Una moneda de oro de 5 gramos de 1889 de Tierra del Fuego por Julius Popper
Entre 1883 y 1906 Tierra del Fuego fue escenario de una impresionante fiebre del oro que atrajo a un gran número de argentinos, chilenos y europeos, incluidos muchos dálmatas. La fiebre del oro condujo a la formación de los primeros asentamientos asentados en el archipiélago y estimuló el desarrollo económico de la cercana Punta Arenas. La fiebre del oro puso fin a la mayoría de los buscadores que abandonaron Tierra del Fuego, mientras que los colonos restantes emprendieron actividades de cría y pesca de ovejas. La población del Selk'nam indígena disminuyó dramáticamente durante los años de la fiebre del oro.
En 1879 una expedición liderada por el oficial de la Armada chilena Ramón Serrano Montaner descubrió oro en algunas vías fluviales en el oeste de Tierra del Fuego. Sin embargo, la fiebre del oro solo comenzó correctamente en 1884. Ese año el barco de vapor francés Arctique encalló en la costa noreste de Cabo Virgenes. La expedición enviada a su rescate descubrió el oro en un lugar llamado Zanja a Piqué. Cuando la noticia llegó a Punta Arenas muchos habitantes partieron hacia Zanja a Piqué. Desde Punta Arenas la noticia se extendió a Buenos Aires.
En Buenos Aires, la prensa comparó los descubrimientos de oro con los de Australia y California. En esa ciudad se formaron muchas empresas con el propósito de extraer oro. Julio Popper, ingeniero minero, fue contratado por una de estas empresas en Buenos Aires. Popper reclutó a varios dálmatas que se quedaban allí en esos años. Con ellos Popper pretendía explorar la zona de El Páramo en la Bahía de San Sebastián. Otro campamento fue establecido en la Bahía de Sloggett, en la costa sur de la Isla Grande de Tierra del Fuego. La fiebre del oro llegó a las islas chilenas al sur del Canal Beagle, por lo que miles de hombres, en su mayoría dálmatas, se establecieron allí. Sin embargo, en 1894 la minería de oro comenzó a declinar en esas islas, y los depósitos gradualmente comenzaron a vaciarse. Varias empresas en el sur del Canal Beagle terminaron obteniendo pobres ganancias.
Durante su expedición a Tierra del Fuego, Popper estuvo involucrado en el asesinato de los nativos Selk''nam, en un evento que más tarde se conoció como el genocidio Selk''nam. En esas islas, buscadores de oro, pastores e "incluso la policía" irrumpieron en los campamentos indios para secuestrar a sus mujeres. Esto provocó una escasez de individuos femeninos entre las tribus de la zona que terminó empeorando los conflictos entre los grupos rivales. También había disposiciones de las mujeres a la esclavitud. En 1894 Porvenir constaba de cinco casas, dos de las cuales eran reventa de licor y una tercera un burdel. Los dálmatas involucrados en la fiebre del oro abandonaron gradualmente las actividades mineras, para regresar a Dalmacia, a Buenos Aires o para establecerse en Punta Arenas. La fiebre del oro mejoró el conocimiento geográfico del poco conocido Canal Beagle, conectándolo con Punta Arenas. El oro salió de esas zonas sin mejorar en general las condiciones económicas de los habitantes del lugar, pero en el caso del extraído de las islas del Canal acabó siendo importante para el crecimiento económico de Punta Arenas.
Nota 1. La fecha del 15 de enero la indica Eugenio Mimica Barassi, en su Agenda de efemérides magallánicas.
Nota 2. El texto de este tema aparece en kripkit: Fiebre del oro en Tierra del Fuego
En Península Valdés, Argentina, un grupo de biólogos y médicos veterinarios se ocupa de preservar a sus más distinguidas visitantes: las ballenas francas australes. El programa de monitoreo sanitario custodia la salud de los grandes mamíferos australes. En octubre de 2022 detectaron la muerte de más de tres decenas de ballenas, causada por una marea roja agravada ahora por el calentamiento global
El 2 de enero de 1965, la arqueóloga francesa Annette Laming-Emperaire descubrió el sitio arqueológico Marazzi en Tierra del Fuego.
Las excavaciones descubrieron 3 niveles de ocupación humana. La primera de ellas data del año 9.590 + – 200 años antes del presente.
Annette Laming-Emperaire (Petrogrado, 22 de octubre de 1917 - Curitiba, mayo de 1977) fue una arqueóloga francesa .
Su familia dejó Rusia y se instaló en Francia. Estudió Filosofía en París hasta el estallido de la II Guerra Mundial, durante la cual fue integrante de la Resistencia francesa. (1)
Después de la guerra, estudió arqueología y se especializó en el estudio del arte prehistórico, incluidas las representaciones parietales de la cueva de Lascaux. Annette Laming defendió en 1957 su tesis doctoral titulada "El significado del arte rupestre paleolítico", bajo la dirección del profesor André Leroi-Gourhan. Este trabajo fue publicado en 1962.
Se casó con el etnólogo José Emperaire, un discípulo de Paul Rivet, con el cual viajó a Chile en 1951. José Emperaire apoyaba la tesis de la llegada del hombre a Sudamérica desde el sur, antes de la migración a través del estrecho de Bering hacia América del Norte. Los dos participaron de las excavaciones en sitios arqueológicos de Argentina, Brasil y Chile. José falleció en 1958 en la Patagonia cuando un muro se derrumbó durante una excavación.
En 1971, Annette comenzó en Brasil un vasto programa de investigaciones arqueológicas en la región de Lagoa Santa. Examinó allí, en particular, seis sitios arqueológicos que fueron descubiertas un siglo antes por el arqueólogo danés Peter Wilhelm Lund. Durante las excavaciones entre 1974 y 1975, descubrió, en un refugio en la roca llamado Lapa Vermelha, los restos fósiles humanos más antiguos encontrados hasta el momento en América, incluido el esqueleto de la mujer conocida como Luzia.
La UNESCO y el gobierno uruguayo la designaron para dirigir un proyecto de salvamento arqueológico en la región de Salto Grande (1). Falleció en un accidente doméstico, cuando se produjo un escape de gas, en el hotel en que pernoctaba en un viaje de vacaciones, entre Uruguay y Lagoa Santa. (2)
Para Danièle Lavallée, Annette fue "uno de los espíritus más ricos y más fecundos de la investigación prehistórica francesa". (1)]
Referencias
↑ abcLavallée, Danièle (1978) Annette Laming-Emperaire; Journal de la Société des Américanistes 65: 224-225.
↑Leite, Marcelo (2000) "A falha arqueológica do Brasil"; Flha de São Paulo, 19 de março de 2000.
¿Se acuerdan de este acontecimiento? ¿Quiénes eran Los Rebeldes? ¿Qué querían estos jóvenes?
Los Rebeldes estaba integrado por Néstor Castro (batería y voz), Orlando Bustamante (acordeón eléctrico y director del conjunto), Eugenio Mora (bajo) y Miguel Muñóz Subiabre (guitarra).
Su objetivo: Batir el récord mundial de ejecución instrumental, ostentado hasta ese momento por el grupo Los Jockers, de Santiago, quienes tocaron en la Feria del Disco del Paseo Ahumada por espacio de 54 horas seguidas en el mes de septiembre de 1967.
El desafío comenzó a las 00 horas del 27 de diciembre del año 1967 en la radio Voz del Sur de Punta Arenas. Se tocaba por 5 horas y se descansaba 5 minutos.
Se batió el récord de Los Jockers, pero lamentablemente no se hicieron las gestiones ante récord Guinness para certificar de manera oficial este acontecimiento.
Equipo de perforación N° 1 de la CORFO en actividad en Tierra del Fuego
El sitio elegido se hallaba situado en los campos de la estancia “Nueva
Esperanza” del ganadero Caupolican Arcaya, unos 10 kilometros al sur de la
Primera Angostura del estrecho de Magallanes. En la nomenclatura técnica
aquel era el pozo N”1, cuya perforación comenzó el día 22 de septiembre.
Jefe de las operaciones era el ingeniero Eduardo Simián Gallet, a quien
secundaba un equipo integrado entre otros por el ingeniero Jorge Pacheco,
responsable directo de la perforación; por Clifford Mohr, geólogo de la United,
por William Morrison, superintendente de la firma norteamericana The
Livermore Corporation, entidad asesora, y además por un grupo de técnicos y
operarios chilenos y norteamericanos.
La perforación se había desarrollado sin mayores novedades hasta 1os últimos
días de diciembre, cuando el 27 la sonda alcanzó el horizonte de arenisca. La
prueba de testigo hecha en la madrugada del 28 señaló la presencia de huellas
y olor de petróleo. Se trataba de un indicio que en verdad conmocionó a 1os
hombres que estaban afectados a la faena. En la noche del día 28 se decidió probar la estructura encontrada. La sonda llegó al nivel adecuado a las 1.50
horas del dia 29 y se dio orden de abrir la válvula: exactamente once minutos
más tarde, síendo ]as 2.01 A.M. -hora por lo demás histórica- comenzó a fluir
el primer chorro de petróleo chileno, en suelo fueguino.
iCuán grande debió ser el asombro, primero, y el entusiasmo, después, de aquellos testigos del acontecimiento, quienes además resultaron casi bañados
por el chorro de ese oro negro que surgía con fuerza de las entrañas de la
tierra! iAh, cuanto desaliento y fracaso quedaban borrados de golpe con ese
flujo admirable de aceite mineral! Lo dejaron surgir por largos minutos no importando que ensuciara la mesa rotatoria y el entorno, más para disfrutar del
espectáculo que para comprobar que aquello no era un engaño ...
En el momento preciso del surgimiento del petróleo, se hallaban en la boca del pozo 1os ingenieros Eduardo Simián y Jorge Pacheco; el geólogo Clifford Mohr y 1os técnicos perforadores norteamericanos Clarence Alexander y Lonnie
Burlenson, junto con 1os obreros chilenos Alberto Mancilla, José Paredes,
Bernardo Morales y Orozimbo Chodin.
Es de justicia completar la nómina con el resto del “equipo del descubrimiento
del petróleo chileno”. Además de 1os ya mencionados integraban el grupo de
trabajo de Springhill, William Morrison, superintendente de The Livermore
Corporation; el geólogo Arnaldo Gaitan; 1os perforadores Charles Mac Neal,
Lee Thompson, Bud Lewis y el mecánico Dick Schooler. Y 1os siguientes
operarios chilenos: Enrique Diaz, antiguo hombre del petróleo, ayudante de
perforador; Santiago Chodin, Daniel Ojeda, Francisco Vidal, Teodoro Ulloa,
Alberto Mancilla P., Gerardo Ford, José Ule, Manuel Huenchur, Luis Beros,
Juan Saldivia y Juan Gunckel.
Aquello era “su” triunfo, y razón tuvieron para sentirse felices, especialmente
1os antiguos, que 1os había varios entre ellos. La tecnología moderna había hecho
posible el descubrimiento, era cierto; pero también el hombre -esos hombres- había puesto lo suyo en brío, esfuerzo, tenacidad, sacrificio, fe y confianza,
laborando duro de ingeniero a peón.
Más de alguno en esa hora de triunfo debió recordar a 1os “gastadores”
que habían abierto el camino, en especial a Alejo 2° Marcou, a quien la noticia
conmovería sin duda como al que más, y a Augusto Hemmer, el viejo geólogo
jefe ya desaparecido. Ellos habían cumplido un rol de mérito indisputable en el
largo camino de aquella empresa que así culminaba. Sin su personal esfuerzo
poco o nada había podido hacerse más tarde.
Comprobada la magnitud, potencia y calidad del flujo, Simian regresó a la
mañana siguiente a Punta Arenas para dar cuenta a sus superiores de la CORFO
y por tal intermedio al Presidente de la República. Luego, siempre acompañado
por Pacheco, visitó al Intendente de Magallanes a quien le dio la noticia del
descubrimiento y entregó muestras del petróleo recogido en Springhill.
En seguida entregaría su primera información a la prensa local, que hoy
puede reputarse como un documento de valor histórico:
Hemos encontrado un yacimiento a las 2 de la madrugada de hoy que ha
mostrado petróleo surgente de muy buena calidad, en campos de la estancia
de don Caupolicán Arcaya en Springhill.
No podemos decir por ahora la capacidad de producción del horizonte
petrolífero por no encontrarse el pozo terminado, pues, la sonda que se ha
hecho a unos 7.410 pies de profundidad (2.250 m. aprox.) só1o ha permitido
constatar la existencia de petr6leo surgente. Posteriormente cuando el pozo
se termine con sus instalaciones de producción se podrá saber en forma definitiva su capacidad productiva.
La ubicación de este sondaje fue recomendada por la United Geophysical
Company, a base de 1os estudios geofísicos realizados en la isla de Tierra del
Fuego.
lngeniero Eduardo Simián (derecha) haciendo las primeras declaraciones a la prensa luego del
descubrimiento del petróleo en Springhill. A la izquierda el ingeniero Jorge Pacheco.
Fuente: Historia del petróleo en Magallanes, Mateo Martinic Beros
El 1 de diciembre de 1959, los doce países que habían llevado a cabo actividades científicas en la Antártida y sus alrededores durante el Año Geofísico Internacional (AGI) de 1957-1958 firmaron en Washington el Tratado Antártico. El Tratado entró en vigor en 1961 y ha sido aceptado por muchas otras naciones. Las Partes del Tratado son actualmente 54.
Algunas disposiciones importantes del Tratado son:
La Antártida se utilizará exclusivamente para fines pacíficos (Art. I).
La libertad de investigación científica en la Antártida y la cooperación hacia ese fin […] continuarán (Art. II).
Las Partes Contratantes acuerdan proceder […] al intercambio de observaciones de resultados científicos sobre la Antártida, los cuales estarán disponibles libremente (Art. III).
Entre los signatarios del Tratado hay siete países (Argentina, Australia, Chile, Francia, Noruega, Nueva Zelanda y el Reino Unido) con reclamos territoriales, que en algunos casos coinciden en parte. Otros países no reconocen ningún reclamo. Estados Unidos y Rusia consideran que tienen “fundamentos para reclamar”. Todas estas posiciones están explícitamente previstas en el Artículo IV, que mantiene el statu quo:
Ningún acto o actividad que se lleve a cabo mientras el presente Tratado se halle en vigencia constituirá fundamento para hacer valer, apoyar o negar una reclamación de soberanía territorial en la Antártida, ni para crear derechos de soberanía en esta región.No se harán nuevas reclamaciones de soberanía territorial en la Antártida, ni se ampliarán las reclamaciones anteriormente hechas valer, mientras el presente Tratado se halle en vigencia.
A fin de promover los objetivos y procurar la observancia de las disposiciones del Tratado, “todas las regiones de la Antártida, y todas las estaciones, instalaciones y equipos que allí se encuentren […] estarán abiertos en todo momento a la inspección” (Art. VII).
A pair of wandering albatrosses (Diomedea exulans) courting at Bird Island, South Georgia.
Un par de albatros errantes (Diomedea exulans) cortejando en Bird Island, Georgia del Sur.
Over half of wandering albatrosses breeding on Bird Island, in the sub-Antarctic, encounter fishing vessels when feeding, putting them at risk of being accidentally caught or killed in fishing gear, according to new research led by British Antarctic Survey and Birdlife International. The results will help conservation efforts for a species that is in decline.
In the study funded by the Darwin Plus scheme and published this month (November 2022) in Biological Conservation, researchers tracked the movements of wandering albatrosses using radar-GPS devices to study their interactions with fishing vessels. By cross-referencing the birds’ movements with the locations of fishing vessels, they found that, of the 251 birds that were tracked, 55% went within 30km of a fishing vessel, and 43% within 5km. Birds traveling to the Patagonian Shelf break were particularly at risk of an interaction.
This study is one of the most comprehensive studies of bycatch risk for any seabird species to date, and combines precise locations of fishing vessels from Global Fishing Watch, another collaborator of the study, with those of wandering albatrosses of different ages and breeding stages.
Richard Phillips, seabird ecologist at British Antarctic Survey, and co-author of the study says:
“These detailed analyses provide us with a much more nuanced idea of where the risks are, allowing us to target our conservation efforts much more effectively. Now that we have identified the fleets that represent the greatest risk to albatrosses from South Georgia, it’s important that advocacy focuses on those particular fishing nations and the vessel operators.”
Seabird bycatch has already been reduced to negligible levels in the local fisheries around South Georgia. However, the paper highlights the urgent need to engage in other regions with fisheries managers, operators and crew from South Korea, UK, Chile, Portugal, Taiwan and Brazil, and ensure they implement best-practice measures.
Bycatch is a risk for many seabirds, but albatrosses, which scavenge opportunistically, are particularly at risk. They are attracted by the bait, unwanted catch and discards, which mimic their natural food sources, but get caught on baited hooks set by longliners, or collide with cables on trawlers. These interactions are the leading threat to most species of albatrosses and an estimated 100,000 albatrosses are killed each year by long-line fishing equipment alone.
A pair of adult wandering albatrosses sitting at their nest on Bird Island, South Georgia.
Several bycatch mitigation measures have been developed in recent years. These include weighting hooks or lines more heavily so that bait quickly sinks beyond the reach of albatrosses, setting lines at night when many species are less active, and using colourful streamers that flap in the wind and discourage birds from approaching the vessel. However, albatrosses range up to 1,000 miles a day in search of food so they inevitably encounter fisheries that don’t use any mitigation measures.
Ana Carneiro, Marine Science Manager at BirdLife International and lead author of the paper, says:
“We know that deaths or injuries of seabirds in fisheries can be avoided using simple but highly effective techniques. The problem is that there is no checking of compliance with those measures in many fisheries.”
Fine-scale associations between wandering albatrosses and fisheries in the southwest Atlantic Ocean was published in Biological Conservation here:https://authors.elsevier.com/a/1g7Pz1R%7EeOyOc
Más de la mitad de los albatros errantes que se reproducen en la Isla de los Pájaros, en la subantártida, se encuentran con barcos pesqueros cuando se alimentan, lo que los pone en riesgo de ser atrapados accidentalmente o muertos en artes de pesca, según una nueva investigación dirigida por British Antarctic Survey y Birdlife International. Los resultados ayudarán a los esfuerzos de conservación para una especie que está en declive.
En el estudio financiado por el esquema Darwin Plus y publicado este mes (noviembre de 2022) en Biological Conservation, los investigadores rastrearon los movimientos de los albatros errantes utilizando dispositivos radar-GPS para estudiar sus interacciones con los buques pesqueros. Al cruzar los movimientos de las aves con las ubicaciones de los buques pesqueros, encontraron que, de las 251 aves que fueron rastreadas, el 55% se acercó a menos de 30 km de un barco pesquero y el 43% a menos de 5 km. Las aves que viajaron a la ruptura de la plataforma patagónica estaban particularmente en riesgo de una interacción.
Este estudio es uno de los estudios más completos sobre el riesgo de captura incidental para cualquier especie de ave marina hasta la fecha, y combina ubicaciones precisas de buques pesqueros de Global Fishing Watch, otro colaborador del estudio, con las de albatros errantes de diferentes edades y etapas de reproducción.
Richard Phillips, ecólogo de aves marinas del British Antarctic Survey, y coautor del estudio, dice:
"Estos análisis detallados nos proporcionan una idea mucho más matizada de dónde están los riesgos, lo que nos permite dirigir nuestros esfuerzos de conservación de manera mucho más efectiva. Ahora que hemos identificado las flotas que representan el mayor riesgo para los albtrosses de Georgia del Sur, es importante que la defensa se centre en esas naciones pesqueras en particular y en los operadores de buques".
La captura incidental de aves marinas ya se ha reducido a niveles insignificantes en las pesquerías locales alrededor de Georgia del Sur. Sin embargo, el documento destaca la necesidad urgente de involucrarse en otras regiones con administradores de pesquerías, operadores y tripulaciones de Corea del Sur, Reino Unido, Chile, Portugal, Taiwán y Brasil, y garantizar que implementen medidas de mejores prácticas.
La captura incidental es un riesgo para muchas aves marinas, pero los albatros, que hurgan de manera oportunista, están particularmente en riesgo. Se sienten atraídos por el cebo, la captura no deseada y los descartes, que imitan sus fuentes naturales de alimentos, pero quedan atrapados en anzuelos cebados colocados por palangreros, o chocan con cables en los arrastreros. Estas interacciones son la principal amenaza para la mayoría de las especies de albatros y se estima que 100,000 albatros mueren cada año solo por equipos de pesca con palangre.
Un par de albatros errantes adultos sentados en su nido en Bird Island, Georgia del Sur.
En los últimos años se han desarrollado varias medidas de mitigación de las capturas incidentales. Estos incluyen pesar anzuelos o líneas más pesadamente para que el cebo se hunda rápidamente fuera del alcance de los albatros, establecer líneas por la noche cuando muchas especies son menos activas y usar serpentinas coloridas que aletean en el viento y desalientan a las aves de acercarse al barco. Sin embargo, los albatros alcanzan hasta 1,000 millas por día en busca de alimento, por lo que inevitablemente se encuentran con pesquerías que no utilizan ninguna medida de mitigación.
Ana Carneiro, Gerente de Ciencias Marinas de BirdLife International y autora principal del artículo, dice:
"Sabemos que las muertes o lesiones de aves marinas en las pesquerías pueden evitarse utilizando técnicas simples pero altamente efectivas. El problema es que no hay control del cumplimiento de esas medidas en muchas pesquerías".
Para obtener más información sobre los albatros, visite la página de albatros del British Antarctic Survey.
Las asociaciones a escala fina entre los albatros errantes y las pesquerías en el suroeste del Océano Atlántico se publicaron en Biological Conservation aquí: https://authors.elsevier.com/a/1g7Pz1R%7EeOyOc