viernes, 17 de junio de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
Exploración al corazón de la Antártica
Autor/producción: TVN
Descripción:Televisión Nacional de Chile nos presenta este interesante documental sobre el cambio climático y sus posibles efectos en Chile. El segundo capítulo de Cambio Global nos lleva al corazón de la Antártica, la mayor reserva natural de agua dulce en el mundo. Glaciólogos y científicos de la NASA emprenden complejas misiones para determinar cómo afecta el cambio climático al continente blanco, cuya península se calienta 5 veces más rápido que el resto del mundo, perdiendo cada año más de 60 kilómetros cúbicos de hielo.
Fuente EducarChile
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Descripción:Televisión Nacional de Chile nos presenta este interesante documental sobre el cambio climático y sus posibles efectos en Chile. El segundo capítulo de Cambio Global nos lleva al corazón de la Antártica, la mayor reserva natural de agua dulce en el mundo. Glaciólogos y científicos de la NASA emprenden complejas misiones para determinar cómo afecta el cambio climático al continente blanco, cuya península se calienta 5 veces más rápido que el resto del mundo, perdiendo cada año más de 60 kilómetros cúbicos de hielo.
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El enigma de la vida en el hielo antártico

El Dr. Molina registrando las mediciones ópticas realizadas en terreno.
Investigador chileno estudia respuestas fotosintéticas de microalgas durante la formación del hielo marino
Punta Arenas, 14 de junio de 2011.
Luego de un mes de trabajo en la península Antártica, concluyó la última de las investigaciones nacionales en el Continente Blanco, en el marco de la Expedición Científica Antártica 2011, que organiza el Instituto Antártico Chileno (INACH). El proyecto del Dr. Ernesto Molina Balari, oceanógrafo chileno que trabaja en la Universidad Tecnológica de Sydney, investiga las respuestas fotosintéticas de microalgas de hielo marino, para lo cual estudia los ecosistemas planctónicos en dos sectores del Continente Blanco (península Antártica y bases australianas en la Antártica del este).
La fase de muestreo se realizó en las cercanías de la base O’Higgins (administrada por el Ejército de Chile), aprovechando la estación del año cuando se registra la formación del hielo marino anual. “Esta fue la curiosidad inicial del proyecto, porque desconocemos el estado fisiológico de las microalgas antes de la hibernación, antes de que llegue el hielo, vengan las temperaturas más bajas y, fundamentalmente, se acabe la luz”, explica Molina.
En todas las series de tiempo, los datos están concentrados en primavera, pero hay pocos datos en otoño, cuando la superficie antártica se expande desde el borde continental hacia amplias plataformas de mar congelado. Allí crecen microalgas, parte esencial de la cadena trófica polar, pues son el alimento principal del kril.
Lo que pasa antes del florecimiento del mar en primavera
Las preguntas que se hacía Ernesto Molina eran: ¿en qué contexto esta microalgas se congelan, se adhieren a la matriz de hielo?, ¿en qué estado se encuentran para después estar ahí latentes, listas para la primavera?, ¿están muertas, están vivas, están latentes de verdad, están hibernando?
Molina fue asistido por Pedro Niada, buzo profesional y comunicador audiovisual chileno, en las labores de prospección terrestre y submarina a través de buceo en apnea. El tiempo para trabajar no era mucho, con un sol que aparecía a las 9 y se escondía sólo seis horas más tarde, a las 15 horas, situación totalmente distinta a la del verano cuando los investigadores disponen de casi veinte horas diarias de luz.

Brazo mecánico sosteniendo un extremo de la fibra óptica que transmite la luz al radiómetro Ocean-Optics (equipo de medición multiespectral de la luz).
El científico cuenta que “lo que hicimos fue medir la luz arriba, abajo y más abajo del hielo, la profundidad promedio de los sitios de muestreo iba de los 5 a los 10 m. Cuando comenzamos a muestrear, el hielo aún no se había formado, así que muestreamos la luz dentro del agua. A medida que pasaban los días el hielo iba instalándose en las cercanías del islote Isabel Riquelme (Base O’Higgins) y ahí muestreamos de manera consecutiva, al menos, 18 días. Es decir, analizamos desde el no-hielo hasta el hielo de unos 40 cm de espesor”. Midieron propiedades ópticas, concentración de clorofila y parámetros fotosintéticos para cada una de los muestras de hielo y de agua. Para estimar la fotosíntesis usaron un PAM (Pulse Amplitude Modulation), equipo que mide propiedades fotosintéticas de los organismos fitoplanctónicos que viven ahí. Esto además de la recolección de muestras de pigmentos, que ayudan a estimar la biomasa algal.
La dinámica de la construcción de la capa de hielo en la bahía cercana a la base O’Higgins fue una sorpresa para los investigadores chilenos. “Había un hielo que yo pensé que no se iba y al otro día ya no estaba, y estoy hablando de un hielo que llegaba hasta la isla del frente. También pasaba lo contrario, pero el proceso de congelamiento es más lento. El proceso de destrucción y desaparición es instantáneo; corre un viento superior a 30, 40 nudos y tu hielo está en riesgo y se va, y se nos fue varias veces: estábamos listos para ir, salíamos y nada”, nos comenta todavía maravillado.

Ubicación del sitio de muestreo en las cercanías del islote Isabel Riquelme. La foto corresponde a los días previos a la formación del hielo marino estacional.
Vida en el corazón del hielo marino
Su impresión luego de esta campaña es sorprendente y de seguro dará mucho que hablar dentro de la comunidad científica. “Tengo la percepción, y lo digo preliminarmente, de que las microalgas del hielo estaban impecables, no así las del agua. Las que se encontraban asociadas a la matriz de hielo, estaban bien, listas y, según mi opinión, se quedan ahí todo el año. Saqué un pedazo de la matriz de hielo, lo derretí, lo metí en el PAM y me dio una respuesta fotosintética perfecta. Y la del agua, adyacente al hielo, nada”, expone el investigador de la Universidad Tecnológica de Sydney.
La bio-óptica marina, enfoque adoptado por Molina, es bastante joven como disciplina con unos 10 a 20 años de existencia. Hay modelos de crecimiento fitoplanctónico basados en las clásicas ecuaciones de crecimiento algal, pero no hay modelos hechos según el tipo y calidad de la luz. El investigador afirma que “no hay ningún modelo bio-óptico antártico fitoplanctónico y yo quiero construir un modelo, que está casi listo y espectralmente resuelto, es decir, que me diga qué tipo de luz usan las algas y cómo la usan”.
¿Qué está diciendo esta radio?
Molina usa la metáfora de la radio para describir su modelo, una radio que está captando una señal que nadie había escuchado hasta este momento. “Ahora viene el momento de ajustar (tuning) un modelo que está funcionando, que está arrojando datos, para escuchar bien la ‘radio’. Tengo que sintonizar el modelo para que reproduzca la data que recolectamos”, comenta Ernesto. “Creo que la respuesta de las algas en el hielo –detalla Molina- fue increíblemente poderosa. Estaban fotosintéticamente activas y listas para el combate. Hay un ruido de vida total. Yo sabía que iba a encontrar más en el hielo que en el agua, pero aquí era en el agua, cero, y en el hielo, todo. Se refugian y se instalan en el hielo. Además, en las zonas costeras creo que el hielo que se forma sobre las rocas del litoral marino es de gran importancia, ahí había kril y otros anfípodos pastoreando, lo que indica una evidente presencia de ‘foraje’ (microalgas-diatomeas) que también debería ser considerado en futuros modelos de producción primaria”.
INACH
La Red de Ciencia de Magallanes invita a su segundo Café Científico

Punta Arenas, 14 de junio de 2011.- Acuicultura versus Conservación, en busca del equilibrio, es el tema con que la Red de Ciencias de Magallanes invita a compartir una rica taza de café o chocolate, junto a una interesante conversación.
Debido a la reciente aprobación de la Propuesta de zonificación y ordenamiento del uso del Borde Costero en la región, la Red de Ciencias de Magallanes invita a conocer las posturas de dos expertos en el tema: Juan Carlos Aravena del CEQUA y Alejandro Riquelme, de COMAPA, quienes expondrán al público sus opiniones para buscar un equilibrio entre la explotación y la conservación de los recursos.
La pregunta ¿Es posible desarrollar la acuicultura de forma sustentable? abrirá el debate en que, luego de las exposiciones, el público en general, escolares y científicos podrán intervenir a micrófono abierto con sus opiniones e inquietudes. La conversación será moderada por la periodista de TV UMAG, Paula Viano.
La actividad se realizará este miércoles 15 de junio a las 20:00 hrs, en el Café Vegalafonte, ubicado en Calle Roca 886, de 19:00 a 21:00 hrs, se invita a toda la comunidad magallánica a hacerse parte de este interesante encuentro, en que se tratarán temas de interés regional.
La Red de Ciencias de Magallanes, fue creada el año 2010, coordinada por la Dirección de Investigaciones de la Universidad de Magallanes, a través de la Sra. Margarita Garrido, con la participación del Centro de Estudios del Cuaternario (CEQUA), Parque Omora, Wildlife Conservation Society (WCS), Instituto de Ecología y Biodiversidad, junto la Coordinación Regional de Explora – Conicyt en Magallanes, el Instituto Antártico Chileno (INACH), la Fundación Senderos de Chile, CONAF y TV UMAG.
INACH
Red de Ciencias de Magallanes se presenta a la comunidad

Punta Arenas, 14 de junio de 2011.- Nueve instituciones ligadas al conocimiento y la valoración del patrimonio medioambiental de Magallanes se han unido para estrechar lazos y unir esfuerzos para la difusión de la ciencia, tecnología e innovación.
La Red de Ciencias, fue creada el año 2010, coordinada por la Dirección de Investigaciones de la Universidad de Magallanes, a través de la Sra. Margarita Garrido, con la participación del Centro de Estudios del Cuaternario (CEQUA), Parque Omora, Wildlife Conservation Society (WCS), Instituto de Ecología y Biodiversidad, junto la Coordinación Regional de Explora – Conicyt en Magallanes, INACH, Fundación Senderos de Chile, CONAF y TV UMAG.
El objetivo de esta iniciativa única a nivel regional es realizar actividades de divulgación de temas científicos, apoyar proyectos, muestras itinerantes y crear sinergias entre las instituciones que la integran, para acercar la ciencia, la tecnología e innovación a la comunidad.
Una de sus actividades más relevantes es la realización de cafés científicos, reuniones que fomentan la conversación realizadas mensualmente para plantear diversas opiniones y posturas frente a temas contingentes, como la minería o la cultura regional. Dirigidos al público en general, escolar y científico, estos encuentros buscan posicionarse en la comunidad magallánica, como una manera de aportar al diálogo y al conocimiento.
El primero de estos cafés se efectuó en abril y contó una alta convocatoria, que se espera repetir este miércoles 15 de julio de 19:00 a 21:00 horas, en el Café Vegalafonte. En esta oportunidad los panelistas Juan Carlos Aravena de CEQUA y Alejandro Riquelme, de COMAPA, tratarán el tema “Acuicultura versus conservación: En busca del equilibrio”. Se invita a la comunidad magallánica a participar de este diálogo acompañado por un café.
INACH
Deshielos perturban frágil ecosistema de la Antártica y tarda su recuperación
MÁS DE 10 AÑOS DEMORA EN RECOBRARLO
Estudio se realizó a bordo del Polarstern, el buque oceanográfico y científico más grande del mundo
Por Francisca Orellana
Más de 10 años está demorando la Antártica en recuperar la fauna marina luego del desplazamiento y derretimiento de grandes masas de hielo, que al ocasionar perturbaciones en el fondo marino destruyen parte de las especies que ahí habitan. Y es que lo usual es que un ecosistema robusto tarde al menos cuatro años en volver a su estado normal. Así lo revelan los resultados preliminares de un estudio que están llevando a cabo dos científicos chilenos, que participaron de la última expedición del Polarstern, el buque oceanográfico alemán considerado uno de los más grandes del mundo dedicado a la investigación científica polar y que recorrió las frías aguas de las islas Rey Jorge, Larsen, Weddell, entre otras, al zarpar desde Punta Arenas en febrero para navegar hasta mayo recién pasado. En el estudio, que cuenta con financiamiento del Instituto Antártico Chileno, se repitieron los muestreos a la fauna marina existente en el fondo de las aguas del mar de Weddell en 2003. “Ocho años después fuimos a ver cuánto tiempo se ha tomado esa área en restaurarse. Y pudimos ver que la recolonización es mucho más lenta de lo que se esperaba y mucho más frágil”, indica Américo Montiel, investigador de la Universidad de Magallanes, quien lidera el estudio junto a Eduardo Quiroga, de la Universidad Católica de Valparaíso, y Dieter Gerdes del Intituto alemán Alfred Wegener, entidad a cargo del Polarstern. Debido a que esta zona es una de las más sensibles al cambio climático, señala que hay que tomar medidas para tratarla con mayor cuidado.
Próximos pasos
El proyecto, que se inició formalmente en febrero pasado, tiene una duración de tres años. Luego de tomadas las muestras, viene la segunda etapa de análisis y resultados, que también incluirá la determinación de especies nuevas o impacto ecológico. Dentro de las investigaciones que desarrollaron los más de 200 investigadores de 15 países a bordo del buque, se reveló hace una semanas que las mediciones obtenidas del mar de Weddell evidenciaron un aumento de las temperaturas y que los organismos que ahí habitan se están adaptando muy lentamente a ello.
Se señaló que se ha incrementado la temperatura en promedio seis centésimas de grados en los últimos 26 años y, como se extiende hasta aguas muy profundas, supone un volumen considerable de calor acumulado en el océano, que puede afectar el ecosistema.
Diario Financiero
Estudio se realizó a bordo del Polarstern, el buque oceanográfico y científico más grande del mundo
Por Francisca Orellana
Más de 10 años está demorando la Antártica en recuperar la fauna marina luego del desplazamiento y derretimiento de grandes masas de hielo, que al ocasionar perturbaciones en el fondo marino destruyen parte de las especies que ahí habitan. Y es que lo usual es que un ecosistema robusto tarde al menos cuatro años en volver a su estado normal. Así lo revelan los resultados preliminares de un estudio que están llevando a cabo dos científicos chilenos, que participaron de la última expedición del Polarstern, el buque oceanográfico alemán considerado uno de los más grandes del mundo dedicado a la investigación científica polar y que recorrió las frías aguas de las islas Rey Jorge, Larsen, Weddell, entre otras, al zarpar desde Punta Arenas en febrero para navegar hasta mayo recién pasado. En el estudio, que cuenta con financiamiento del Instituto Antártico Chileno, se repitieron los muestreos a la fauna marina existente en el fondo de las aguas del mar de Weddell en 2003. “Ocho años después fuimos a ver cuánto tiempo se ha tomado esa área en restaurarse. Y pudimos ver que la recolonización es mucho más lenta de lo que se esperaba y mucho más frágil”, indica Américo Montiel, investigador de la Universidad de Magallanes, quien lidera el estudio junto a Eduardo Quiroga, de la Universidad Católica de Valparaíso, y Dieter Gerdes del Intituto alemán Alfred Wegener, entidad a cargo del Polarstern. Debido a que esta zona es una de las más sensibles al cambio climático, señala que hay que tomar medidas para tratarla con mayor cuidado.
Próximos pasos
El proyecto, que se inició formalmente en febrero pasado, tiene una duración de tres años. Luego de tomadas las muestras, viene la segunda etapa de análisis y resultados, que también incluirá la determinación de especies nuevas o impacto ecológico. Dentro de las investigaciones que desarrollaron los más de 200 investigadores de 15 países a bordo del buque, se reveló hace una semanas que las mediciones obtenidas del mar de Weddell evidenciaron un aumento de las temperaturas y que los organismos que ahí habitan se están adaptando muy lentamente a ello.
Se señaló que se ha incrementado la temperatura en promedio seis centésimas de grados en los últimos 26 años y, como se extiende hasta aguas muy profundas, supone un volumen considerable de calor acumulado en el océano, que puede afectar el ecosistema.
Diario Financiero
lunes, 13 de junio de 2011
LA CONSTRUCCIÓN DE 5 PRESAS EN LA PATAGONIA DESATA UN TORRENTE DE PROTESTAS EN CHILE

"El agua no se vende". Este es el lema que une a los miles de manifestantes chilenos que la noche del viernes volvieron a tomar las calles de Santiago para mostrar su rechazo a la aprobación del megaproyecto HidroAysén que prevé la construcción de cinco presas en La Patagonia.
Desde que la iniciativa obtuvo el visto bueno del Parlamento a principios de mayo, las manifestaciones no han cesado. Jóvenes, adultos, niños y defensores del medio ambiente convocan marchas multitudinarias para "responder a la decisión del Ejecutivo de sacrificar la Patagonia". Los manifestantes están dispuestos a llevar la protesta hasta sus últimas consecuencias y ya amenazan con un paro nacional.
"Si Piñera no escucha el clamor de la ciudadanía, si quiere esas represas, si desea sacrificar los intereses de Chile en favor de las transnacionales, el pueblo chileno sabrá reaccionar", señaló un dirigente ecologista.
Hidroaysén ¿una medida para evitar un apagón?
El proyecto, impulsado por la filial de la empresa española Endesa y la compañía chilena Colbún, incluye cinco centrales hidroeléctricas en los ríos Baker y Pascua, ubicadas en la región de Aysén, en el sur del país. Se calcula que el complejo tendrá una potencia de 2.750 megavatios, equivalente al de tres reactores nucleares. Hasta el momento se trata de la obra más importante emprendido en Chile, con una inversión estimada de unos 3.200 millones de dólares. El plan prevé el tendido de una línea de alimentación eléctrica que alcance al Sistema Interconectado Central (SIC), de tal forma que la energía llegue de la región de Aysén hasta Santiago.
El proyecto cuenta con un amplio respaldo del gobierno, entre otras razones porque se prevé que duplique la matriz energética (la producción total de energía) para el año 2020.
El presidente chileno, Sebastián Piñera, asegura que se trata de la mejor alternativa posible para satisfacer la demanda energética del país. “Si queremos crecer al 6% en los próximos 10 años necesitamos tanta capacidad para generar energía como en toda la historia anterior de nuestro país”, señaló. El mandatario reconoce que en este momento Chile no vive una crisis energética, pero apunta que podría darse esa situación si no se crean nuevas formas de producción de energía.
Según el gerente de Hidroaysén, Daniel Fernández, la construcción favorecerá el desarrollo de la región, ya que está prevista la creación de 5.000 puestos de trabajo, así como la mejora de la infraestructura y el fomento del comercio. Según Fernández, todos estos factores deben impulsar el flujo turístico a la zona.
Rechazo de la población
Pese a las ventajas que apuntan las autoridades, la iniciativa no goza del apoyo de la ciudadanía. Diferentes sondeos señalan que un 74% de la población rechaza la construcción de Hidroaysén. El impacto ambiental y social es la principal razón del repudio masivo.
Aysén es reconocida por ser una de las últimas zonas del país apenas afectada por la acción del hombre. Algunos lugares jamás han sido vistos por nadie, por lo que goza del título de Reserva de Vida.
Se estima que el complejo inundaría casi 6.000 hectáreas de reservas naturales, afectando a varios parques nacionales, humedales, y áreas prioritarias de conservación de la naturaleza. Para transmitir la electricidad se construirán líneas de alta tensión a lo largo de 2.000 kilómetros. Parte de la muralla de la central Baker 2 pasará por el Parque Nacional Laguna San Rafael, causando un daño visual irreversible. Con los embalses la imagen primigenia de la zona quedará destruida, lo que afectará al sector turístico, advierten los ecologistas.
Los analistas advierten del fuerte imacto social que conllevará la obra: la llegada de 5.000 trabajadores del norte a esta zona tan poco habitada afectará a varias comunidades mapuche y a pequeñas comunas como Cochrane (con unos 4.000 habitantes).
¿Proyecto responsable?
En su página web Hidroaysén señala que el proyecto es sostenible y que estará "implementado y operado de una forma social y ambientalmente responsable, en armonía con las comunidades de la Región de Aysén, sin limitar las posibilidades de desarrollo de las generaciones futuras". Además se asegura que la iniciativa es "compatible con otras actividades económicas tales como el turismo, la producción forestal, los servicios, la construcción, la pesca y la ganadería, entre otras".
Pero los manifestantes no se creen los informes oficiales y aseguran que al oponerse a Hidroaysén lo que hacen es luchar contra un modelo de crecimiento económico basado en la agresión de la naturaleza.
RT
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