidos.
Smyth dijo que "la única preocupación que tuve fue cuando perdimos las comunicaciones. Estábamos virtualmente ciegos allá. Pero no creo que hayamos estado preocupados por nuestras vidas".
El buque National Geographic Explorer apoyó al Clelia II en la emergencia y en el retorno a Ushuaia.
El buque había salido de Ushuaia el 30 de noviembre.
Pese al accidente, Smyth dijo que quedó contento, pues vio lobos marinos, pingüinos y muchas aves. "Estoy muy satisfecho. Vi lo que vine a ver".

Univisión

viernes, 10 de diciembre de 2010

Misterios de un supuesto acuerdo con Washington por la Antártida

09/12/10 Los cables secretos hablan de aparentes negociaciones por reclamos territoriales en el Polo Sur.


PorNatasha Niebieskikwiat


Un inmenso misterio rodea a un supuesto acuerdo de 2004 entre Argentina, Estados Unidos y otras potencias del mundo sobre la Antártida y el Atlántico Sur, según refiere uno de los cables filtrados por WikiLeaks, y conocidos la semana pasada. El más resonante habla de un presunto reconocimiento por parte del ex canciller Jorge Taiana de que “el abandono de lo acordado” se debía a problemas de agenda electoral interna.


Clarín intentó ayer sin éxito ubicar a Taiana, jefe de la Cancillería entre fines de 2005 y mediados de este año. Por su parte, su antecesor en el cargo, Rafael Bielsa negó a este diario “cualquier tipo” de conversación bajo su gestión para “coordinar” con Gran Bretaña una acción “relacionada a los derechos argentinos en la Antártida que se desacoplara del tema Malvinas”.

Pero la lectura del telegrama filtrado por WikiLeaks -que tampoco revela contenidos-, sugiere pistas. Bielsa dice que la información filtrada “puede ser” una “mezcla entre dos situaciones. De esta manera, el ex canciller reveló a Clarín que efectivamente, bajo su gestión hubo un preacuerdo entre Londres y Buenos Aires para que un avión -no necesariamente de bandera nacional- volara semanalmente de Buenos Aires a las islas. Y que fue fruto de la mayor flexibilidad que en algún momento ofrecieron los británicos después de que, en 2003, Néstor Kirchner prohibiera los charters de Lan Chile, y eliminara un waiver para sobrevolar el espacio aéreo argentino. Desde entonces los vuelos a las islas deberion pedir permiso para hacerlo. El acuerdo murió cuando algo de esto trascendió a la prensa. Bielsa decía ayer que los telegramas de WikiLeaks también podrían estar hablando de la pulseada diplomática para lograr que Argentina fuera sede de la Secretaría Antártica, a lo que siempre se habían negado los británicos.

Sin embargo, el ex diputado Mario Cafiero dio por hecho la existencia de un acuerdo, “explícito para las partes”, pero “secreto para la ciudadanía entre los gobiernos de Argentina, EE.UU. y otras potencias por la Antártida y el Atlántico Sur y de otro “con el Reino Unido para “que el conflicto (por Malvinas) no se extienda a otros temas de la relación bilateral.” En ese sentido vale recordar una movida británica, radicalmente opuesta a la Argentina, y que sí involucra a EE.UU. Los británicos pidieron primero a la Comisión de Límites marítimos de la ONU que extendieran la plataforma continental de las islas del Atlántico Sur, pero no de la Antártida, sobre lo que se reservaron el derecho de hacerlo en el futuro. Por acuerdo en el Tratado Antártico, ningún país tiene la soberanía del continente blanco. Pero cuando Argentina reclamó su extensión de plataforma, metió a todas las islas y al Sector Antártico Argentino, que se superpone con el británico.

Los mensajes sobre Malvinas

Son al menos seis los cables en que diplomáticos estadounidenses abordan el conflicto entre el Reino Unido y Argentina por Malvinas. En varios se manifiesta la preocupación de Washington por el “cambio de lenguaje” experimentado en Argentina, es decir por el endurecimiento de las políticas hacia los kelpers y su impacto en las empresas de EE.UU.involucradas en la exploración petrolera en las islas. Uno de los cables menciona al embajador Anthony Wayne en su despedida ante el ex canciller Taiana. En él se dice que la Argentina en lo referente a la Antártida ante la ONU, “ha abandonado el lenguaje específico acordado”.

Clarín

Crucero a la deriva en mar revuelto cerca de la Antártica




Un crucero de turistas que hacía un recorrido por las costas de la Antártida quedó a la deriva 840 kilómetros al sur de Argentina.

Uno de sus motores se averió en medio de turbulentas aguas, lo que obligó al capitán a declarar la emergencia en la embarcación.

Vea esas impactantes imágenes en este video de BBC Mundo.

A la Antártida en velero y con Gamonéu

El viaje servirá para rememorar a los antiguos exploradores pero también para evaluar la eficacia de medicamentos en condiciones extremas

El farmacéutico riosellano forma parte de la expedición Santa María Australis



Hoy parte hacia la Argentina el creador de la Expedición Santa María Australis 2010-2011, una aventura científica diseñada hace un año por el farmacéutico riosellano Javier Moreno de la Vallina, alférez de fragata y navío. En la empresa estará acompañado por su amigo Osvaldo Escobar, teniente de navío de la Armada Chilena. Con él y su barco, un Ketch de aluminio de 21 metros de eslora, se encontrará en Ushuaia (Tierra del Fuego). Allí reclutarán al resto de una expedición que contará con un capitán alemán y desde Ushuaia pondrán rumbo a la Antártida el jueves 17 de diciembre.


La de Javier Moreno de la Vallina será una expedición a vela con la que pretende rememorar a los antiguos marinos y exploradores, en concreto la memoria de Juan Luis Cervera Govantes y Santiago Martínez Cañedo. Además también pretende acceder a recónditos e inhóspitos territorios del planeta, para lo que ha tenido que prepararse a fondo en un Curso de Navegación Antártica junto a la Armada Argentina. En este caso viajará «al lugar más seco, más frío y con las condiciones de viento más extremas de la Tierra», asegura nuestro protagonista. A su vez quiere inmortalizar su aventura en reportajes de vídeo y fotografía con los que contribuir en los actos de celebración del Centenario del Real Club de Regatas de Gijón previstos para el año que viene.


Moreno de la Vallina cuenta también con la colaboración de los Laboratorios Boiron, que le han encomendado un trabajo científico. Durante la travesía debe evaluar la eficacia de ciertos medicamentos homeopáticos en condiciones extremas. Es probable que la convención anual de estos laboratorios se celebre en Ribadesella a finales del próximo verano. En el viaje también va a conocer el comportamiento del queso Gamonéu en esas latitudes. El Consejo Regulador le ha regalado una pieza, «gentileza que agradecemos mucho». «Creo además que nunca un queso habrá llegado tan lejos. Daremos buena cuenta de él durante estas Navidades», añadió.


El velero en el que viajarán fue construido en 1998. Es una barco con elevado nivel de seguridad, fácil maniobrabilidad y gran autonomía. Es un barco con mucho espacio y gran confort, con capacidad para nueve pasajeros y tres tripulantes. La expedición estará integrada por once personas. El Santa María Australis partirá de Ushuaia dirección a Puerto Wilians, capital de la provincia Antártica Chilena. A continuación doblarán el mítico y temido Cabo de Hornos, cruzarán el legendario Pasaje del Drake y visitarán Isla Decepción y las bases españolas y argentinas allí situadas. El rumbo seguirá hacia el Estrecho de Gerlache, Bahía Paraíos, Puerto Lockroy y Canal de Lemaire. Una larga y gélida singladura.

El Comercio Digital