jueves, 8 de noviembre de 2012

Proponen la creación de un Museo Naval en la Antártica

En la iniciativa están trabajando la Armada de Chile, la Corporación del Patrimonio Marítimo de Chile y la Universidad de Harvard.



Bajo el nombre del "Rol de los Museos en la sociedad actual" comenzó el Segundo Encuentro de Museos Patagonia Sur Sur, realizado durante tres días en Punta Arenas, con el objetivo de reunir a destacados expositores del ámbito patrimonial y museológico de Chile y Argentina.
El encuentro, que congregó a más de 40 directores y representantes de museos de las regiones de Aysén, Magallanes y de las provincias argentinas de Santa Cruz y Tierra del Fuego, estuvo a cargo de la directora del Museo Regional de Magallanes y presidenta de la Red de Museos de Magallanes (MUMA), Paola Grendi, quien destacó el intercambio de experiencias que significa esta reunión para ambas naciones.
Durante el segundo día de la jornada, el Director del Museo Marítimo Nacional, Contraalmirante Cristian Del Real, expuso sobre el proyecto de creación de un museo naval en la Antártica, iniciativa conjunta que se encuentra desarrollando la Armada de Chile, con la Corporación del Patrimonio Marítimo de Chile y la Universidad de Harvard.
El Contraalmirante Del Real destacó que la idea consiste en la creación de un museo ubicado en las antiguas dependencias de la Base Naval Arturo Prat, con el objetivo de dar a conocer a través de una muestra interactiva las diversas actividades logísticas y científicas que se desarrollan en el continente antártico.
Cabe destacar que parte del equipo de la Universidad de Harvard, durante el mes de octubre, visitó Punta Arenas para conocer las instalaciones del Museo Naval y Marítimo de la Tercera Zona Naval y el Instituto Antártico Nacional -INACH- a modo de conocer la labor que desarrollan ambas instituciones en lo relacionado con la Antártica.

Noticias Navales

Una científica española halla contaminantes en pingüinos de la Antártida: NIVELES TÓXICOS DE CADMIO Y SELENIO



Una tesis doctoral realizada en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia por Silvia Jerez Rodríguez ha encontrado "niveles potencialmente tóxicos" de cadmio y selenio en los pingüinos de laAntártida.
   Este trabajo de investigación, que ha analizado los bioindicadores de la contaminación ambiental en la Península Antártica y las islas asociadas, señala en una de sus conclusiones que la misma "podría afectar a la región".
   La tesis doctoral indica que se ha elegido a estos animales como objeto de estudio "porque presentan unas características útiles para la monitorización de contaminantes, por ser especies de vida larga situados en la cima de las cadenas tróficas".
   Este trabajo científico analizó las concentraciones no sólo de cadmio y selenio, sino, también, de zinc, níquel y cobre, entre otros, en los tejidos y en el contenido estomacal de pingüinos papúa, barbijo y de Adelia.
   Para ello fueron analizados un total de 33 cadáveres, junto con 207 muestras de plumas, recogidos en la península Antártica entre los años 2006 y 2010.
   Entre las conclusiones se recoge que "fueron identificados procesos de bioacumulación y biomagnificación de contaminantes, y en cadmio y selenio se alcanzaron niveles potencialmente tóxicos para los pingüinos", según han informado fuentes de la institución docente.
   La tesis doctoral fue dirigida por el profesor de la Universidad de Murcia Miguel Motas Guzmán y el investigador del Museo de Ciencias Naturales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Andrés Barbosa Alcón.

Derechos: iniciando el día con un pensamiento



Los derechos no son ilimitados, ni lo cubren todo.
Tienen por territorio el bien,
y por cauce los derechos de los demás.

E. Cueto

miércoles, 7 de noviembre de 2012

MONITOREO DE GLACIARES


La nieve y el hielo de la cordillera de los Andes, situada por encima de las regiones tropicales de Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, proporcionan agua potable a 30 millones de personas. Sin embargo, el hielo se ha ido reduciendo durante los últimos años debido al aumento de la temperatura, lo que ha puesto en peligro el suministro de agua en la región. Quito y La Paz, capitales de Ecuador y Bolivia,  quienes extraen respectivamente el 50 y el 30 por ciento del agua que consumen de la cuenca glacial. Desde 1970, los glaciares andinos han perdido el 20 por ciento de su volumen. Debido a que estos glaciares son el principal suministro de agua de esa zona, se ha emprendido un esfuerzo mundial para ayudar a estas regiones a enfrentarse a la creciente variabilidad del clima local y al cambio climático global. Varias instituciones están vigilando los cambios que se producen en los glaciares mediante imágenes satelitales de alta resolución. La evolución de las prácticas de observación y evaluación permite a estas regiones definir con mayor precisión las áreas vulnerables y elaborar estrategias de adaptación. 

En lo que respecta a nuestro País con un 80% de su territorio montañoso que albergan glaciares y en lo que respecta a nuestra región grandes campos nevados, requiere del interés de la investigación y el monitoreo de los mismos. Entre las instituciones interesadas está el Servicio Geológico de los EE.UU y el Michigan Tech Research Institute (MTRI)  quienes proporcionan asistencia científica sobre las nuevas tecnologías para medir cambios glaciares. En representación de cinco instituciones de Chile han participado en un encuentro de colaboración para aprender a usar el aparato de sistema de sensor de ablación glaciar (Glacier Ablation Sensor Systems, conocido por sus letras en inglés, GASS).  
Estas instituciones nacionales recibirán una unidad cada una para probarla en un glaciar chileno.  Las cinco instituciones participantes son la Dirección General de Aguas, el Instituto Antártico Chileno, la Universidad de Magallanes a través de su Dirección de Programas Antárticos y Subantarticos(DPA), el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Aridas (CEAZA) y el Centro de Estudios Científicos (CECS).También con el objetivo de enseñar el uso el equipo especial de los Estados Unidos de monitoreo de glaciares, los expertos estadounidenses y chilenos se reunieron en Valdivia y en el Volcán Villarrica entre el 27 y 28 de agosto, participando en un seminario organizado por el Departamento del Interior de los EE.UU., y el Centro de Estudios Científicos (CECs).  El seminario se efectuó en el marco del Acuerdo de Cooperación Ambiental entre Estados Unidos y Chile y cuenta con el financiamiento del Departamento de Estado de EE.UU. Por su parte La Dirección de Programas Antárticos y Subantarticos instalará  la estación sobre el glaciar Grey, ubicado al interior del Parque Nacional Torres del Paine, el CECS sobre el glaciar Mocho al interior de Valdivia, DGA sobre el glaciar San Francisco , el CEAZA sobre el glaciar Tapado en el valle del Elquí e INACH sobre el glaciar Bellinghausen en Antártica.

Alfredo Soto Arteaga
Antiartkos
UMAG

Día de la Antártica chilena

En 1940, el Presidente Pedro Aguirre Cerda y su Canciller, Marcial Mora, firmaron el decreto supremo 1747 que fijó los límites de la nación en el sur, señalando lo siguiente: "Forman la Antártica Chilena o Territorio Chileno Antártico, todas las tierras, islas, islotes, arrecifes, glaciares (pack-ice) y demás, conocidos y por conocer y el mar territorial respectivo, existentes dentro de los límites del casquete constituido por los meridianos 53 grados longitud oeste de Greenwich y 90 grados longitud oeste de Greenwich". 

En 1965, el Presidente Eduardo Frei Montalva estimó que el 6 de noviembre ameritaba ser declarado como "Día de la Antártica Chilena", oficializándolo legalmente. 

Antiartkos



El Día de la Antártica Chilena


El 6 de noviembre se celebró el Día de la Antártica Chilena, fijado por D.S. 778 de 1965 de RR.EE. Esta fecha nos hace recordar que desde el comienzo de su existencia histórica el territorio de Chile alcanza el Polo Sur. En 1569, Alonso de Ercilla, en "La Araucana", describía a Chile como "fértil provincia y señalada, en la región antártica famosa", graficando así nuestra proyección territorial hasta el corazón del continente antártico.
Pronto se habrán cumplido 50 años desde que el 1 de diciembre de 1959 doce países -Chile, Argentina, Reino Unido, Francia, Japón, Noruega, Australia, Nueva Zelandia, Estados Unidos, Rusia (entonces Unión Soviética), Bélgica y Sudáfrica- suscribieron el Tratado Antártico. Su Artículo IV establece una fórmula jurídica especial, mediante la cual se resguardan las reclamaciones formales de territorio efectuadas a la fecha, reconociéndose que existen también otras posiciones de base de reclamación o denegación de ellas. Mientras el Tratado Antártico, cuya duración es indefinida, se encuentre vigente, los derechos soberanos de Chile estarán debidamente cautelados.
Durante medio siglo, un continente entero ha estado dedicado a la paz y a la ciencia. Es la mayor zona desmilitarizada y desnuclearizada del mundo. Es también la más grande reserva natural, el lugar más prístino, incluyendo su vida silvestre y sus valores estéticos. Muy especialmente, constituye una zona privilegiada para la realización de investigaciones científicas esenciales para la comprensión del medio ambiente global y del cambio climático. Por último, es el único "Mercado Común del Conocimiento Científico", que no admite monopolios o apropiación de la información científica. Por esta razón, la planificación de las actividades que se desarrollen en la Antártica debe hacerse cuidando y limitando todo impacto perjudicial sobre el medio ambiente antártico y sus ecosistemas dependientes y asociados que, por la situación geográfica de Chile, revisten máxima prioridad.
La Antártica es un continente sobre el cual un conjunto de países han adquirido obligaciones "en interés de toda la Humanidad", velando por que sea utilizado para siempre exclusivamente para fines pacíficos y no se convierta en escenario de discordias internacionales. Incluyendo los 12 países signatarios originales, suman veintiocho Estados los que participan en las decisiones de consenso que se adoptan en reuniones anuales para administrar dicho continente y preservarlo para futuras generaciones. Para apreciar la legitimidad del régimen antártico, cabe señalar que los 47 Estados Partes del Tratado suman aproximadamente el 90 por ciento de la población mundial. 

En una crónica reciente, publicada en este mismo diario, se hace referencia a un accidente cuyas víctimas fallecieron al no abrirse sus paracaídas, debido al frío polar por la excesiva altura en que se realizó el lanzamiento. En este episodio, que ocurrió en la Base Scott/Amundsen del Polo Sur, en el vértice de la zona reclamada por Chile, se aplicó la ley chilena conforme a la jurisdicción del tribunal de Punta Arenas. Ello no tan sólo para la revisión técnica de los paracaídas, sino también en el ámbito de la ley penal, estableciendo las causas, descartando el suicidio colectivo y la intervención de terceros, pero dejando las responsabilidades civiles al país en el cual habían sido pactadas.

El precedente importa, porque los "países-puente" a la Antártica tienen responsabilidades prioritarias en la aplicación de las normas internacionales sobre seguridad de la vida humana en el mar y en los espacios aéreos. Existe una alianza entre los Estados que tienen responsabilidades de Centros de Búsqueda y Rescate (Chile, Argentina, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelandia); en la zona de la Península Antártica opera una Patrulla Naval Combinada chileno-argentina, y los Estados Rectores del Puerto -que son los países desde los cuales parten las expediciones marítimas o que mantienen responsabilidades de Zonas de Información de Vuelo- cumplen un rol fundamental.

En el caso de Chile, para orientar la acción del Estado frente a los grandes desafíos que representa este continente y que afectan también estratégicamente las comunicaciones marítimas y, probablemente, también las aéreas en el futuro, nuestro país cuenta con un Consejo de Política Antártica que preside el canciller, con una Política Antártica del año 2000, un Programa Nacional Antártico y un Plan Estratégico 2006-2010, responsabilidades que coordina el Departamento Antártico de la Dirección de Medio Ambiente, Antártica y Asuntos Marítimos de la Cancillería, en conjunto con los organismos dependientes del ministerio -Dirección de Fronteras y Límites, e Instituto Antártico Chileno- y con las instituciones de la Defensa Nacional cuyas tres ramas mantienen bases en la Antártica. Está en estudio avanzado un proyecto de Ley de Protección de la Antártica Chilena, que conjugaría apropiadamente las obligaciones internacionales con las exigencias de la ley chilena en este dominio.
Alberto Van Klaveren 
11 de nov 2009
IEI

Un pensamiento al inicio del día



Cuando uno toma una opción en la vida
debe estar dispuesto a aceptar los costos

E. Cueto