viernes, 11 de julio de 2014
jueves, 10 de julio de 2014
Ganadores del 2° Concurso de Fotografía de la Patagonia organizado por Patagon Journal
Ganador Absoluto, Ganador de Premio de Lectores, y primer lugar categoría Viajes & Cultura: Doma (Federico R. Grosso)
Con su magnífica fotografía llamada “Doma”, Patagon Journal está orgulloso de anunciar que el ganador indiscutible del 2° Concurso de Fotografía de la Patagonia, donde hubo más de 2.200 entradas de 14 países, es Federico R. Grosso de Villa La Angostura, Argentina.
No solo nuestro jurado eligió la fotografía de Federico como la ganadora absoluta de todo el concurso y como primer lugar en la categoría Viajes & Cultura, sino que además nuestros lectores la eligieron como ganadora del Premio de Lectores.
Federico, quien estudió fotografía en Buenos Aires en el año 2001, ha hecho de su carrera su pasión, tomando fotografías –principalmente de naturaleza- para diversos clientes, incluyendo la agencia internacional de noticias Associated Press. También enseña fotografía a través de cursos y talleres desde su hogar en Villa La Angostura.
“Disfruto la fotografía porque es una buena excusa para vivir la vida un poco más, ir a buscar cosas que otros no buscan, salir a recorrer y mirar un poco más allá de donde ve la gente que no se detiene a observer”, dice.
“La fotografía de la Patagonia es mágica como la Patagonia misma”, agrega Federico. “Tiene un encanto especial que es el que trasmiten sus paisajes y su gente.”
Federico cuenta que la imagen ganadora del concurso la capturó mientras participaba en un evento de escalada en Piedra Parada, Chubut, en la Patagonia argentina, donde también se estaba llevando a cabo una muestra de doma y jineteada. Federico dice que se dio cuenta que con el sol a sus espaldas podría obtener fotos simples de los caballos y gauchos, pero si atravesaba al lado opuesto podría tomar fotografías mucho más dramáticas. “Cuando llegué al otro lado de la pista, vi lo que ustedes ahora pueden ver en la foto. Las figuras se recortaban a contraluz y el polvo que se levantaba generaba una atmósfera especial”.
Como ganador del 2° Concurso de Fotografía, Federico recibirá un premio por 3 noches a bordo del Crucero Australis, para dos personas, navegando por los fiordos y canales de la Patagonia. Como primer lugar de una de las cuatro categorías del concurso, obtendrá $100.000 CLP en las tiendas Patagonia en Santiago así como unasuscripción a Patagon Journal. Como ganador de Premio de Lectores, recibirá 2 noches par dos personas en el Mítico Puelo Lodge y en el Parque Tagua Tagua en el norte de la Patagonia chilena.
Echa un vistazo a más fotos de Federico en su página de Facebook y aquí.
Las 12 fotografías ganadoras del concurso también serán impresas para exhibirlas en Santiago y en otras ciudades (pronto más información). Aquí las otras fotos ganadoras:
Primer lugar categoría Medioambiente: La muerte - Un lobo marino muerto a causa de una salmonera. Año a año, se desechan toneladas de materiales desde los cultivos de salmones en la Patagonia. Ya sea a causa de disparos, ingesta de compuestos y materiales de desechos, o siendo atrapados en redes, el lobo marino es una víctima. (Alex Spencer)
Primer lugar categoría Deportes al Aire Libre: Inmersos en granito - Cerro arcoiris en Valle Cochamó, Región de los Lagos, Chile. (Juan Pablo Contreras Castro)
Segundo lugar categoría Naturaleza: Águila Mora y su presa - Fotografía obtenida en Patagonia chilena cerca de Puerto Natales, corresponde a una águila Mora llevando a un zorro recién capturado como su alimento. (Sergio Ujevic)
Segundo lugar categoría Medioambiente: Sobreviviente- Tímido y lastimado, este pudú parece estar luchando por vencer su malogrado estado. Son escasos los hábitat donde este animal ya no se ve amenazado. Lugar: Parque Nacional Laguna San Rafael, Aysén. (Francisco Javier Ibarra )
Segundo lugar categoría Viajes & Cultura: Un Baqueano fueguino - Un personaje esencialmente importante para la historia de nuestra Patagonia. Protagonista y testigo de innumerables historias, este es simplemente un homenaje y reconocimiento a estos verdaderos hombres de las montañas fueguinas. Lugar: en las cercanías de la Avanzada Fronteriza de San Sebastián, Tierra del Fuego, Chile. (Alexis Vera)
Segundo lugar categoría Deportes al Aire Libre: Caminata en hielo en el Perito Moreno- Fotografía tomada en el frente del Glaciar Perito Moreno, Parque Nacional Los Glaciares. Se observan varios grupos de turistas realizando caminata en hielo en sus laderas. (Fabián Barría Oyarzún)
Mención honrosa: Carpintero Negro en Torres del Paine - Este carpintero se apareció en las cercanías del Campamento Los Guardas en Torres del Paine. Fue impresionante poder acercarme tanto al ave sin que se fuera volando. (Maurice Dides)
Mención honrosa: Tan lejos, tan cerca - Llegamos en la medianoche a dedo a Chile Chico y mientras buscamos donde acampar, Rolando (en la guitarra) se nos acerca para invitarnos a alojar en su casa. Al día siguiente nos ameniza con música mientras se prepara el pan amasado y el pebre para el almuerzo. (Felipe Rubilar)
Mención honorosa: Alcanzando el cielo - Tras varios intentos y días de espera, rumbo hacia la cima del San Lorenzo observando hacia atrás el camino recorrido. (Jimmy Valdes)
Mención honrosa: Kayak en el Río Baker - Kayak en la confluencia de Ríos Baker y Neff. (Patricio Baeza)
Patagon Journal
Los cambios en los vientos antárticos pueden acelerar más de lo creído el aumento del nivel del mar
Un iceberg en el litoral de la Península Antártica. (Foto: Harley D. Nygren, NOAA Corps)
Utilizando supercomputadoras, los autores del nuevo estudio pudieron examinar el efecto que los vientos cambiantes ejercen sobre las corrientes hasta a unos 700 metros alrededor del litoral, con el mayor nivel de detalle conseguido hasta la fecha.
Los modelos globales previos no captaban adecuadamente estas corrientes ni la estructura de las temperaturas del agua a esas profundidades. Inesperadamente, esta aproximación más detallada sugiere cambios en los vientos costeros antárticos como consecuencia del cambio climático y que su impacto en las corrientes costeras podría ser incluso más importante en el deshielo de las plataformas de hielo que el calentamiento más amplio del océano.
“Cuando vimos por primera vez los resultados, fue todo un golpe. Fue uno de los pocos casos en los que he esperado que la ciencia se equivocara”, subraya Spence.
Lo que resulta particularmente preocupante, en palabras de este científico, es lo fácil que es para el cambio climático incrementar las temperaturas del agua junto a las capas de hielo antártico.
“Es muy plausible que el mecanismo revelado por esta investigación acabe empujando a partes de la Capa de Hielo de la Antártida Occidental hasta más allá del punto de no retorno”, advierte Axel Timmermann, profesor de Oceanografía en la Universidad de Hawái en Manoa, Estados Unidos, y miembro del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), quien ha examinado los resultados de ese estudio y emite ahora su valoración.
La nueva investigación sugiere que las capas de hielo podrían ser menos estables ante el avance futuro del cambio climático que lo que se suponía previamente. Estimaciones recientes sugieren que la Capa de Hielo de la Antártida Occidental podría contribuir por sí sola en 3,3 metros a la elevación a largo plazo del nivel global del mar.
NCYT
martes, 8 de julio de 2014
Pingüinos Emperador sobrevivientes en la Antártida podrían refugiarse en el Mar de Roos
Pingüino emperador amenazado en la Antártida. (Foto Flickr.com)
Un equipo de la Universidad de Amsterdan reveló que al final del siglo 21 sólo sobrevivirá en la Antártida una fracción de las colonias existentes de pingüinos Emperador. Su población disminuyó un 19%o en estos últimos años y ellos creen que su mejor refugio podría ser el mar de Ross.
A los resultados de la investigación liderada por el profesor Hall Caswell y publicada el 7 de julio le antecede la de Michelle LaRue de la Universidad de Minnesota, que explicó que esta especie está resultando más adaptable de lo esperado.
El equipo de Caswell analizó los efectos que tendrán las nuevas condiciones de hielo sobre una población de 45 colonias de pingüinos emperador hasta el final del siglo y observó que si hay demasiado hielo, estos deberán recorrer grandes distancias para encontrar alimento para sus polluelos y si hay muy poco, esto les significará menos krill (diminutos crustáceos), que son la fuente principal de alimentos.
Como resultado global, “al menos dos tercios de las 45 colonias se habrán reducido a la mitad de su tamaño actual”, escribió Caswel, pese a que advirtió, que para cada una es diferente,
“Aún más alarmante, la población total disminuyó en al menos un 19% en este momento”, destacó el científico, quien es profesor de matemáticas en el departamento de Demografía y Ecología de la Universidad. Para el análisis uso modelos computacionales desarrollados por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).
En su reporte, añadió que los resultados y datos de 50 años de estudio ingresados en el programa modelo les sirvieron para “ trazar el crecimiento de la población (y descenso), el apareamiento, la recolección de alimentos y la cría de polluelos, así como el seguimiento de los rastros de los pingüinos individuales de un año a otro”.
Caswel destacó que aún queda una esperanza para los pingüinos: “La profunda bahía en la Antártida Océano Austral será la última zona afectada por el cambio climático; podría ofrecer un refugio, y las estrategias de conservación previstas se dirigen a la región específica de la Antártida”, destacó.
Los pingüinos son más adaptables de lo pensado
El pasado 20 de junio la investigadora Michelle La Rue de la Universidad de Minnesota, compartió en la conferencia de Toronto sus últimos estudios y explicó que durante mucho tiempo se consideró que los pingüinos Emperador regresaban al mismo lugar a anidar cada año, sin embargo descubrieron una nueva colonia en la Península Antártica, y además se identificó seis casos en tres años, en que los pingüinos no regresaron al mismo lugar, lo que podría indicar una buena adaptación.
“Nuestra investigación muestra que las colonias suelen aparecer y desaparecer a lo largo de los años, lo que desafía los comportamientos que pensábamos que entendíamos sobre los pingüinos Emperador", dijo LaRue.
"Si asumimos que estas aves regresan a los mismos lugares cada año, sin falta, estas nuevas colonias que vemos en las imágenes de satélite no tienen ningún sentido”, agregó.
La Rue destacó que “esto sugiere que los pingüinos Emperador se mueven entre las colonias; y eso significa que tenemos que revisar nuestra manera de interpretar los cambios de la población y las causas de estos cambios".
La colonia Pointe Geologie documentada en el famoso documental 'La Marcha de los Pingüinos” fue estudiada por más de 60 años, explicó. La científica señaló que en las últimas décadas los investigadores han estado preocupados por la forma en que la reducción del hielo del mar pudo afectar a estos pingüinos Emperador ya que se reproducen en él.
“En más de cinco años durante la década de 1970, mientras el Océano Austral se calentaba, al mismo tiempo, la colonia de pingüinos en Pointe Géologie se redujo en un promedio de 6.000 parejas reproductoras a 3.000 parejas reproductoras. El descenso se creyó que es debido a la disminución de las tasas de supervivencia. En otras palabras, los investigadores pensaron que las temperaturas del calentamiento estaban impactando negativamente en la supervivencia de la especie”, relató.
Sobre ésto ella destacó que las imágenes de satélite de alta resolución están mostrando algo diferente. “Debido a que los pingüinos Emperador son la única especie en el hielo del mar, se pueden mirar las imágenes e identificar su presencia a través de la reveladora señal: su mancha guano”.
“En esta nueva investigación, el uso de imágenes de satélite, muestra que los emperadores tienen la capacidad de cambiar su localización de la cría cuando las condiciones lo exigen, lo que significa que son más resistentes al cambio climático de lo que pensábamos", dijo La Rue, basada en su estudio que realizó con Gerald Kooyman, de la Universidad de California, San Diego y Heather J. Lynch de la Universidad de Stony Brook.
Ambas investigaciones dan una esperanza a que los pingüinos Emperador puedan sobrevivir a una extinción masiva sin embargo las cifras de su disminución ya son reveladoras.
La Gran Época
Malvinas: los ingleses espiaban la Patagonia en Punta Arenas
La confesión pertenece a Sidney Edwards, miembro retirado de la Fuerza Aérea Británica, que tuvo como misión lograr el apoyo del país limítrofe en el conflicto bélico que mantuvieron Reino Unido y Argentina en 1.982. Cuenta su historia en My Secret Falklands War, libro que se publicará próximamente en Gran Bretaña.
Edwards nació en 1934 y a sus 47 años ya era un experimentado oficial en su país. Antes había sido agregado aéreo en Madrid -donde aprendió español- y, además de ser piloto, tenía conocimientos de inteligencia y de operaciones conjuntas con las otras ramas de las fuerzas armadas. "Tenía una combinación inusual de elementos que se necesitaban para esta misión", resaltó el ex piloto.
Su objetivo era, como él mismo narró, conseguir y coordinar el apoyo del gobierno de Chile a la defensa británica de las islas del Atlántico Sur.
Sobre su misión a Chile
Enviado por la mismísima Margaret Tatcher debía viajar a Sudamérica, puntualmente a Santiago, para conseguir el apoyo de Chile. La misión fue cumplida con éxito y así lo sintetiza Qué Pasa:
Antes de tomar un avión, vestido de civil, hasta Santiago, Edwards tuvo sólo dos días para armar la maleta y preparar su viaje.
En ese tiempo, se reunió con Miguel Schweitzer, embajador chileno en Londres, y Ramón Vega, quien era agregado aéreo en esa misma ciudad y quien mucho después llegaría a ser comandante en jefe de la Fuerza Aérea.
Ya en el vuelo, por fin pudo pensar en su estrategia en Chile.
“Me puse a planear cómo aproximarme al general Fernando Matthei, cómo le explicaría lo que queríamos lograr”, contó Edwards.
Una vez en Santiago, Edwards partió directo a la embajada de su país. En la tarde ya tenía agendada una cita con el comandante de la Fuerza Aérea.
“El general Matthei me dio la mano cálidamente”, dice Edwards en su libro.
“Me ofreció cooperación total dentro de los límites de lo práctico y de lo diplomáticamente posible. Enfatizó la necesidad de mantener el secreto”.
El británico le dijo que entendía la delicadeza de las relaciones entre los dos países y continuaron conversando.
“No pude creer la cooperación que logré con él y, por supuesto, con el resto de sus oficiales”, recuerda Edwards.
“Obviamente el general Matthei era un hombre muy pragmático y sabía dos cosas clave: que si Chile no nos ayudaba en la guerra, después los argentinos caminarían derecho a tomar las islas del canal Beagle. Lo otro es que Matthei sabía que ésta era una oportunidad ideal para conseguir armamento, inteligencia y otras cosas que normalmente no habrían conseguido”.
En su libro, Edwards describe todas estas reuniones entregando nombres y detalles, a pesar de que las pocas notas que podía tomar debía destruirlas de inmediato.
“Éste fue un periodo muy relevante en mi vida y lo tengo muy fresco en mi memoria”, dice.
Leé la nota completa aparecida en la revista Que Pasa aquí.
Md
Los campos de hielo patagónicos
La Patagonia destaca por grandes razones: sus colosales montañas de cumbres escarpadas, sus llanuras infinitas, sus fósiles de dinosaurios (probablemente los más importantes del mundo) y la cordillera de los Andes. Y también por sus campos de hielo. Estas grandes masas de hielo continental son las responsables de que haya numerosos glaciares colgados en las montañas patagónicas, en los lagos interiores de esta región y al borde de las costas marinas de Chile y Argentina.
Rumbo al glaciar de Balmaceda, en el Parque Nacional Bernardo O'Higgins de Chile. | Foto: Andoni Canela
Fuera de los polos, los Campos de Hielo Norte y Sur de la Patagonia son las extensiones de hielo más importantes de la Tierra. Y los dos se encuentran en serio retroceso, tanto en extensión como en volumen. Destaca en ese aspecto el glaciar Upsala, que según imágenes de la NASA, en los últimos 12 años ha perdido hasta 3 kilómetros de longitud.
El Campo de Hielo Sur es (sin contar Groenlandia y la Antártida) la extensión continuada más grande de hielo del planeta junto a las Montañas Chugach y Kluane (en Alaska y Yukón), lugares formidables en los que curiosamente estuvimos a comienzos del pasado año.
Glaciar de Balmaceda. | Foto: Andoni Canela
Nuestra visita por el mundo de los hielos patagónicos comienza en tierras chilenas: visitamos en primer lugar los glaciares Serrano y Balmaceda, en el Parque Nacional Bernardo O'Higgins. Allí el retroceso es evidente. Desde Puerto Natales, navegamos en barco por el fiordo de Última Esperanza. Después de un par de horas de trayecto, vemos el primer glaciar a lo lejos. Se trata del glaciar Balmaceda, que ha retrocedido mucho en los últimos años. Nos paramos a pocos metros del glaciar y observamos cómo cuelga de lo más alto de esas montañas.
Más tarde desembarcamos y caminamos dos kilómetros para llegar al frente del glaciar Serrano, que hace diez años se extendía hasta la orilla del fiordo por donde hemos llegado. De allí vamos al glaciar Grey, que se encuentra dentro de los límites del Parque Nacional de Torres del Paine, también en Chile. Uno de los elementos que nos llama más la atención en este lugar es un enorme iceberg azulado que navega solitario por el lago Grey. Parece un inaccesible edificio de hielo de diez o veinte pisos de altura.
Glaciar Serrano, también en el chileno Parque Nacional Bernardo O'Higgins. | Foto: Andoni Canela
Desde Chile volvemos a Argentina, donde nos había quedado pendiente visitar el famoso glaciar Perito Moreno, situado en el Parque Nacional los Glaciares, a unos 80 kilómetros de distancia de donde nos encontramos.
Hace años estuve allí y lo recuerdo como un lugar espectacular. Pero me consta que cada vez es también más turístico, y ahora incluso hay un complejo sistema de pasarelas para observarlo desde la distancia sin comprometer el entorno. Así que vamos por la tarde, cuando hay menos gente y la luz confiere a este fenómeno natural de unos 30 kilómetros de largo, 4 de ancho y 70 metros de alto una aureola mágica.
Hasta hace poco se decía que este glaciar, perteneciente al Campo de Hielo Patagónico Sur, era de los pocos que avanzaba. Pero últimamente han surgido opiniones divergentes: algunas voces afirman que está en retroceso y otras que se mantiene en equilibrio.
Glaciar Grey, en el Parque Nacional de Torres del Paine. | Foto: Andoni Canela
Lo cierto es que el espectáculo visual y sonoro del Perito Moreno continúa siendo magnífico. Nuestro hijo Unai está atento a los ruidos que este gigante de hielo produce: a los rugidos constantes (que le recuerdan a un movimiento de tripas, dice), se añade el gran estruendo que provocan los frecuentes desprendimientos de hielo en la cabecera del glaciar. En el Perito Moreno, como había ocurrido antes en el glaciar Grey, Unai y Amaia alucinan con los tonos azules del hielo.
Unai pregunta el porqué de ese color azul que casi parece irreal. La densidad del hielo hace que este elemento absorba y refracte determinadas ondas de luz generando ese color, muy común en el hielo antiguo. Pregunta cómo es posible que un hielo tan antiguo pueda desaparecer tan rápido. Pero así es: los datos sobre el retroceso de los glaciares son realmente preocupantes.
El glaciar Perito Moreno. | Foto: Andoni Canela
Las preguntas de Unai nos llevan a otros ejemplos que muestran hasta qué punto el hombre interviene en la transformación del paisaje, de la naturaleza. De hecho, en todas las grandes extensiones esteparias situadas entre los parques nacionales, los glaciares y el mar se encentran explotaciones ganaderas que dominan gran parte de la Patagonia y que durante siglos se han utilizado como pasto para ovejas o vacas.
Son lugares dominados por la estepa o pampa patagónica, herbazales infinitos muy diferentes a las cumbres andinas con sus escarpados picos y sus glaciares colgantes. Antiguamente los bosques autóctonos con especies como la lenga o el ñirre eran comunes por aquellos parajes, pero con el paso de los siglos han ido quedando reducidos a la mínima expresión.
Los Baguales, en su parte chilena. | Foto: Andoni Canela
Los incendios y la deforestación, llevada a cabo con el objetivo de conseguir más pastos y explotar la madera, han sido una constante desde el asentamiento de los europeos en estas tierras.
Sobre la frontera entre Chile y Argentina visitamos también los Baguales, una sierra al noreste del Parque Nacional de Torres del Paine. Allí observamos una combinación de la naturaleza más antigua, más salvaje, pero también con la huella de la actividad humana. En ese lugar conviven formaciones montañosas increíbles, restos fósiles y roquedos con pinturas rupestres de los primeros pobladores de la zona.
Los Baguales (imagen superior) y ovejas pastando en la llanura patagónica de Chile. | Foto: Andoni Canela
También hay estancias ganaderas, algunas abandonadas, de donde salieron animales domésticos como vacas y caballos que no eran propios de este continente y acabaron asilvestrados en el monte. Baguales significa precisamente esto: un animal doméstico asilvestrado.
El hielo de los glaciares que ya no está y el que sigue derritiéndose año tras año o los caballos salvajes que conviven con los pumas y los guanacos son un recordatorio de hasta dónde llega la mano del hombre.
Andoni Canela es un reconocido fotógrafo de naturaleza cuyo trabajo ha aparecido publicado en cabeceras como National Geographic, Time o Geo.
Quesabebesde
jueves, 3 de julio de 2014
Una imagen, un pensamiento y... el resto es tuyo. An image, a thought and... the rest is your
Hay dos tipos de parto en la familia.
En el primero, alguien llega al mundo.
En el segundo, alguien se va a su propia vida
Enrique Cueto
Donde nadie sobra
La llave en la cerradura
An image, a thought, and... the rest is your
There are two types of childbirth in the family.
In the first, someone comes into the world.
In the second someone is going to his own life
E. Cueto
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