jueves, 22 de mayo de 2014

PATAGONIA: Conversando con el escritor Pavel Oyarzún



...lo que creo que falta es una política cultural. Eso se ha dicho hasta la saciedad, pero, ¿por qué una política cultural? No porque tenga que exponerse una política cultural, no porque los recursos, que son siempre escasos en cultura, muchas veces se ven dispersos en diferentes proyectos personales, individuales, sobre todo bajo la égida de los proyectos.
Los proyectos tienen término, no te aseguran continuidad para nada y una política cultural evita esto precisamente. A que los recursos se concentren, se optimicen y que los proyectos culturales tengan continuidad... es parte de lo que nos dice Pavel Oyarzún  en esta conversación, cuya segunda parte de ella se relacionó con su visión sobre el desarrollo cultural en la región de Magallanes.
La primera parte de esta entrevista la dedicamos a recorrer lo que ha sido su obra, tanto en la poesía como en la narrativa.
Pavel Oyarzún, que nació en 1963, ha escrito "La cacería" (1989); "La jauría desquiciada (1993); La luna no tiene luz propia (1994); Antología insurgente, la nueva poesía magallánica (1999); In memoriam (2002); El paso del diablo (2004); San Román de la llanura (2006) Ésta novela fue ganadora del concurso de Mejores Obras literarias de Chile en 2005, organizado por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura de nuestro país; y su última novela, titulada, Barragán (2009)

MIS FOTOS: Una imagen, una reflexión con sentido y... el resto es tuyo


EL EJEMPLO

Una agradable tarde de sábado decidí llevar a mis hijos al zoológico. Al llegar me acerqué al joven de la boletería y le pregunté el valor de la entreda.

El muchacho respondió:

-Adultos y niños mayores de seis años pagan dos mil pesos.
Mirando a mis hijos, dijo:
-Si tienen seis o menos entran gratis ¿Qué edad tienen?

-El menor tiene tres y el mayor acaba de cumplir siete -le indiqué-. Es decir, le debo cuatro mil pesos.

El joven de la ventanilla se asombró:
-Eh, señora, ¿se da cuenta de que podría haberse ahorrado dos mil pesos?. Si me hubiera dicho que el mayor tenía seis, no me habría dado cuenta.

-Es posible, -le respondí- pero los niños sí.

Desafío
PD: La imagen otoñal fue tomada en Punta Arenas, en mi último viaje

miércoles, 21 de mayo de 2014

CRYOSAT FINDS SHARP INCREASE IN ANTARTICA'S ICE LOSSES



19 May 2014
Three years of observations from ESA’s CryoSat satellite show that the Antarctic ice sheet is now losing 159 billion tonnes of ice each year – twice as much as when it was last surveyed.
The polar ice sheets are a major contributor to the rise in global sea levels, and these newly measured losses from Antarctica alone are enough to raise global sea levels by 0.45 mm each year.
These latest findings by a team of scientists from the UK’s Centre for Polar Observation and Modelling show that the pattern of imbalance continues to be dominated by glaciers thinning in the Amundsen Sea sector of West Antarctica.
Between 2010 and 2013, West Antarctica, East Antarctica and the Antarctic Peninsula lost 134, 3 and 23 billion tonnes of ice each year, respectively.
The average rate of ice thinning in West Antarctica has increased compared to previous measurements, and this area’s yearly loss is now one third more than measured over the five years before CryoSat’s launch.


Launched in 2010, CryoSat carries a radar altimeter that can measure the surface height variation of ice in fine detail, allowing scientists to record changes in its volume with unprecedented accuracy.
CryoSat surveys almost all – 96% – of the Antarctic continent, reaching to within 215 km of the South Pole. In addition, it has increased coverage over coastal regions, where today’s ice losses are concentrated.
“Thanks to its novel instrument design and to its near-polar orbit, CryoSat allows us to survey coastal and high-latitude regions of Antarctica that were beyond the capability of past altimeter missions, and it seems that these regions are crucial for determining the overall imbalance,” said Prof. Andrew Shepherd from the University of Leeds, UK, who led the study.
In particular, newly mapped areas by CryoSat in West Antarctica have now brought altimeter observations closer to estimates based on other approaches.
“We find that ice losses continue to be most pronounced along the fast-flowing ice streams of the Amundsen Sea sector, with thinning rates of 4-8 m per year near to the grounding lines – where the ice streams lift up off the land and begin to float out over the ocean – of the Pine Island, Thwaites and Smith Glaciers,” said Dr Malcolm McMillan from the University of Leeds, UK, and lead author of the study.
This area has long been identified as the most vulnerable to changes in climate. Recent assessments say its glaciers may have passed a point of irreversible retreat.
“Although we are fortunate to now have, in CryoSat, a routine capability to monitor the polar ice sheets, the increased thinning we have detected in West Antarctica is a worrying development,” said Prof. Shepherd.
“It adds concrete evidence that dramatic changes are under way in this part of our planet. The challenge is to use this evidence to test and improve the predictive skill of climate models.”
The findings were published in Geophysical Research Letters.
“We at ESA are extremely pleased to see CryoSat achieve yet another one of its primary mission objectives. It is a great testament to the hard work put in by the whole team, who have worked on the mission over the past 10 years, ” said Tommaso Parrinello, CryoSat Mission Manager.
esa

Climatología UV en la Antártica

Figura 1. Mediciones de radiación UV en el campamento “Glaciar Unión”, ubicado en la zona sur de las montañas Ellsworth, a unos 1.000 km del polo sur, 79o 46’ S; 82o 52’ W.


La Antártica afecta significativamente el clima de toda la Tierra al modular los intercambios de calor, humedad y gases entre la atmósfera y el océano. Asimismo, los cambios en la cubierta de hielo marino o la inestabilidad de las plataformas de hielo podrían incidir fuertemente en esta influencia.

A pesar de que las variaciones en la actividad solar afectan el clima planetario, el balance energético de la atmósfera terrestre está siendo afectado también por la abundancia de los llamados “gases invernadero”. Mientras se espera que la superficie de la Tierra se caliente (en respuesta a la influencia del dióxido de carbono), se espera que la estratósfera se enfríe.
Los nuevos aumentos en las emisiones de estos gases y las atenuaciones más pronunciadas en la capa de ozono como resultado del enfriamiento estratosférico, pueden conducir a cambios climáticos drásticos. En este sentido, es urgente la investigación polar destinada a comprender mejor sus procesos climáticos.

En los últimos tres años y con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conicyt) y el INACH, nuestro grupo de trabajo se ha enfocado en el estudio de la climatología de la radiación ultravioleta (UV), es decir, en la cuantificación de la influencia sobre la radiación UV de los factores que la determinan: el ozono, la nubosidad y la reflectividad (albedo).

La depleción de la capa de ozono ha sido hasta ahora el factor dominante en los incrementos de la radiación UV en la Antártica. Sin embargo, como consecuencia del cambio climático (CC), los otros parámetros importantes que determinan la radiación UV en superficie (nubes y albedo) podrían cambiar significativamente en su valor absoluto, en su estructura cualitativa o en su patrón temporal. Por lo tanto, podrían ocurrir cambios significativos en la climatología UV.

Dado que la Antártica tiene casi 19 veces el tamaño de Chile, nos centramos en el seguimiento de la radiación UV en dos sitios clave.
El primer sitio fue la base Profesor Julio Escudero, ubicada en una de las áreas de más rápido calentamiento de la Tierra (isla Rey Jorge, 62º 12’ S, 58º 57’ W); el segundo sitio fue el campamento “Glaciar Unión”, ubicado en la zona sur de las montañas Ellsworth, a unos 1.000 km del polo sur (79º 46’ S; 82º 52’ W), en una zona donde los efectos del CC son menos evidentes (fig. 1).

Para la determinación de la climatología UV en esos sitios se aplicó un enfoque integrado que combinó mediciones terrestres (recabadas durante campañas de medición), lecturas satelitales y datos calculados mediante modelos de transferencia radiativa.
A continuación, se discuten algunos de nuestros resultados. Para ponerlos en contexto se realizan comparaciones con mediciones en otras latitudes.

El ozono

Aunque el ozono representa sólo un pequeño porcentaje de la composición de la atmósfera, desempeña un papel para el clima de la Tierra. Es un gas de efecto invernadero con un importante forzamiento radiativo. Además, controla la temperatura estratosférica y protege a la Tierra de la radiación UV.

El ozono estratosférico, sobre todo en el continente antártico, experimenta anualmente una depleción (o reducción en su columna) en primavera. Este fenómeno es conocido popularmente como el “agujero de ozono”. Como se muestra en la figura 2, esta depleción está asociada a reducciones significativas en los promedios mensuales de su columna, medidos en unidades Dobson (DU por sus siglas en inglés). En el glaciar Unión, la media de la columna de ozono en septiembre (158 DU) suele ser un 40 % menor que en enero (275 DU). En la base Escudero, el promedio para septiembre (233 DU) suele ser un 25 % inferior al de diciembre (305 DU). Los niveles más bajos de ozono (alrededor de 120 DU) suelen producirse en ambos casos (al igual que en todo el continente) en septiembre. La consistencia de estas estimaciones basadas en lecturas satelitales ha sido confirmada mediante nuestras campañas tanto en Escudero como en el glaciar Unión.



Figura 2. Columna de ozono sobre el glaciar Unión, determinada mediante lecturas realizadas con el Ozone Monitoring Instrument (OMI) a bordo del satélite EOS Aura, de la NASA. La depleción de la capa de ozono produce anualmente en primavera valores menores a 200 DU.

La depleción estacional de la capa de ozono puede producir incrementos sustanciales en la radiación UV que alcanza la superficie. En la figura 3a se observa que durante la primavera en el glaciar Unión, los valores del índice UV (que es una medida de la irradiancia o intensidad de la radiación UV) presentan variaciones (indicadas en la figura 3a por la zona sombreada) que están relacionadas con la depleción estacional de la capa de ozono. Para efectos de comparación, en la figura 3a se muestran también valores típicos del índice UV en Santiago de Chile (ciudad ubicada en una zona no afectada por la depleción estacional de la capa de ozono).

La nubosidad

En general, la nubosidad atenúa la radiación solar y aumenta la variabilidad de la misma. De hecho, las variaciones entre días consecutivos mostradas en los datos del índice UV en Santiago (fig. 3a) se deben en buena medida al efecto de las nubes.
La nubosidad sobre Escudero (y en general en la península Antártica) es más frecuente que en otras zonas de la Antártica y la atenuación que produce es también mayor. Nuestra campaña de mediciones demostró que en Escudero las nubes pueden atenuar la radiación en hasta un 80 % (en comparación con aquella que se mediría sin presencia de nubes). La figura 3b muestra el efecto de la nubosidad sobre la radiación UV en Escudero. La línea roja corresponde al índice UV diario observado en Escudero; estos valores son afectados por los cambios diarios del ozono y de las nubes. La línea azul muestra el índice UV que hubiese sido medido diariamente si no hubiese habido nubosidad alguna en la zona; es decir, estos valores son afectados sólo por variaciones diarias del ozono. La zona sombreada entonces representa el efecto de la nubosidad en Escudero.

La comparación entre las líneas azul y roja en la figura 3b permite apreciar el significativo rol que la nubosidad tiene sobre la climatología UV en Escudero. La nubosidad no sólo atenúa la radiación, sino que al aumentar su variabilidad hace más difícil la detección en la zona de los efectos de la depleción de la capa de ozono.

Al comparar el índice UV en el glaciar Unión y en Escudero (las curvas rojas en figuras 3a y 3b) resulta claro que la radiación UV presenta menos variaciones diarias en el primer lugar. Esto se debe a que la nubosidad en el glaciar Unión (y en general en todo el plateau antártico) tiene una variabilidad mucho menor que en la península.




a) Valores diarios del índice UV en el glaciar Unión y en Santiago. La depleción estacional de la capa de ozono produce sobre el glaciar Unión alteraciones en el índice UV (indicados por el área sombreada). Las variaciones entre días consecutivos observadas en el índice UV sobre Santiago son debidas a cambios en la nubosidad.
b) Valores diarios del índice UV con y sin nubes en Escudero. La nubosidad sobre Escudero produce una atenuación muy significativa en el índice UV (indicada por el área sombreada). Además, aumenta la variabilidad de la radiación UV de modo que hace más difícil la detección en la zona de los efectos de la depleción estacional de la capa de ozono.
El albedo
El albedo (definido como el cociente entre la radiación reflejada y la radiación incidente) es extraordinariamente alto en la Antártica. Nuestras mediciones en el glaciar Unión han mostrado que en el rango UV y en el visible, el 95 % de la luz incidente es reflejada por la superficie; es decir el albedo en la zona es de 0,95. Lo anterior se replica en todo el plateau antártico, pero no en la península Antártica (fig. 4a). En particular, en Escudero el albedo en verano (cuando la nieve es poco frecuente) solo es de 0,1.
a) Albedo climatológico en la Antártica. El albedo es el cociente entre la radiación reflejada y la radiación incidente.

b) Índice UV como función del ozono y el albedo. Los valores en la gráfica son aquellos esperables a nivel del mar en ausencia total de nubes, en zonas sin contaminación atmosférica relevante.

Dispersiones múltiples en la atmósfera de la radiación reflejada por la superficie producen aumentos considerables en el índice UV. Algunas simulaciones realizadas con modelos de transferencia radiativa nos permiten concluir que el índice UV en zonas de alto albedo puede ser hasta un 50 % más alto que en zonas sin nieve (fig. 4b).

Nuestra atención al albedo y a sus posibles variaciones con el CC no es casual. Las consecuencias de cambios en el albedo en la Antártica van más allá de variaciones locales en la radiación UV, ya que el balance de energía del continente antártico es significativamente dependiente de él. Por lo tanto, las alteraciones en las condiciones climáticas imperantes (provocadas, por ejemplo, por un cambio de temperatura) pueden detonar mecanismos de retroalimentación. Estos son mecanismos que aceleran el CC, especialmente en regiones cubiertas de nieve y hielo. A medida que la Tierra se calienta, la superficie refleja menos radiación al espacio, lo que contribuye al calentamiento global. Si aumenta la temperatura en las regiones polares se puede esperar tanto una disminución del albedo en algunas áreas (debido a la fusión del hielo y la nieve) como un aumento del mismo en otras áreas (debido a nevadas causadas por el aumento de las precipitaciones). Más derretimiento de nieve y hielo, así como más vapor de agua y más nubes, pueden conducir a cambios en el albedo de la Antártica y a eventuales alteraciones en el balance energético global.


Hacia una comprensión de la climatología UV antártica
Este trabajo ha permitido una mejor comprensión del clima antártico y sus procesos, y pretende ser una contribución a los esfuerzos destinados a evaluar el papel desempeñado por la Antártica en el clima global. Dado que la Antártica es un agente climático global, la investigación destinada a comprender el clima polar y sus procesos debiera ser una prioridad.


Por Raúl R. Cordero y Alessandro Damiani
Universidad de Santiago de Chile
Publicado en el Boletín Antártico Chileno (vol. 32, edición Aniversario INACH)

INACH

La Península Antártica se eleva debido al cambio climático


La península Antártica se eleva a un ritmo sin precedentes debido a la pérdida de hielo producida por el cambio climático. Esto sugiere unas características del manto muy diferentes a las esperadas.


La corteza terrestre es un sistema dinámico. Los continentes sufren deriva y viajan sobre el manto a una velocidad media similar a la que crecen nuestras uñas. Ahora, con nuestra actual tecnología, somos capaces de medir dicho proceso. Pero además de este movimiento y el de subducción hay otros movimientos curiosos como se ha revelado recientemente. 
En estudios previos se vio que la corteza terrestre está rebotando en respuesta a la menor presión que ejerce el peso del hielo ahora que se está fundiendo. Se pensó que en general este movimiento consistía en una respuesta instantánea elástica seguida de una lenta subida durante miles de años.
Ahora un equipo internacional ha investigado la corteza continental de la Península Antártica usando datos de GPS y ha encontrado que se eleva al fenomenal ritmo de 1,5 cm anuales, un ritmo mucho mayor que el esperable por la respuesta elástica por sí sola.
Han demostrado por primera vez que el manto terrestre que hay por debajo está fluyendo mucho más rápido de lo esperado, probablemente debido a cambios sutiles en su temperatura y composición química. Esto implica que puede fluir más fácilmente y así responder mucho más rápido al aligeramiento de carga que se está produciendo en los miles de metros de hielo que hay por encima por culpa de la fusión del hielo producida por el cambio climático.
Desde 1995 varías plataformas de hielo del norte de la Península Antártica han colapsado y descargado masa al mar. Según los glaciares se hacen más delgados y menos extensos, la carga de peso que estaba localizada encima se reduce y entonces el manto empuja la corteza más fácilmente.
Grace Nield (School of Civil Engineering and Geosciences, Newcastle University) dice que uno esperaría un rebote que se diera durante miles de años y en su lugar se está dando de tal modo que se puede medir en tan sólo una década. “Puedes casi ver lo que está sucediendo, lo que es increíble”, añade.
Peter Clarke (Newcastle University) dice que ver esta deformación a este ritmo es algo que no tiene precedentes en la Antártida y que lo que es particularmente interesante es que se puede ver el impacto que tiene el adelgazamiento de los glaciares sobre rocas que están a más de 400 km por debajo.
Al perderse masa de hielo se reduce el peso sobre la península y es de esperar un rebote de la corteza debido a esto, pero lo medido sobrepasa los mecanismos de elevación al uso. Los investigadores creen que hay algo más empujando a la corteza o permitiendo este empuje tan rápido. El hecho es que lo medido implica que el manto que hay debajo tiene que tener una viscosidad diez veces menor de lo que se pensaba con anterioridad.
Estos investigadores sólo han estudiado la deformación vertical del fenómeno, pero próximas campañas esperan poder medir también el movimiento horizontal y, por tanto, poder hacer una reconstrucción del fenómeno. Además esperan tomar otros tipos de datos para así comprender mejor el mecanismo de flujo.

Foto: M. Martin/PIK.

Neofronteras

Ministerio de Defensa reafirma compromiso con la profundización de la presencia de Chile en la Antártica



El Territorio Antártico, las actividades de Chile en el continente blanco, la Política Antártica, son aspectos de especial relevancia para el gobierno de la Presidenta Bachelet y para el Ministerio de Defensa. En este marco el seminario realizado este martes, denominado “Desafíos Estratégicos y Geopolíticos del Territorio Antártico”, es la expresión de la importancia de este tema para nuestro país.
El Subsecretario de Defensa, Marcos Robledo, encabezó y dio apertura al seminario donde abordó principalmente la vinculación de la Defensa Nacional con las actividades antárticas, el Plan Estratégico Antártico 2011-2014, la importancia de la “Estación Glaciar Unión” y el rol de las Fuerzas Armadas.
La autoridad explicó que “el Ministerio de Defensa Nacional, a través de la Subsecretaria de Defensa, por una parte coadyuva a la Cancillería en el cumplimiento de las funciones propias de la Política Antártica y, por otra, dirige la labor que a los organismos de la Defensa Nacional les corresponde desarrollar en la Antártica, dictando en el nivel político las directrices para las Fuerzas Armadas”.
El Plan Estratégico Antártico 2011-2014, que se aprobó en el contexto de la institucionalidad antártica durante la Cuadragésimo Octava Reunión del Consejo de Política Antártica 2011, dispuso incrementar la presencia y actividades nacionales hacia la profundidad del continente.  “Durante el año 2012 el Ministerio de Defensa Nacional desarrolló el proyecto “Vincere Antartica”, que elaboró propuestas mediante las cuales la Defensa podía colaborar al logro de los objetivos de la Política Antártica Nacional. En particular, se identificaron necesidades de modernización de infraestructura, de adquisición de nuevas capacidades antárticas, y la conveniencia de proyectar la presencia nacional hacia la profundidad del continente”, afirmó el Subsecretario Robledo.
A partir del proyecto “Vincere Antartica se dispuso priorizar el emplazamiento de una nueva instalación chilena que permitiera realizar ciencia avanzada, lo que se plasmó finalmente en el establecimiento de una estación polar en Glaciar Unión. Iniciativa que implicó un detallado proceso de planificación y coordinación durante los años 2012 y 2013, que consideró la adquisición de materiales y equipos, la selección y entrenamiento de personal, la evaluación del impacto ambiental, la destinación del terreno donde se emplazaría la estación polar, entre otros aspectos.
“La materialización de esta iniciativa constituye la primera actividad efectivamente conjunta de las Fuerzas Armadas en su calidad de Operadores Antárticos. Las actividades desarrolladas entre noviembre del 2013 y enero del 2014 han sido una experiencia extremadamente útil para mejorar el desempeño antártico de las Fuerzas Armadas, haciendo converger esfuerzos y optimizando potencialidades. A la vez, ha  permitido ahorrar recursos y utilizar de un modo más racional los medios que Chile dedica a sus actividades antárticas. Esto ha posibilitado un mejor apoyo a la ciencia antártica chilena”, explicó la autoridad ministerial.
Al finalizar su alocución el Subsecretario de Defensa destacó dos aspectos: primero, que en un país como Chile, con recursos limitados, el apoyo logístico y operativo de las Fuerzas Armadas es imprescindible para el desarrollo de la ciencia antártica; segundo, que en el estado actual del régimen antártico, la actividad de los Operadores Antárticos de la Defensa  debe sustentarse en el apoyo a la ciencia.

martes, 20 de mayo de 2014

Conversando con senador Carlos Bianchi sobre Magallanes



...la ", conectividad". Si somos una región tan rica en recursos naturales, ¿qué es lo que primero nos afecta? Que somos insulares. Somos una isla y como isla lo que no ha entendido el Estado es que para favorecer en el desarrollo económico, social, territorial y de poblamiento, se necesita que el estado suministre la mejor conectividad. Como no la tenemos terrestre, salvo que salgamos por Argentina, bueno tiene que haber otras dos vías: una que es una carretera marítima y la otra es la carretera aérea.
Y lo que hoy día hace el estado es subvencionar hasta Puerto Edén, una vez a la semana, un barco que llega hasta Puerto Natales y de ahí la mercadería llega a Punta Arenas. Eso es lo que hace el Estado de Chile hoy..., es parte de lo que nos dice el Senador Carlos Bianchi cuando le consultamos sobre los pilares para el desarrollo de Magallanes.
Al respecto nos habló también sobre su propuesta, en el 2012, para unir "Chile con Chile". Compara, además, el desarrollo de la Patagonia argentina y la chilena.
En el mismo tema nos habla de los beneficios de tener una buena conectividad, el rol de Enap, los gobiernos regionales, entre otors temas que se aborda en esta conversación.
Finalmente le consultamos, en el ámbito de lo político partidista, si es difícil ser un  senador independiente.