viernes, 22 de noviembre de 2019

ANTÁRTICA. + IMÁGENES Rompehielos polares de China zarpan hacia la Estación Zhongshan en Antártida

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A BORDO DEL XUELONG 2, 21 noviembre, 2019 (Xinhua) -- Vista aérea del 20 de noviembre de 2019 del rompehielos polar de China, el Xuelong 2 (i), rompiendo hielo para dejar pasar a otro romprehielos, el Xuelong (d), que está atrapado en hielo cerca de la costa de la Antártida. El miércoles los rompehielos polares de China, Xuelong y Xuelong 2, alcanzaron las aguas cercanas a la Estación Zhongshan en la Antártida. (Xinhua/Liu Shiping)

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A BORDO DEL XUELONG 2, 21 noviembre, 2019 (Xinhua) -- Vista aérea del 20 de noviembre de 2019 del rompehielos polar de China, el Xuelong 2 (frente), rompiendo hielo cerca de la costa de la Antártida. El miércoles los rompehielos polares de China, Xuelong y Xuelong 2, alcanzaron las aguas cercanas a la Estación Zhongshan en la Antártida. (Xinhua/Liu Shiping)

XINHUA

Rompehielos polar de China el Xuelong 2 navega en agua de la Antártida

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A BORDO DEL XUELONG 2, 20 noviembre, 2019 (Xinhua) -- Imagen del 19 de noviembre de 2019 del rompehielos polar de China, el Xuelong 2 navegando en el agua de la Antártida. Los rompehielos de China, el Xuelong 2 y el Xuelong llevan a cabo la 36ª expedición antártica de China. (Xinhua/Liu Shiping)

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A BORDO DEL XUELONG 2, 20 noviembre, 2019 (Xinhua) -- Imagen del 19 de noviembre de 2019 de un grupo de pingüinos captada desde el rompehielos polar de China, el Xuelong 2 en el agua de la Antártida. Los rompehielos de China, el Xuelong 2 y el Xuelong llevan a cabo la 36ª expedición antártica de China. (Xinhua/Liu Shiping)

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Conversando con el escritor Oscar Barrientos Bradasic


Cuando estuvimos por Punta Arenas me encontré con el destacado escritor magallánico Oscar Barrientos Bradasic, quien en el mes de octubre, viajó a México a un conjunto de actividades literarias, lo que hizo en conjunto con la editorial cinosargo, participando en la Feria del Libro del zócalo, en la ciudad de México; una lectura en la ciudad de León, también, en Guanajato, entre otros lugares. En esta conversación nos cuenta de su viaje y nos entrega su opinión sobre el estallido social en Chile y el rol de la cultura Oscar, quien es Doctor en Educación (Universidad de Salamanca, 2008) y académico de la Universidad de Magallanes, ha editado el conjunto de relatos La ira y la abundancia (1997) y los libros de poesía Égloga de los cántaros sucios (2004) y Rémoras en tinta (2014). Ha publicado una trilogía de cuentos basados en la ciudad ficticia de Puerto Peregrino, constituida por El diccionario de las veletas y otros relatos portuarios (2003), Cuentos para murciélagos tristes (2004) y Remoto navío con forma de ciudad (2007). Es autor de las novelas El viento es un país que se fue (2009), Quimera de nariz larga (2011) y Carabela portuguesa (2013). En 2013, la Fundación para la Emigración Croata publicó en Zagreb El viento es un país que se fue, con traducción de la académica Zeljka Lovrencic. En el año 2018 publicó "Paganas patagonias" Entre los galardones obtenidos se encuentran el Premio Municipal de la Ilustre Municipalidad de Valdivia Fernando Santiván, versiones 1997 y 2013; el Premio Nacional de Narrativa y Crónica Francisco Coloane (2013); el año 2015, el Premio Iberoamericano Julio Cortázar y el Premio a la Trayectoria Poética Fundación Pablo Neruda (2018). Pertenece al Colectivo Pueblos Abandonados.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

La increíble historia de la bandolera inglesa que enfrentó a la policía en la Patagonia y fue ejecutada de un tiro en la nuca

Elena Greenhill fue una mítica bandolera británica que vivió en la Patagonia argentina y enfrentó a tiros a la policía

Elena Greenhill fue una mítica bandolera británica que vivió en la Patagonia argentina y enfrentó a tiros a la policía


Elena Greenhill nació en Inglaterra y vivió hasta los 19 en Chile. Se casó muy joven para cruzar la Cordillera y empezar una vida de aventuras, robo de ganado y fina puntería. En junio de 1915, con 40 años y junto a su tercer marido, resistió a la partida policial comandada por el comisario Valenciano, quien pocos años después participó de la represión a los peones rurales en la Patagonia Trágica

Parapetada detrás de su caballo muerto y con una herida de bala en la espalda, Elena Greenhill supo que tenía los minutos contados. No habría piedad para ella, la policía se la tenía jurada. La herida apenas si le permitía moverse. Se estaba desangrando. A pocos metros de ella y también herido, su tercer marido, el entrerriano Martín Taborda, resistía detrás de una roca. Llevaban más de una hora tiroteándose, luego de que una partida de unos 15 hombres al mando del comisario Félix Valenciano los había emboscado en el paraje Angostura del Chancay, cerca de Gan-Gan, en el norte estepario de la provincia de Chubut.
–¡Vos andate!– le gritó Elena a Taborda y volvió a disparar su Winchester.
Los policías no se atrevían a salir a campo abierto. Sabían que si le ofrecían un blanco la Grinil –como se conocía en toda la región a esa mujer de 40 años– no fallaba. Su puntería era tan famosa como ella. Taborda retrocedió, cuerpo a tierra, hasta que quedó fuera de la mira de los policías y entonces se alejó corriendo tan rápido como se lo permitía su herida.

Detrás de su caballo muerto, Elena Greenhill siguió disparando hasta que se quedó sin balas.

Pasaron otros quince minutos –quizás más– desde que sonó el último disparo de la mujer hasta que uno de los policías se animó a avanzar. Al ver que nadie tiraba, los otros también salieron al descubierto y caminaron hacia donde estaba la inglesa. La vieron arrastrarse, en un inútil intento de huida.

El comisario se detuvo detrás de ella, a menos de un metro, y sin pronunciar una palabra le pegó un tiro en la nuca.

Elena Greenhill Blacker quedó tendida boca abajo, muerta.

Eran las tres de la tarde del 31 de marzo de 1915 y nacía una leyenda: la de la Grinill, la Inglesa, la Bandolera de la Patagonia. Su asesino, Félix Valenciano, era aún un policía ignoto, pero pocos años después se haría famoso como uno de los represores más sanguinarios de los levantamientos obreros de la Patagonia Trágica.

De Inglaterra a la Patagonia

Elena Greenhill Blacker había nacido en Yorkshire, Inglaterra, en 1875. Llegó a Chile en 1888 a bordo del vapor Araucanía, junto a sus padres, John Francis Greenhill y Frances Emma Blacker, cuando recién había cumplido 13 años. Era la mayor de cinco hermanos, dos mujeres y tres varones.

Los Greenhill llegaron con la promesa de recibir del Estado chileno unas 40 hectáreas de tierra, herramientas para trabajarla, una yunta de bueyes además de tablones y clavos para construir una casa. Poco después de desembarcar se establecieron en Cerro Verde, en el sur de Chile.
Los padres de Elena Greenhill, John y Frances

Los padres de Elena Greenhill, John y Frances


Como Elena era la mayor de los hijos quedó encargada de cuidar a sus hermanos, ayudar en la cocina y limpiar la casa mientras su padre trabajaba la tierra. Contaría años después que ese papel no le gustaba nada y que mientras crecía soñaba con irse lejos.

Por entonces, la salida más sencilla era el matrimonio, de modo que en mayo de 1894, con 19 años, se casó con el chileno Manuel de la Cruz Astete, que la doblaba en edad. “Fue un matrimonio de conveniencia. A ella le permitía irse de la casa de sus padres y a él le convenía casarse con una europea, le daba prestigio social”, explicaría muchos años después Kevin Meier Greenhill, bisnieto de un sobrino de Elena y apasionado por la historia de esa pariente lejana de la que en su familia casi nadie quería hablar. “Lo único que decía mi abuelo, como una gracia, era que tenía una tía ‘loca y bandolera’, que en Argentina era conocida”, relató Kevin, desde Chile, cuando lo entrevistaron.

Empresario y bandido

Astete y Elena habían cruzado la Cordillera para radicarse en el sur argentino poco después de contraer matrimonio. El hombre comerciaba ganado entre el norte de la Patagonia y Chile, arreando su hacienda. Elena lo acompañaba y así conoció casi a la perfección los pasos cordilleranos. También con él aprendió a disparar, materia en la que lo superó rápidamente. Se cuenta que era capaz de pegarle con el Winchester a un paquete de tabaco arrojado al aire.

Durante los primeros años vivieron en diferentes lugares a lo largo del Río Negro, primero en Neuquén, luego en Chelforó y más tarde en General Roca. En 1898, en Chelforó, nació el primer hijo del matrimonio, al que llamaron Armando, y dos años más tarde, en Roca, César Eulogio, el segundo.

"La Grinil" con su primer marido, Manuel Astete

Astete y Greenhill decían que cambiaban tanto de domicilio por la actividad mercantil del hombre, pero lo cierto es que las mudanzas tenían más que ver con acusaciones de estafa y abigeato.

“Las actividades económicas del marido estaban en los límites de la legalidad. Era productor rural y comerciante de ganado, propio y de terceros. En Choele Choel vivía su hermano Napoleón Astete, importante comerciante de la zona, quien con frecuencia se abastecía ilegalmente del ganado de la estancia del entonces coronel del Ejército don Pablo Belisle, hacienda que el coronel también habría obtenido de manera poco transparente. Por ese tiempo Astete fue detenido mientras arreaba ganado hacia Chile. Se lo acusaba de robar un toro que él habría utilizado como buey para arrastrar un carro”, relata el periodista y escritor Julio Sierra en su libro Fusilados. Historias de condenados a muerte en la Argentina, donde presenta el caso de Elena Greenhill como un caso de pena de muerte extrajudicial.

La detención de Astete no duró mucho, tampoco su vida.

Un asesinato misterioso y un nuevo marido

Manuel Astete fue encontrado muerto a doscientos metros de su casa el 8 de noviembre de 1904. El cadáver estaba debajo de un montón de piedras y su cabeza estaba destrozada, no se sabe si con palos o con piedras. Todas las sospechas recayeron sobre Elena, que fue acusada.

La defendió un entendido en leyes, sin título de abogado, de nombre Martín Coria. Era hijo de estancieros y decía ser sobrino del gobernador de Buenos Aires, Marcelino Ugarte, dato que nadie se ocupaba de comprobar. Lo que sí se sabía es que había tenido para entonces no pocos enfrentamientos con la Justicia. Su estrategia en esos casos era la de denunciar por corrupción a los jueces antes de que lo denunciaran a él.

Lo cierto es que Elena fue absuelta y, si el asesino de Astete había sido otro, nunca lo encontraron. Para entonces, la viuda y Coria estaban en pleno romance. Se casaron en Catán Lil, cabecera del departamento de Limay, en 1905. Ella tenía 30 años, Coria 34.

Instalaron un almacén de ramos generales en Monton-Niló, Río Negro, donde también se dedicaron a la crianza de ovejas y la compraventa de hacienda. Sin embargo, eran más conocidos por las sospechas de abigeato y por una serie de robos y estafas que Coria eludía hábilmente por la vía judicial. Tampoco se atrevían mucho a enfrentarlos: Elena Greenhill ya era famosa por su beligerancia y su puntería con armas de fuego. “A las latas de tabaco Caporal, Greenhill les pegaba de cualquier forma, hasta en el aire. Parecía que ni apuntaba siquiera y accionaba el gatillo de una manera muy particular. Dejaba a todos con la boca abierta, sabía comentar mi padre”, contaba el escritor rionegrino Elías Chucair.

Un comisario en calzoncillos

La fama de la Grinil se acrecentó cuando a mediados de 1909 la acusaron, junto con su marido, de haber arreado y vendido 3 mil ovejas que no les pertenecían. Una partida policial de 17 hombres al mando de un comisario de apellido Altamirano se presentó en la casa de Montón-Niló para exigirles las guías de arreo de esos animales.

Hay varias versiones de lo que ocurrió después; algunas incluyen a Coria y otras no, pero en todas ellas la protagonista es la Inglesa.

La más conocida asegura que cuando los policías quisieron rodear el rancho fueron recibidos a balazos y se refugiaron en una hondonada. Después de un nutrido intercambio de tiros, en una de las ventanas de la casa-almacén flameó una bandera blanca e inmediatamente se abrió la puerta y salió a parlamentar un peón. El comisario Altamirano y su ayudante caminaron a su encuentro. Resultó que el peón era sordomudo, de modo que entenderse con él era difícil para los policías. Cuando estaban en eso, de atrás del rancho salió al galope una tropilla de caballos desbocados. Los policías se distrajeron unos instantes, los suficientes para encontrarse rodeados por Elena, Coria y sus peones, todos ellos armados y apuntándoles.

Elena Greenhill Blacker había nacido en Yorkshire, Inglaterra, en 1875. Llegó a Chile en 1888 a bordo del vapor Araucanía, junto a sus padres

Elena Greenhill Blacker había nacido en Yorkshire, Inglaterra, en 1875. Llegó a Chile en 1888 a bordo del vapor Araucanía, junto a sus padres



Casi todos los policías fueron liberados, pero Elena llevó a punta de Winchester a Altamirano y su ayudante hasta la casa, donde los hizo desnudar, dejándolos únicamente en calzoncillos. Los obligó a lavar los platos y las ollas sucias del almuerzo, y los mantuvo en situación de servidumbre durante dos o tres días hasta liberarlos sin devolverles las armas. Antes de dejarlos ir, les hizo firmar las guías de arreo que certificaban que las 3.000 ovejas eran propiedad de Coria y Greenhill.

El relato del hecho corrió como por un reguero de pólvora. Para evitar la venganza, Elena y Coria liquidaron todo y se fueron a Buenos Aires, donde ya estaban los dos hijos de Greenhill estudiando en un colegio privado. Allí Coria enfermó y murió en 1904.

La vuelta y el final

En Buenos Aires, Elena formó su tercera pareja – esta vez sin papeles – con el entrerriano Martín Taborda. Se conocían del sur, donde el hombre había acompañado más de una vez a Coria y la Grinil en sus arreos ilegales.

Quizás por nostalgia, quizás por espíritu de aventura, decidieron volver a la Patagonia y se radicaron en Chubut, donde Elena retomó la compraventa y el arreo de ganado, tanto propio como ajeno. Antes de partir, la Inglesa puso en orden sus papeles y dejó testamento a favor de sus hijos.

El paso del tiempo no había aplacado los deseos de venganza de la policía de Chubut por la humillación sufrida por el comisario Altamirano. Cuando tuvieron el dato de que la Grinil y Taborda pasarían con un arreo por Paso Chacay, camino a Gan Gan, una partida de quince hombres al mando del comisario Félix Valenciano montó la emboscada.

Los ejecutores de

Los ejecutores de "La Inglesa", los comisarios Sotuyo y Valenciano

Elena y Taborda respondieron a balazos, pero eran demasiados hombres contra ellos dos solos. El entrerriano, cubierto por Elena con sus últimas balas, alcanzó a huir, pero fue atrapado al día siguiente.

La Grinil, con el caballo muerto, herida en la espalda y sin balas, fue ejecutada por Valenciano de un disparo en la nuca. En su memoria, el cerro en que la mataron lleva hoy el nombre de La Inglesa.

Represor y asesino

Su ejecutor, el comisario Félix Valenciano, participaría de la represión de la Semana Trágica, y una vez terminada ésta seguiría por cuenta propia -junto con otro comisario, Gustavo Sotuyo - la cacería de obreros.

Fue acusado de las muertes de León Dehesa, Mateo Albarracín y Antonio Crocha, a quienes además robó sus pertenencias.

Detenido y sometido a juicio, se defendió: “Yo cumplí órdenes del presidente Hipólito Irigoyen y las autoridades de entonces en Santa Cruz”. Fue sobreseído.

En la Biblia familiar donde los Greenhill anotaban nacimientos y muertes – hoy en manos de Kevin Meier Greenhill-, la inscripción de la muerte de Elena se reduce a tres palabras: “Murió en Argentina”.

INFOBAE

PATAGONIA/TEATRO: Se abre el portal de la Patagonia



Con una obra proveniente de Neuquén, el lunes comenzó en Santa Rosa el Festival Portal de la Patagonia. Hasta el viernes, se presentará una obra por día.
El certáme forma parte del Circuito Teatral del Instituto Nacional del Teatro, un proyecto que busca favorecer la circulación de espectáculos teatrales por las provincias argentinas, a través de realizar convenios de cogestión con organismos gubernamentales y no gubernamentales del orden nacional, provincial o municipal y con festivales y corredores teatrales del país.
Este martes, el festival continuará con la presentación en la sala ATTP de la obra teatral “Irma”, una obra dramática con “humor sutil”, de Marina Carrasco.
Se trata de un espectáculo unipersonal íntimo, una obra aparentemente pequeña, simple, pero que despliega un universo profundo, sensible, y emocional.
Irma, una mujer de un pequeño paraje del Chaco, que vive en el campo y tiene la particularidad que le gusta sacar fotos. La invitan a exponer lejos de su casa y a través de sus fotos y sus relatos vamos conociendo las particularidades del lugar donde vive, y qué es lo importante ahí.

La obra está atravesada por la espera de su marido para el inicio de la muestra fotográfica. Y el recorrido que ella hace en esa espera por momentos se entrevé con una espera un poco más existencial que la planteada.
El miércoles, se podrá ver “Hijo del campo”, una comedia dramática de Adrien Vaneuville, proveniente de Río Negro.
Un hombre, hijo menor de una familia dedicada a la crianza de ovejas, nos convida a escuchar su vida en el campo patagónico. Entre mate y mate se saborean sus rituales y recuerdos. Todo parecería indicar que estamos dentro de una velada que remite a la monocromía y simpleza de la meseta patagónica. Sin embargo, algo va irrumpiendo en el relato del protagonista. Un acontecimiento que interpela los mandatos patriarcales provoca lo impensado. El paisaje, de pronto, se tiñe de rojo.
El jueves estará “Parece ser que me fuí”, una obra de teatro y clown de C.A.B.A, de Raquel Sokolowicz. Por una hendija ­nadie sabe si en la pared o en su cabeza­ se filtra el mundo. Si hubiera una ventana, Marta la abriría y espiaría. Si hubiera un precipicio, intentaría volar. ... Viajaría sin hoja de ruta... Tal vez le daría miedo, pero lo haría igual. Nada de esto hay y sin embargo todo sucede, cuenta la sinopsis.
El cierre del festival sera con “Bufón”, una obra dramática cordobesa de Luciano del Prato.
Desde de que existen los reyes existen los bufones. La contracara de todo poder, un cetro de juguete y una corona terminada en cascabeles los ungen como los soberanos del estiércol. Una falta total de respeto por todo lo sagrado los consagra cómo el hongo que corrompe la carne sellada y solemne del statu quo, el recuerdo lacerante de que la muerte nos acecha, de que todo viaja sobre su propia degradación hacia la entropía y que todo lo sólido se desvanece en el aire. Y que justamente por eso, deberíamos estar riéndonos a carcajadas frente a las fauces del abismo. Todas las obras se pondrán en escena en el teatro ATTP (José Luro y Bolivia), a las 21 horas, con una entrada a 150 pesos.

Interior

El lunes, la obra teatral Irma se presentó en el Centro Cultural “Recrearte” e “Hijo del Campo” en la sala “Ruido y nueces” en General Pico. Este miércoles, “Parece ser que me fuí”, estará en Toay e Irma se trasladará a la localidad de Uriburu. El jueves, esa obra estará en General Pico. Y los días viernes y sábado las obras “Parece ser que me fui” y “Bufón” se presentarán en la localidad de Intendente Alvear.

El Diario de La Pampa

Investigadores desafían la literatura científica y revelan que la distribución de hierro en los icebergs del mundo es diferente a lo que se pensaba



El estudio fue liderado por el químico de Geomar e investigador del Centro IDEAL, Dr Mark Hopwood


Tras analizar 207 muestras de hielo glaciar, un estudio en el que participaron expertos de instituciones chilenas y que fue publicado en la prestigiosa revista Nature Communications, marca un nuevo precedente para entender el funcionamiento de los sistemas marinos polares.

Andrea Navarro, Centro IDEAL. El hierro es un micronutriente esencial para todos los organismos vivos. En los océanos, este metal es extremadamente escaso y su aporte actúa como un fertilizante natural aumentando la productividad marina. El crecimiento de las microalgas consume dióxido de carbono (CO2), produce el 50% del oxígeno que se respira en el Planeta y puede estar limitado por la cantidad de hierro en el agua de mar.
A pesar de que este metal es muy abundante en la corteza terrestre, en las zonas oceánicas su presencia es escasa. Particularmente, en el Océano Austral, su concentración es aún más baja, dado que la Corriente Circumpolar Antártica y los vientos del oeste impiden que haya aportes terrestres desde otras zonas, mientras que el hielo antártico lo retiene en el continente.
Un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revista Nature Communications reveló que el hierro no se distribuye uniformemente en los icebergs, como la literatura científica había asumido durante décadas debido a la falta de evidencia. Tras cuatro años de trabajo y someter a análisis el hielo glaciar de 207 puntos del Ártico, la Patagonia y la Antártica, se determinó que aproximadamente el 90% del metal se concentra en sólo un 4% de las muestras analizadas.
En la investigación participaron científicos del Helmholtz Centre for Ocean Research Kiel (GEOMAR) de Alemania y de dos instituciones chilenas: el Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh) y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). Con los datos obtenidos crearon la base de datos más grande a nivel mundial de concentración de hierro en icebergs.
“Este trabajo muestra que el efecto de los icebergs en la productividad oceánica depende en gran medida de dónde se encuentran los sedimentos y las capas ricas en hierro, y cómo cambia su distribución y abundancia de acuerdo a la variación de las plataformas de hielo”, explicó el líder del estudio, químico de GEOMAR e investigador del Centro IDEAL, Dr. Mark Hopwood.


Hasta la fecha, la comunidad científica utilizaba "la media" para estimar el efecto de los icebergs en la fertilización del océano

Hasta la fecha, la comunidad científica utilizaba la “media” para estimar el efecto de los icebergs en la fertilización del océano. Sin embargo, los investigadores detectaron que esta aproximación no es correcta.
“Nuestros registros muestran que la relación entre el hierro y las masas de hielo es mucho más compleja de lo que se pensaba. Históricamente, los científicos han usado la concentración ‘media’ de este metal en los icebergs para analizar su efecto fertilizador. Sin embargo, gracias a esta investigación nos dimos cuenta de que esta no era una herramienta válida, pues a medida que se descongelan los glaciares, cambian sus propiedades. En el futuro debemos observar de dónde proviene el sedimento en los icebergs”, aseguró el oceanógrafo Dr. Juan Höfer, académico de la PUCV e investigador del Centro IDEAL.
El estudio marca un hito para los modelos utilizados en el futuro, especialmente en un contexto de cambio climático, en el que se predice que continuará aumentando el flujo de hielo glaciar hacia los océanos durante los próximos años.
A raíz de lo anterior, se cree que la cantidad de fertilización de los icebergs -particularmente en el Océano Austral- también seguirá creciendo. Sin embargo, posiblemente lo hará en una menor medida de lo que se había pensado hasta ahora, dado que gracias a este estudio se sabe que el efecto fertilizador y el flujo de hielo glaciar no se relacionan de forma directa y simple.
“La gran importancia de este estudio es que la relación entre el efecto fertilizador de los glaciares y la productividad de los sistemas marinos circundantes es diferente a lo que creíamos. Los glaciares albergan hierro, un micronutriente limitante de la productividad, afectando la composición y extensión de los productores primarios en sistemas marinos”, concluye el oceanógrafo y director del Centro IDEAL, Dr. Humberto González.

Centro IDEAL

martes, 19 de noviembre de 2019

PATAGONIA: Avistaje de pumas, una apuesta del ecoturismo en Santa Cruz

Los biólogos buscan tener encuentros diarios con los pumas para ir habituándolos a la presencia humana

Los biólogos buscan tener encuentros diarios con los pumas para ir habituándolos a la presencia humana Crédito: Gentileza Fundación Flora y Fauna


En el Parque Patagonia, biólogos estudian la conducta del felino para sumar otra actividad económica al área

PERITO MORENO, Santa Cruz.- Está detrás de las huellas del puma desde que llegó al Parque Nacional Patagonia. Dice que a los guacamayos con los que antes trabajaba en los Esteros del Iberá, en Corrientes, les tiene cariño. Pero a estos felinos los ama. Su trabajo es observarlos, y sale a buscarlos por los cañadones todos los días. Casi siempre, cuando sucede, el encuentro es fugaz. Pero hace unos días tuvo suerte. Llegó cuando la familia estaba en plena siesta: una madre y sus cachorros echados al reparo del viento bajo un paredón rocoso. Sacó su celular y filmó todo lo que pudo. Leandro Vásquez tiene 35 años, es guardaparque y hoy trabaja para la Fundación Flora y Fauna Argentina (FFA) en un proyecto que busca restaurar los ecosistemas degradados con la recuperación de especies nativas (rewilding).

Dentro del programa, en el que se monitorean distintos animales, la figura más codiciada es la del puma. Todos quieren saber más sobre el comportamiento de este felino en paisajes compartidos con el ser humano. Como sucede en este inesperado circuito natural que se extiende en la región del parque, al noroeste provincial y entre las localidades de Perito Moreno y Bajo Caracoles. Es un solitario tramo de la ruta 40 en el que todavía pocos reparan. Pero que, según los expertos, por su biodiversidad, en un futuro podría convertirse en el mejor escenario para el desarrollo de un modelo productivo inexplorado en la zona: el turismo de avistaje de fauna, con el puma a la cabeza

En los últimos años, el Parque Nacional Torres del Paine, en Chile, se convirtió en una de las mejores opciones para los que sueñan con ver a un puma en estado salvaje. Ahora, los científicos de la FFA creen que las tierras que hoy forman parte de la región del parque tienen todas las condiciones para ganar ese título.

"No tengo dudas de que eso va a ocurrir", dice confiado el biólogo Emiliano Donadío, que lleva varios años estudiando la situación del puma en la Argentina y que lidera desde la FFA un trabajo de investigación sobre restauración de fauna en el Portal Cañadón Pinturas, uno de los cuatro accesos al parque.

El objetivo de máxima, según Donadío, es reconectar a los turistas con la naturaleza, seguir con la creación de áreas protegidas y la restauración de ambientes. "Pero no se puede pensar en la conservación a largo plazo sin tener en cuenta algunas cuestiones. Por un lado, la necesidad de generar una actividad económica alternativa. Esa actividad es el ecoturismo, basado en la observación de fauna. Además, para ser más eficientes en la conservación, hay que terminar con los conflictos", señala. El científico se refiere a la disputa latente con los productores ganaderos de la zona, que ven en el máximo predador de la cadena un enemigo para sus ovejas. También, dice, acusan al guanaco -otro nativo de la región- por competir con los ovinos por las pasturas. Por eso, insiste, es tan importante este proyecto de investigación actual, que permitirá entender cómo estos mamíferos usan el espacio: cuáles son sus movimientos, por dónde se desplazan y cuáles son sus presas favoritas.

Monitoreo

Para eso, desde enero pasado se instalaron más de 30 cámaras trampa en distintos puntos y se capturaron seis pumas con la intención de monitorearlos en su hábitat. A todos se les colocaron collares que emiten señales de radio. En dos años, esos dispositivos se desprenderán solos, y toda esa base de datos será clave, según Donadío, para dar respuesta al conflicto.
Aún sin datos preliminares, pero con la experiencia de recorrer el campo todos los días, Vásquez aporta algunas impresiones: "Vemos que los pumas, sobre todo los machos, están muy establecidos en sus lugares. No se solapan entre ellos y se mantienen en una misma área de acción". Con los collares, agrega Donadío, se puede saber qué matan, cuándo lo hacen y dónde. Hasta el momento, afirman, la mayoría de las presas son guanacos. Lo que explica que el depredador tiene preferencia por los animales silvestres. También cazan choiques, peludos o armadillos. Y claro, ovejas.
Los pumas no son los únicos a los que la FFA les sigue los pasos. "Con los que no hay conflicto el objetivo es saber cómo usan el espacio para poder diseñar senderos que permitan la observación sin que eso tenga impacto sobre la fauna. Que los caminos no pasen por los lugares que detectamos que son elegidos para tener cría, por ejemplo. En cambio, sí se pueden trazar por donde hay suficiente disponibilidad de forraje para el pastoreo", señala Donadío.
Puna es una de los seis pumas monitoreados. Pesa alrededor de 42 kilos y tiene tres cachorros que alimentar. Los datos recolectados hasta el momento hablan muy bien de ella: demostró ser una gran madre y excelente cazadora, capaz de derribar guanacos de más de 100 kilos. Se pasea por los faldeos de las mesetas en los alrededores del Portal Cañadón Pinturas, dentro de los límites de la ex estancia Los Toldos, que es propiedad de la FFA.
"En los primeros encuentros siempre la veía irse. Apenas se daba cuenta de mi presencia huía, sobre todo si estaba con los cachorros. Eso es lo que aprendieron durante los más de 100 años que fueron perseguidos. El puma que sobrevive es porque sabe esconderse. Y eso se transmitió de generación en generación -cuenta Vásquez-. El trabajo de habituación que hay que hacer ahora llevará tiempo. Pero de a poco, a medida que los encuentros se repiten, cada vez se queda más. No deben asociarnos con un estímulo positivo, no negativo. Tenemos que ser parte del paisaje. Nada más. Eso pasa ahora en Torres del Paine después de varios años de trabajo. Tampoco es que la gente puede andar por cualquier parte. Hay senderos y zonas delimitadas. Pero los pumas se dejan ver".
Eso quieren que suceda en el Portal Cañadón Pinturas. Saben que no es fácil convencer a los ganaderos locales de que otro modelo productivo es posible.

Una zona con gran biodiversidad

  • La creación del Parque Nacional Patagonia, de 53.000 ha, fue sancionada por el Congreso en diciembre de 2014. La iniciativa tuvo su punto de partida en los esfuerzos de las ONG Aves Argentinas y Ambiente Sur por salvaguardar una porción del hábitat del macá tobiano, un ave endémica de Santa Cruz en peligro crítico de extinción. Hacia fines de 2011, la Administración de Parques Nacionales se comprometió con el proyecto. En marzo de 2013 se aprobó la ley de cesión de jurisdicción sobre las tierras de la provincia al Estado nacional. La meseta y sus alrededores exhiben, casi intactos, numerosos yacimientos arqueológicos de alto valor patrimonial.
  • Hasta el momento, la Fundación Flora y Fauna Argentina compró y donó alrededor de 34.000 ha, que hoy forman parte del Parque Nacional Patagonia. Otras 85.000 fueron adquiridas, y más de 55.000 se encuentran en proceso de adquisición, con el objetivo de ser donadas al Estado nacional para incrementar el territorio de este parque. El propósito es potenciar y completar un circuito patagónico al que se suma el lado chileno, que en un mismo recorrido exhiba la heterogeneidad de las ecorregiones patagónicas.
  • Soledad Vallejos
    3/noviembre/2019
    La Nación