sábado, 7 de noviembre de 2015

Soberano confín


“Lo he designado como navegante de la Operación ’90, el intento argentino de llegar al Polo Sur”, escuchó, palabras más, palabras menos, hace medio siglo, el sargento primero del Ejército Argentino Adolfo Oscar Moreno. Quien le informaba sin derecho a replica era el coronel Jorge Edgar Leal, jefe de la expedición que se proponía lograr la hazaña con aspectos soberanos y científicos, porque además de ratificar el dominio sobre el último confín del territorio nacional, la larga marcha por el continente antártico permitiría realizar un pormenorizado relevamiento geográfico de aquellas latitudes.
En el caso de Moreno se sumaba a su experiencia antártica en anteriores campañas, una especialización en un rubro poco frecuente en el arma de Ejército. La navegación casi no se emplea en desplazamientos terrestres, es privativa de la Fuerza Aérea y de la Marina. El suboficial venía de hacer efectivo el traspaso formal de la Base Matienzo de una fuerza armada a otra y de pasar una temporada entre los hielos, cuando le cayó el encargo. De regreso al continente, apenas tuvo tiempo de aprovechar un viaje compensatorio a Brasil, “para llenarme de sol”, y concentrarse en el acondicionamiento de teodolitos, brújulas y demás instrumental específico.
Visto a la distancia, aquel episodio con mucho de épica, debió sobrellevar fundamentalmente dificultades no sólo físicas sino técnicas. De ahí, la importancia de un entrenamiento teórico especial, que Moreno pudo completar recién a bordo del rompehielos que hacía los traslados entre las bases.
En rigor histórico, los preparativos logísticos habían comenzado bastante antes.
A fines de noviembre de 1963 personal de la Base Belgrano comenzó a estudiar sobre el terreno las posibles vías de acceso al interior y planificar la instalación de una base secundaria de operaciones, con víveres y combustibles, aproximadamente a los 83º de latitud sur, que quedó materializada antes de la larga noche polar.
Finalmente, en busca del objetivo, el 26 de octubre de 1965 una patrulla de hombres del Ejército partió desde la Base General Belgrano iniciando la marcha terrestre hasta el Polo Sur, alcanzando el punto más austral de Argentina, el 10 de diciembre de ese año.
Moreno recuerda: “En los últimos 20 kilómetros, la visibilidad alcanzaba apenas los 150 metros. El lugar presentaba el aspecto de una planicie en la que se levantaba una base permanente de Estados Unidos”, que conmemora en su nombre a los primeros exploradores en arribar, el noruego Ronald Admundsen y el inglés Robert Scott, que pereció en el intento.
Luego de cumplir con el gesto de soberanía y plantar la bandera que lo certificaba, la patrulla emprendió el regreso a Belgrano arribando el último día de 1965.
Escribió entonces como corolario a la gesta, el ahora general Jorge Edgar Leal: “Los hombres sometidos a la agresión climática y al permanente riesgo van llegando a su límite emocional y físico, y los efectos de la tensión se conocen, entre otras manifestaciones, por una acusada disminución de peso y un inocultable debilitamiento. No se desea con estas descripciones hacer un panegírico de la expedición, pero sí se pretende pintar con orgullosa franqueza los inconvenientes que se debieron vencer para cumplir con la misión impuesta”.
HITOS ANTÁRTICOS
■ 1951 Se crea el Instituto Antártico Argentino por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional.
■ 1956 Se establece el reglamento que fija el carácter científico y técnico del organismo.
■ 1960 La flota del Estado argentino es la primera en realizar crucero turísticos y ecológicos.
■ 1978 El argentino Emilio Palma nace en Base Esperanza.
■ 2003 Argentina y Chile reabren un refugio binacional.
Oscar Muñoz
BAENegocios

EL AUMENTO DE VIENTOS FRÍOS EN EL POLO SUR HACE CRECER LA BANQUISA ANTÁRTICA

Barcelona, 5 nov.- El aumento de vientos fríos en determinadas zonas del Polo Sur parece ser la causa más probable de que esté creciendo banquisa o hielo marino del Antártico al mismo tiempo que el Ártico está perdiéndolo año tras año.

Esta es la conclusión a la que ha llegado el superordenador MareNostrum, que durante meses ha estado haciendo simulaciones para explicar por qué crece en el Antártico, que en 2014 alcanzó su récord de banquisa, mientras el Ártico ve cómo se derrite cada año su hielo marino.

En septiembre 2014, al final del invierno austral, la superficie de hielo marino del Antártico superó los 20 millones de kilómetros cuadrados, cifra récord desde que existen mediciones fiables por satélite, a finales de los años 70.

Diversas simulaciones realizadas por un equipo de expertos del Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomutación (BSC-CNS) han analizado este fenómeno y han concluido que el aumento de vientos fríos en determinadas zonas del Polo Sur parecen ser la causa más probable de este fenómeno.

El estudio forma parte del informe "Explicando Eventos Extremos desde 
una Perspectiva Climática", que publica hoy la revista norteamericana ‘American Meteorological Society’.

El estudio, liderado por François Massonnet, investigador postdoctoral de la Universidad de Lovaina y miembro del equipo de Ciencias de la Tierra del BSC-CNS, ha encontrado vínculos claros entre las zonas en las que el hielo oceánico aumentó en 2014 y el incremento de vientos fríos hacia estas áreas.

"Las simulaciones y observaciones -ha afirmado Massonnet- nos han permitido descartar otras posibles explicaciones y nos muestran que la hipótesis más probable es que estos vientos fríos, procedentes de zonas de temperaturas más bajas, sean los causantes del aumento de la capa de hielo el 2014".

Aun así, en su opinión, "hay que continuar investigando qué causa estos cambios en régimen de vientos, y aún desconocemos si el aumento del hielo oceánico del Antártico que estamos registrando desde finales de los 70 es excepcional o forma parte de un ciclo más largo".
 EFE/Radio Intereconomía

ANTÁRTICA. China inicia su 32ª expedición antártica



SHANGHAI, 7 nov (Xinhua) -- China lanzó su 32ª expedición a la Antártida con el zarpamiento del buque rompehielos de investigación Xuelong (Dragón de Nieve) desde Shanghai en la mañana de hoy sábado.
Un equipo de 277 miembros de más de 80 instituciones nacionales, de edades comprendidas entre los 22 y 61 años, realizará el viaje de 159 días y 30.000 millas náuticas.
Durante la misión, los investigadores llevarán a cabo la inspección final para la sede de la quinta estación antártica del país en la Tierra Victoria junto al mar de Ross, trazando un mapa del lugar y evaluando los impactos ambientales y ecológicos, según el subdirector del equipo, Sun Bo.
El equipo chino también realizará investigaciones alrededor de las estaciones Changcheng, Zhongshan, Taishan y Kunlun, así como en la bahía Prydz, el mar de Ross, el mar de Amundsen y la Península Antártica.
El equipo retirará un refugio abandonado en la estación Changcheng, traerá de vuelta la basura de las estaciones Zhongshan y Kunlun y ayudará a Australia a enviar carga desde el puerto australiano Fremantle hasta la estación Casey.
Durante la expedición, la primera aeronave de ala fija de China para uso polar realizará vuelos de prueba alrededor de las colinas Larsemann, las montañas Grove y la estación Kunlun, y llevará a cabo tareas de detección remota aérea y telemetría.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

ANTÁRTICA: NASA: La Antártida gana más hielo del que pierde. NASA Study: Mass Gains of Antarctic Ice Sheet Greater than Losses



NASA Study: Mass Gains of Antarctic Ice Sheet Greater than Losses


A new NASA study says that an increase in Antarctic snow accumulation that began 10,000 years ago is currently adding enough ice to the continent to outweigh the increased losses from its thinning glaciers.
The research challenges the conclusions of other studies, including the Intergovernmental Panel on Climate Change’s (IPCC) 2013 report, which says that Antarctica is overall losing land ice.
According to the new analysis of satellite data, the Antarctic ice sheet showed a net gain of 112 billion tons of ice a year from 1992 to 2001. That net gain slowed   to 82 billion tons of ice per year between 2003 and 2008.
“We’re essentially in agreement with other studies that show an increase in ice discharge in the Antarctic Peninsula and the Thwaites and Pine Island region of West Antarctica,” said Jay Zwally, a glaciologist with NASA Goddard Space Flight Center in Greenbelt, Maryland, and lead author of the study, which was published on Oct. 30 in the Journal of Glaciology. “Our main disagreement is for East Antarctica and the interior of West Antarctica – there, we see an ice gain that exceeds the losses in the other areas.”  Zwally added that his team “measured small height changes over large areas, as well as the large changes observed over smaller areas.”
Scientists calculate how much the ice sheet is growing or shrinking from the changes in surface height that are measured by the satellite altimeters. In locations where the amount of new snowfall accumulating on an ice sheet is not equal to the ice flow downward and outward to the ocean, the surface height changes and the ice-sheet mass grows or shrinks.
But it might only take a few decades for Antarctica’s growth to reverse, according to Zwally. “If the losses of the Antarctic Peninsula and parts of West Antarctica continue to increase at the same rate they’ve been increasing for the last two decades, the losses will catch up with the long-term gain in East Antarctica in 20 or 30 years -- I don’t think there will be enough snowfall increase to offset these losses.”
The study analyzed changes in the surface height of the Antarctic ice sheet measured by radar altimeters on two European Space Agency European Remote Sensing (ERS) satellites, spanning from 1992 to 2001, and by the laser altimeter on NASA’s Ice, Cloud, and land Elevation Satellite (ICESat) from 2003 to 2008.
Zwally said that while other scientists have assumed that the gains in elevation seen in East Antarctica are due to recent increases in snow accumulation, his team used meteorological data beginning in 1979 to show that the snowfall in East Antarctica actually decreased by 11 billion tons per year during both the ERS and ICESat periods. They also used information on snow accumulation for tens of thousands of years, derived by other scientists from ice cores, to conclude that East Antarctica has been thickening for a very long time. 
“At the end of the last Ice Age, the air became warmer and carried more moisture across the continent, doubling the amount of snow dropped on the ice sheet,” Zwally said.
The extra snowfall that began 10,000 years ago has been slowly accumulating on the ice sheet and compacting into solid ice over millennia, thickening the ice in East Antarctica and the interior of West Antarctica by an average of 0.7 inches (1.7 centimeters) per year. This small thickening, sustained over thousands of years and spread over the vast expanse of these sectors of Antarctica, corresponds to a very large gain of ice – enough to outweigh the losses from fast-flowing glaciers in other parts of the continent and reduce global sea level rise.  
Zwally’s team calculated that the mass gain from the thickening of East Antarctica remained steady from 1992 to 2008 at 200 billion tons per year, while the ice losses from the coastal regions of West Antarctica and the Antarctic Peninsula increased by 65 billion tons per year.
“The good news is that Antarctica is not currently contributing to sea level rise, but is taking 0.23 millimeters per year away,” Zwally said. “But this is also bad news. If the 0.27 millimeters per year of sea level rise attributed to Antarctica in the IPCC report is not really coming from Antarctica, there must be some other contribution to sea level rise that is not accounted for.”
“The new study highlights the difficulties of measuring the small changes in ice height happening in East Antarctica,” said Ben Smith, a glaciologist with the University of Washington in Seattle who was not involved in Zwally’s study.
"Doing altimetry accurately for very large areas is extraordinarily difficult, and there are measurements of snow accumulation that need to be done independently to understand what’s happening in these places,” Smith said. 
To help accurately measure changes in Antarctica, NASA is developing the successor to the ICESat mission, ICESat-2, which is scheduled to launch in 2018. “ICESat-2 will measure changes in the ice sheet within the thickness of a No. 2 pencil,” said Tom Neumann, a glaciologist at Goddard and deputy project scientist for ICESat-2. “It will contribute to solving the problem of Antarctica’s mass balance by providing a long-term record of elevation changes.”

Map showing the rates of mass changes from ICESat 2003-2008 over Antarctica. Sums are for all of Antarctica: East Antarctica (EA, 2-17); interior West Antarctica (WA2, 1, 18, 19, and 23); coastal West Antarctica (WA1, 20-21); and the Antarctic Peninsula (24-27). A gigaton (Gt) corresponds to a billion metric tons, or 1.1 billion U.S. tons.


Credits: Jay Zwally/Journal of Glaciology

Related Link
María José Viñas
NASA Earth Science News Team


NASA: La Antártida gana más hielo del que pierde

Foto de la Península Antártica una de las zonas que está perdiendo hielo desde hace décadas

Fuente: NASA


Es verdad que el descongelamiento de los polos se ha acelerado. Sin embargo, un estudio realizado por la NASA sostiene que estas pérdidas se compensan con un incremento glaciar en otras zonas del continente.
Una investigación pone en duda las conclusiones de diversos estudios que dicen que a grandes rasgos la Antártida está perdiendo territorio glacial, como, por ejemplo, el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) presentado en el 2013.

“Estamos de acuerdo con otros estudios que demuestran una aceleración en el deshielo de la Península Antártica y los glaciares de la región de Pine Island y Thwaites en la zona oeste de la Antártida.” afirmó Jay Zally, glaciólogo del NASA Goddard Space Flight Center en Greenbelt, Maryland y principal autor de la investigación. “Nuestro mayor desacuerdo es sobre el este de la Antártida y el interior de la parte oeste – ahí vemos un incremento de hielo superior a las pérdidas detectadas en las otras zonas.”



De acuerdo a la investigación, estas ganancias provienen de una acumulación de nieve que empezó 10,000 años atrás. “Durante la última Era del Hielo, el aire se calentó y aumentó la humedad en ciertas zonas del continente haciendo que los niveles de nieve que caían se duplicaran.” Con el tiempo esta nieve extra se ha ido convirtiendo en hielo sólido, haciendo que ciertas zonas de la Antártica crezcan 1.7 centímetros por año. Este paulatino engrosamiento del hielo ha hecho posible que se equilibren las pérdidas en otras zonas y que los niveles de agua del océano se reduzcan.


Sin embargo, Zally advierte que si la tasa de deshielo sigue incrementando a la velocidad a la que lo está haciendo, dentro de 20 o 30 años las pérdidas de hielo alcanzarán el volumen de la acumulación generada en la zona este de la Antártida y entonces el continente comenzará a perder su tamaño. “No creo que entonces la caída de nieve alcance los niveles suficientes para contrarrestar el deshielo.”

La aceleración del deshielo
Según la data recolectada por los satélites de la NASA, entre 1992 y 2001 el inlandsis antártico (cubierta de hielo que cubre el 98 % del polo sur) ganaba 112 mil millones de toneladas netas de hielo al año. En el periodo 2003-2008 la tasa neta anual disminuyó considerablemente a 82 mil millones de toneladas de hielo.
La masa del engrosamiento de Antártida del Este ha sido calculada en una tasa estable de 200 mil millones de toneladas al año en el periodo 1992-2008. Mientras que las pérdidas en las zonas costeras de Antártica del Oeste y la Península Antártica han incrementado a 65 mil millones de toneladas por año.

El problema con el nivel del mar

La investigación revela que en lugar de contribuir con el incremento del nivel de agua del océano, la Antártida está reduciéndolo 0.23 milímetros por año. Sin embargo, estas noticias no son del todo buenas. El nivel del mar sigue incrementando 0.27 milímetros por año… la pregunta es: si no proviene del deshielo de la Antártida, ¿qué está haciendo que los niveles de agua marina incrementen? 

Altavoz

martes, 3 de noviembre de 2015

Los pingüinos rey, amenazados por los cambios climáticos


Las anomalías del clima a gran escala pueden tener efectos inmediatos sobre el comportamiento y la dinámica de la población de los pingüinos rey . Para corroborarlo, los científicos han hecho un seguimiento durante 16 años del comportamiento de estos animales y de sus viajes. 

En un año climáticamente extremo se duplica la distancia media en la que los pingüinos viajan para nutrirse

Cambios climáticos, como por ejemplo las oscilaciones del sur de El Niño, afectan a las redes alimentarias. También lo hacen en los océanos del sur de la India y del océano Atlántico las oscilaciones irregulares en las temperaturas superficiales del mar, que pueden crear momentos dipolo, es decir, en los que dos masas a gran escala de calor y frío se encuentran agua.
Sin embargo, los científicos no sabían hasta ahora cómo esta variabilidad en la temperatura superficial del mar puede influir en los procesos ecológicos en la Zona Frontal Polar Antártica, un importante límite ambiental entre las aguas cálidas y frías, con una gran biomasa de plancton y peces.
Durante 16 años un equipo de investigadores, liderado por el Centro de Estudios Biológicos de Chizé (Francia), ha hecho un seguimiento de los viajes de los pingüinos rey (Aptenodytes patagonicus) en el océano Índico meridional, equipándolos con transmisores satelitales. 
Según los científicos, el aumento de 1 ºC en la temperatura superficial del agua del mar ha cambiado el límite de la Zona Frontal Polar Antártica en torno a 130 kilómetros. Esto ha aumentado considerablemente la distancia que los pingüinos tienen que recorrer para alimentarse fuera de su hábitat de cría en las islas Crozet subantárticas.
Durante un año climáticamente extremo, un fuerte desplazamiento hacia el sur de esta zona polar hace que se duplique la distancia media en la que los pingüinos viajan para nutrirse, lo que coincide con un descenso del 34% en la población reproductora del archipiélago al año siguiente.
Las predicciones climáticas futuras auguran que la Zona Frontal Polar Antártica puede desplazarse aún más hacia el sur, lo que representa una amenaza potencialmente grave para la persistencia de los depredadores en la región.
Referencia bibliográfica:
Charles A. Bost et al. "Large-scale climatic anomalies affect marine predator foraging behaviour and demography" Nature Communications 27 de octubre de 2015 http://nature.com/articles/doi:10.1038/ncomms9220
SINC

ANTÁRTICA: ¿Ha comenzado un colapso de deshielo en la Antártida Occidental?



La investigación del Potsdam Institute for Climate Impact Research  apunta a que, si la desestabilización ha comenzado, sería imposible evitar un incremento del nivel del mar de hasta tres metros en los próximos siglos


EFEverde.- El manto de hielo de la Antártida Occidental podría haber comenzado un colapso irreversible de cientos de años que subiría el nivel del mar hasta tres metros, según un estudio publicado hoy por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).



Esta es la conclusión de una investigación elaborada por científicos del Potsdam Institute for Climate Impact Research (Alemania) a partir de modelos con simulación por ordenador.
El estudio mostró que con otros 60 años de deshielo al ritmo actual, el manto de hielo de la Antártida Occidental podría superar un umbral a partir del cual ocurriría una desintegración completa a largo plazo.
Según los autores, si el manto de hielo de la Antártida Occidental ya ha comenzado a ser inestable, el umbral podría alcanzarse mucho antes o haber sido sobrepasado ya.
Además, la investigación apunta a que, si la desestabilización ha comenzado, sería imposible de evitar un incremento del nivel del mar de hasta tres metros en los próximos siglos.
Numerosos estudios habían señalado hasta ahora que la Antártida Occidental está perdiendo más hielo cada año, sobre todo en el sector del mar Amundsen, donde ya habría comenzado la inestabilidad.
Los científicos Johannes Feldmann y Anders Levermann efectuaron simulaciones con el “Parallel Ice Sheet Model“, desarrollado por la Universidad de Alaska y el Potsdam Institute for Climate Impact Research, para comprobar si la inestabilidad en el sector del Amundsen podría llevar al colapso de todo el manto de hielo en el mar. EFEverde


CIENCIAS NATURALES: Ciencias de la Vida


La inestabilidad de la Antártida occidental aumentará en tres metros el nivel del mar




La placa de hielo de la Antártida occidental pierde cada vez más masa, un fenómeno que se aprecia especialmente en la zona del mar de Amundsen. Para confirmar la inestabilidad de esta región, un equipo de científicos alemanes ha desarrollado una serie de simulaciones por ordenador a largo plazo. Los resultados demuestran que en los próximos siglos o milenios su deshielo provocará un aumento de tres metros en el nivel del mar.



Desde hace décadas, las observaciones por satélite muestran que los glaciares del mar de Amundsen en la Antártida occidental están perdiendo masa a un ritmo acelerado y el deshielo de la capa de hielo de esa región puede haber alcanzado ya un punto de no retorno. Estudios anteriores habían demostrado la inestabilidad de este mar, al oeste de la Antártida, al examinar su evolución a corto plazo con modelos numéricos.

Un nuevo estudio, liderado por científicos del Potsdam Institute for Climate Impact Research (Alemania), da un paso más y ofrece una simulación a largo plazo de la evolución de toda la capa de hielo de la Antártida occidental.
Los resultados, publicados en PNAS, confirman que la región de Amundsen es inestable. “Nuestros modelos por ordenador revelan que con la inestabilidad de la relativamente pequeña región de Amundsen, todo el área de la capa de hielo del oeste de la Antártida colapsará y contribuirá a un aumento global del nivel del mar de tres metros”, dice a Sinc Johannes Feldmann, primer autor del trabajo.
Según los científicos, es posible que estemos presenciando el principio de un periodo de desintegración prolongada del hielo marino al océano. La retirada local de la capa de hielo y su adelgazamiento “es muy probable que continúe en el futuro”, apunta Feldmann, quien añade que las observaciones durante las próximas décadas confirmarán que estamos ante una retirada a gran escapa de esta zona de la Antártida.


Nivel de deshielo de la capa de hielo de la Antártida occidental para el año 2700. / Feldmann et al
Un deshielo ‘fuera de control’
Las simulaciones indican que la región se desestabilizará tras 60 años de niveles de deshielo actuales. Pero para los autores, esta zona ya es inestable por lo que este umbral puede ser rápidamente superado. Y si esto ocurre, en los próximos siglos el aumento de tres metros en el nivel del mar puede ser inevitable.
“Si se toman en cuenta los resultados a escala de milenios, el nivel del mar aumentará un metro durante los primeros 2.000 años. Alcanzaremos los eventuales tres metros dentro de unos 10.000 años”, afirma el científico alemán. Pero “puede ser más rápido”, advierte el experto.
Referencia bibliográfica:
Johannes Feldmann y Anders Levermann. “Collapse of the West Antarctic Ice Sheet after local destabilization of the Amundsen Basin” PNAS 02 de noviembre de 2015

SINC