domingo, 10 de febrero de 2013

LOS CAMBIOS DE LA QUÍMICA DE LA ESTRATOSFERA, AFECTAN EL VIENTO Y LAS CORRIENTES MARINAS



EL AGUJERO DE OZONO Y LOS GASES DE EFECTO INVERNADERO AFECTAN LOS VIENTOS Y LAS CORRIENTES EN EL POLO SUR
El agujero de ozono y los gases de efecto invernadero afectan al Polo Sur de una manera que nadie ha visto antes. Sobre la base de los efectos en la estratosfera, se pueden observar las consecuencias en  las profundidades del Océano Polar.
En el Polo Sur, la humanidad ha puesto en marcha una cadena de acontecimientos cuyo final nadie puede prever. Los efectos han comenzado en lo alto de la estratosfera, a más de 15 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, y ahora ha llegado a las profundidades del Océano Polar. Eso muestran  dos nuevos análisis.
Todo comenzó con la liberación masiva de los llamados clorofluorocarbonos (CFCs). Estos productos químicos se han utilizado como carburantes de frío o disolvente, pero que destruyen la capa estratosférica protectora de ozono. Desde la década de 1980, los investigadores han visualizado en el transcurso de  todos los años en la primavera austral la abertura del agujero de ozono sobre el Polo Sur, por ello los CFC fueron prohibidos.
Mucho más joven es la constatación que, bajo el agujero de ozono, cambian los vientos dominantes. El cinturón de vientos del oeste que rodean la Antártica, serían  más fuerte su influencia hacia el sur. Inicialmente, sólo simulaciones por ordenador predijeron este cambio.
Ahora, dos meteorólogos de la Universidad Estatal de Pensilvania han filtrado el efecto indirecto de CFC con datos meteorológicos reales entre los años 1979 al 2008. Al sur de los 40 grados de latitud sur, la velocidad media del viento ha aumentado durante las tres décadas entre cuatro y cinco metros por segundo (14 a 18 kilómetros por hora, más que solo un fuerte viento). Según un análisis de estos cambios, dos tercios seria responsabilidad del agujero de ozono, el resto incrementaría por los gases de efecto invernadero (Science, vol 339, p 563, 2013).
El viento cambió aparentemente como así también  el intercambio de las aguas superficiales y profundas, que muestra un segundo estudio en la edición de Science (p. 568). Ondas de agua profundas del mar Antártico, son  combinadas e intercambiadas  desde el fondo hasta la superficie. A la inversa, sin embargo, hay menos intercambio de agua superficial hacia la profundidad, como lo han establecido investigadores de la Universidad Johns Hopkins. Los investigadores compararon los datos de los años 1990 y la década de finales de los 2000 , como los CFC distribuyen  el agua.
Los productos químicos se liberan en las aguas polares de la Antártica lentamente como se  espera también en las aguas  más profundas. La misma regla se aplica a los gases de efecto invernadero, concluyeron los autores. Por que el Océano Antártico absorbe una gran parte del CO2 emitido de las fábricas y automóviles, permitiendo disminuir de esta forma las repercusiones que tiene el efecto sobre el cambio climático. Así se debiera esperar ahora  que se acelere el crecimiento residual del gas en la atmósfera.
Por Christopher Schrader
(Fuente: http://www.sueddeutsche.de, Imagenes obtenidas desde internet y foto de la Antártica: Hamish Pritchard (BAS), traducción y diseño realizado por DPA)
UMAG

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