viernes, 2 de enero de 2009

La mayor colonia de loros, en riesgo

Max Seitz
BBC Mundo, enviado especial a la Patagonia argentina


01/01/2009 - 05:33 (GMT) Es la más grande del mundo, está en la Patagonia argentina y se encuentra amenazada por la agricultura. Max Seitz BBC Mundo, enviado especial a la Patagonia argentina Es difícil de imaginar tantas aves coloridas juntas en un mismo sitio, sobrevolando su "megalópolis" de nidos en medio de un ruido ensordecedor.


Pero ese lugar existe en Argentina: es la colonia de loros más grande del mundo, según varias organizaciones ornitológicas internacionales, y si bien es numerosa y vibrante se ha visto amenazada por el avance de las actividades humanas.


Este ecosistema considerado único se encuentra en el paraje "El Condor" (provincia de Río Negro), un rincón remoto de la Patagonia argentina sobre la costa del Océano Atlántico, a unos mil kilómetros al sur de Buenos Aires


A lo largo de 12 kilómetros de acantilados habitan unos 180.000 loros de plumas verdes, azules y rojas, que con sus picos han cavado unos 35.000 nidos de hasta tres metros de profundidad en los despeñaderos.


"Este loro es muy particular. Se llama barranquero porque anida en barrancos", le explica a BBC Mundo el biólogo argentino Juan Masello, del Instituto de Ornitología Max Plank, de Alemania.
"Es un ave monógama, que comparte toda su vida con la misma pareja, en el mismo nido, y tiene un promedio de tres crías".


"Cuando sale de su hogar, lo hace para alimentarse, socializar o migrar hacia el norte en otoño", añade.


Ya en el siglo XIX, los barranqueros ( Cyanoliseus patagonus) llamaron la atención del científico británico Charles Darwin, quien escribió sobre ellos en sus diarios.


En peligro

Masello es uno de los más reconocidos estudiosos de la colonia El Cóndor.
A lo largo de 12 kilómetros de acantilados habitan unos 180.000 loros.


"Es la mayor reserva del planeta no sólo de loros barranqueros, sino también de loros en general", confirma.


Si bien reside en Alemania, el biólogo argentino visita constantemente el lugar para examinar el estado de las aves y sus nidos, y verificar los perjuicios que sufren por la influencia humana.
De hecho, la colonia se encuentra en peligro por la venta ilegal de especies, la creciente urbanización y fundamentalmente el avance de la frontera agropecuaria.


"La amenaza más importante es la pérdida de la flora autóctona, generada por la expansión agrícola", advierte Masello.


"Se está arrasando el monte, una vegetación arbustiva con una gran biodiversidad y que es la fuente principal de alimento para los loros", añade


.Auge exportador

En la última década, la agricultura y la ganadería -las principales actividades económicas de Argentina- se han extendido hasta esta región seca y ventosa, alejada de la Pampa fértil en el centro del país, debido al auge exportador.


Los productores defienden su derecho a trabajar en la zona.


El desmonte para hacer lugar a vacas, ovejas y cultivos de trigo y avena ha avanzado a un ritmo de un 4% anual, según cifras oficiales.


Al reducirse la superficie de plantas silvestres donde los loros comen brotes, frutos y semillas, se pone en peligro su supervivencia.


Por eso, los barranqueros ocasionalmente deben alimentarse de cultivos, lo que les ha valido el odio de algunos agricultores


.¿Buenos vecinos?

Los productores defienden su derecho a trabajar en la zona y, entre ellos, no faltan quienes califican a los loros de perjudiciales.


"Hay agricultores que les tienen bronca a estas aves porque les comen sus sembrados", admite a BBC Mundo Pedro Eddy, presidente de la Sociedad Rural de la región, en referencia a sus representados.


"Algunos se ponen muy nerviosos, sobre todo cuando no tienen una buena cosecha y hasta hay quienes les disparan a los loros, porque los consideran una plaga".


"Yo creo que no son animales malos y que el daño que hacen a los campos es menor. Todos los extremos son malos", aclara Eddy.


En medio de la tirante relación entre productores y loros, los especialistas creen que todavía es posible salvar la poco conocida y comprendida colonia El Cóndor.



Proyecto de ley

Recientemente, este ecosistema fue declarado por la organización BirdLife International como "Área Importante para la Conservación de Aves".


Es la colonia de loros más grande del mundo, según varias organizaciones ornitológicas.
Por su parte, la legislatura de la provincia de Río Negro discute un proyecto de ley para convertirlo en "Área Natural Protegida".


"Esperamos que la norma se apruebe el año próximo. Nos va a dar más elementos para preservar la colonia", le asegura a BBC Mundo la legisladora Adriana Gutiérrez.


Mientras se tramita la ley, biólogos, ambientalistas y autoridades insisten en que los lugareños deben aprender a convivir con los loros antes de que sea demasiado tarde.


Terra/BBC Mundo

Umag “exportará” experiencia antártica hacia alumnos brasileños

La Dirección de Programas Antárticos y Subantárticos de la Universidad de Magallanes realiza un constante trabajo investigativo que en muchas oportunidades trasciende las fronteras regionales. En ese contexto se enmarca una actividad de capacitación que un docente de esa repartición realizara en una universidad brasileña.



Alfredo Soto, profesional de la Dirección de Programas Antárticos y Subantárticos de la Umag, explicó que en el marco del desarrollo de la Universidad Itinerante Patagónica (Uip) se implementó una serie de capacitaciones y cursos relacionados con actividades al aire libre en la Patagonia. Esta propuesta fue acogida por la Universidad Luterana de Brasil (Ulbra), ubicada en la ciudad de Canoas, Porto Alegre, Brasil. Es así como Soto fue invitado a dar cuenta de la experiencia y el conocimiento adquiridos a través del Programa Ambiental "No Deje Rastro", que abarca los aspectos más sensibles de cómo organizar, ejecutar y finalmente evaluar una actividad con las características propias de su desarrollo en la Patagonia.


El programa se extenderá entre el 1º y el 17 de enero. Se incluyen actividades en las ciudades de Canoas y de Osorio, en dependencias de la Ulbra.


El viaje permitirá además la oportunidad de que la Umag promueva actividades de perfeccionamiento ligadas al tema antártico, como el Diplomado en Gestión de Programas Antárticos en su Tercera versión y el Magíster en Ciencias Antárticas.


La prensa Austral

jueves, 1 de enero de 2009

Pingüinos en forzada marcha hacia el norte

BOSTON, dic (Tierramérica) - Las corrientes oceánicas cálidas pueden haber confundido a unos 2.500 pingüinos de la austral Patagonia argentina que encallaron, vivos y muertos, en las playas del norteño Brasil.


La mitad de los pingüinos que llegaron a las playas brasileñas en octubre estaban muertos, y el resto estaban hambrientos y maltrechos, dijo a Tierramérica la veterinaria Valeria Ruoppolo, del Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW, por sus siglas en inglés) en la ciudad brasileña de São Paulo.


"Casi 50 por ciento de los que llegaron vivos se recuperaron", dijo Ruoppolo, quien coordinó las labores de rescate.


Los pingüinos de Magallanes (Spheniscus magellanicus) viven en zonas relativamente menos frías que otras especies y procrean y anidan en el sur de Argentina y Chile entre octubre y febrero, primavera y verano del hemisferio Sur, en un clima seco y menos crudo.


Durante el invierno, entre marzo y septiembre, salen a mar abierto a perseguir a las anchoas, su alimento preferido, y a engordar.


Los ejemplares jóvenes también migran hacia el norte. Este año, unos 2.500 de ellos viajaron desorientados más de 2.500 kilómetros para terminar en las costas de la cálida Salvador, capital del nororiental estado de Bahia, a 1.400 kilómetros de distancia de São Paulo, para asombro de los turistas que tomaban sol en las playas.


El rescate corrió a cargo del IFAW y del Centro de Recuperación de Animales Marinos de Brasil, con ayuda de las autoridades ambientales y de otras organizaciones.


Luego de meses de cuidado y engorde, 372 pingüinos fueron identificados con bandas adhesivas, subidos a un avión militar Hércules C-130 y traslados a la playa de Cassino, en el sur de Brasil.


Después de descansar allí una noche, fueron liberados en el Atlántico Sur, junto con unos pocos ejemplares adultos que también habían sido rescatados, con la esperanza de que éstos pudieran guiar al grupo de regreso a su hogar patagónico.


Unas 200 personas los despidieron desde la orilla cuando se sumergían entre las olas. Fue el mayor rescate conocido de pingüinos, un éxito para los especialistas en protección animal, pero un presagio terrible para las poblaciones de estas especies.


"Siempre aparecen algunos encallados aquí y allá. En 1994 y en 2000 hubo encallamientos grandes. Pero no como este año. Más de 2.000 pingüinos es algo inaudito", dijo Ruoppolo.


El pingüino de Magallanes es una de las 17 especies de estas aves. Todas viven en el hemisferio Sur, inclusive en la Antártida. Los magallánicos son de los más grandes, pesan algo más de cuatro kilogramos, y tienen el pecho blanco y bandas del mismo color a los lados, rodeando la negrura de la cabeza y el lomo.


La población de esta especie es frágil, se ha reducido en 20 por ciento, con aproximadamente un millón de parejas, según la conservacionista Wildlife Conservation Society. Los riesgos que se ciernen sobre ellos son el cambio climático, el turismo, los derrames de buques petroleros y las redes de captura de camarones.


"Intentaremos entender lo que pasó" mediante las bandas identificatorias, dijo la veterinaria.


Una vez que los pingüinos lleguen a sus colonias, voluntarios e investigadores en la zona notificarán a Ruoppolo. Ella incorporará información sobre el clima, las corrientes oceánicas y las fuentes de alimentos, con el fin de entender los encallamientos.


"Una de las diferencias es que la temperatura superficial del Atlántico era un grado más caliente. Los pingüinos siguen a los peces, sobre todo a las anchoas. Probablemente, este año las anchoas nadaron a mayor profundidad, buscando agua más fría y, como los pingüinos no podían alcanzar su alimento, terminaron encallando por estar hambrientos", conjeturó la especialista.


Sin embargo, advirtió, "no sabemos si podemos vincular los encallamientos al cambio climático. Lo sabremos pronto".


Para la científica Sybille Klenzendorf, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), "no sería raro que haya sido eso lo que pasó, dado el aumento de la temperatura oceánica".


El ambiente oceánico de la porción sur de la Patagonia está particularmente cambiante, agregó. La salinidad del agua se altera por el derretimiento de los glaciares, agregó.


"El contenido de sal del agua se reduce. No es sólo la temperatura lo que cambia", dijo Klenzendorf a Tierramérica.


Los científicos del WWF han advertido que un aumento de dos grados en la temperatura del planeta --que se manifestaría dentro de 50 años, incluso reduciendo los gases que recalientan la atmósfera--, pondría en grave peligro a especies como el pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) y el de Adelia (Pygoscelis adeliae), así como a otras criaturas de la Antártida.


"Las metas de reducción de gases invernadero buscan estabilizar el clima a una temperatura dos grados por encima de los promedios actuales. Pero lo que estamos advirtiendo es que tenemos que ser aún más conservadores", agregó.


Además, otras presiones sobre los ecosistemas marinos, como la pesca, reducirá la ya decaída población de peces, alimento de estas aves. En la temporada de anidación, los machos deben nadar mucho más cada día para conseguir alimento, según P. Dee Boersma, estudiosa de los pingüinos en la Universidad de Washington.



Boersma, que montó una estación de investigación en Punta Tombo, hogar de la mayor colonia de pingüinos Magallanes en la austral provincia argentina de Chubut, afirma que los cambios del clima han incluido más lluvias en los últimos años.


La costa patagónica es por lo general muy seca, y el aumento de las precipitaciones provoca una creciente mortalidad de los polluelos, afirma Boersma en un estudio publicado por la revista científica BioScience.


"Los pingüinos son los centinelas del ambiente marino, y observándolos podemos aprender sobre el ritmo y la naturaleza de los cambios que están ocurriendo en los mares australes", afirma.


Punta Tombo es una delgada península ubicada cerca de la ciudad de Rawson. En su parte más ancha tiene menos de un kilómetro, y en la temporada de cría está repleta de pingüinos, y de turistas. En 2007 la visitaron más de 100.000 personas. Hay algunos esfuerzos locales para frenar semejante invasión.


En 1982, la colonia se salvó de perecer a manos de una empresa japonesa que quería sacrificar las aves y usar sus pieles para confeccionar guantes de golf. La zona fue convertida en una reserva protegida y en un centro de investigación, liderado por Boersma.


IPS

"La climatología nos dio un bofetón"

Alfredo Ramírez cree que hubieran tenido lesiones severas si no hubieran sido rescatados el 18

Lo han pasado muy mal, pero son cosas que pasan y es parte de la montaña, de esta práctica que enamora y engancha. Juan Diego Amador, Alfredo Ramírez y Tomás López, los tinerfeños que el pasado día 18 de diciembre tuvieron que ser rescatados por un helicóptero en la Patagonia, quizás nos cuenten la parte de la realidad más benévola.


La clave para que estén en casa y sin secuelas se debe a que tomaron las decisiones correctas en los momentos adecuados. Las tres familias ya respiran tranquilas. Empezando por Mercedes, la compañera de Tomás y que trabaja en el 112. Fue la que recibió la llamada de Juan Diego el día 15 explicando la situación y sus coordenadas. Era la baza seguro que tenían que jugar y acertaron. Inmediatamente ella se puso en contacto con el Organismo Nacional de Emergencias de Chile y en una hora, el Ejército chileno ya se había comunicado con los tres montañeros.



Elba, la mujer de Alfredo, también trabajó en todo momento, junto a África la mujer y los dos hermanos de Juan Diego, sobre todo Julio que se encargó de la web y de informar de lo que ocurría.


Otra de las claves fue mantener la tranquilidad. Ninguno expuso, aunque en su interior la tuvieran, la inquietud de que no saldrían bien. Sabían que las cosas se estaban poniendo cada vez más duras, seguro que pensaron que se podían quedar. La esperanza en el rescate nunca se pierde, pero hubo respeto por si el tiempo empeoraba y se complicaba la situación.


Tomás López tuvo los primeros síntomas de la hipotermia. "En mi caso fueron unos temblores incontrolados, que me decían que estaba llegando al límite. En ese punto no puedes permitir que pasara eso. Inmediatamente preparamos comida caliente, yo me quite la ropa mojada y me puse otra más seca y me metí en un saco". Lo hicieron bien pues en unas horas volvió a una temperatura normal.


En Los Rodeos, Alfredo, sacaba conclusiones positivas de la experiencia. Sabía que era una expedición complicada y con unas condiciones meteorológicas extremas. "Sabíamos perfectamente adónde ibamos. Nos sorprendió los primeros días de sol radiante, unos días impresionantes, pero en la noche del 13 o 14 (perdí la noción del tiempo) no sorprendió aún más ese viento blanco tan fuerte que no paró durante los cuatro días, y ocurrió lo que ocurrió. Sabíamos que era una montaña de difícil acceso, que estábamos completamente aislados y que el principal enemigo era la climatología, como así fue. A cuatro horas de la cumbre, nos dio un bofetón importante". Y en cuanto al revuelo formado en Canarias, señaló: "Realmente nosotros no sabíamos lo que estaba pasando en Canarias, lo que estaba sucediendo ni la repercusión que se originó. Hicimos una llamada de alerta, que no de socorro, para expresar nuestra situación al equipo de rescate, concretamente al ejército chileno, que se portó de maravilla con nosotros junto al ONEMI (Organismo Nacional de Emergencias e Incendios), y a partir de la primera llamada comenzamos a trabajar juntos sobre la situación complicada en la que estábamos".


Cuestionado sobre las horas previas al rescate, aseguró: "En los cuatro días más duros lo pasamos bastante mal un par de veces, porque se había complicado bastante la meteorología. Llevábamos días de bastante esfuerzo sin prácticamente dormir, ni comer ni hidratarnos bien, y nos preocupaba que el tiempo siguiera así, porque sabemos que allí cuando entra un frente éste dura bastantes días. En las primeras horas del día 18 sabíamos que había un claro de buen tiempo, según los contactos con el ejército chileno, y pese a que el helicóptero no pudo culminar el primer intento, al final llegó bien y nos rescató, y gracias que salimos en ese momento, pues horas después entró un frente mucho más fuerte y más complicado que duró cuatro días".


Ramírez confirmó que lo peor fue ver cómo se debilitaban y los síntomas de hipotermia. "Sabíamos que la tormenta traía mucha humedad, por las noches pasábamos bastante frío y teníamos sintomas de hipotermia, pero lo superábamos cómo podíamos, al final intentando no gastar energías y estando juntos para no perder calor.


Si el ejército no nos rescataba en el momento de buen tiempo, esos siguientes cuatro o cinco días lo habríamos pasado mucho peor y hubiéramos salido con alguna lesión severa (en alusión a la congelación y no queriendo hablar de algo peor). No tenemos secuelas, quizás el mal trago que hemos pasado, pero salimos de allí bien, debilitados y cansados tras trabajar duramente contra la meteorología.


En el aspecto psicológico, lo llevábamos bien, éramos conscientes de que estábamos en un sitio complicado y los tres nos manteníamos unidos. No nos quedaba otro remedio, no era el momento de sacar el nerviosismo ya que empeoraríamos las cosas", aseguró.

diariodeavisos.com

Regreso de los tres montañeros tinerfeños

EUROPA PRESS, Tenerife

El regreso a Canarias de los tres alpinistas tinerfeños que se perdieron en la Patagonia chilena está previsto para esta semana, concretamente entre mañana y el 2 de enero. Los montañeros fueron rescatados el 18 de diciembre por miembros del Ejército de Chile despùés de permanecer tres días incomunicados.


El grupo de escaladores, compuesto por Juan Diego Amador, Alfredo Ramírez y Tomás López se dirigía a la cima del Monte San Valentín cuando una fuerte ventisca los sorprendió en una explanada de hielo a 2.970 metros de altitud y les dejó sin material técnico ni equipo de apoyo.


Los tres montañeros canarios fueron rescatados por un helicóptero del Ejército chileno después de pasar varios días aislados en la Patagonia y fueron trasladados al hospital de Coyhaique, al sur del país andino, donde fueron tratados de una leve deshidratación.


Los españoles tenían planeado viajar el pasado 19 de diciembre a Santiago de Chile para regresar a España en cuanto fuera posible, probablemente entre el 29 de diciembre y el 2 de enero.

Eldia.es

Expedición Polo Sur Sin límites. Obra Social la Caixa

Expedición Polo Sur sin límites. Declaraciones de Xavier Valbuena (expedicionario)