miércoles, 18 de mayo de 2016

ANTÁRTICA. Por qué los pingüinos huyen cuando escuchan ópera

Por qué los pingüinos huyen cuando escuchan ópera


  • Este artista, en pleno viaje turístico, decidió irresponsablemente que la Antártida era el mejor escenario para cantar su versión de ‘Oh solle mio’
La Antártida es uno de los ecosistemas más frágiles del planeta. El continente blanco, aunque cada vez lo sea durante menos tiempo, es una de las zonas de mayor influencia a nivel global en relación al equilibrio del planeta: su deshielo amenaza con elevar el nivel del mar casi dos metros este siglo. Su protección es primordial y su fauna y su flora deben preservarse a toda costa.
Esta frágil situación se ha visto perturbada en las redes sociales por culpa de Nick Allen un cantante de ópera. Este artista, en pleno viaje turístico a este mágico continente, decidió que la Antártida, rodeado de pingüinos, era el mejor escenario para cantar su versión de Oh solle mio.
La reacción casi instantánea de los pequeños animales fue apartarse asustados del cantante. La reacción puede parecer graciosa, pero no es más que una pequeña muestra de cómo perturbar un hábitat natural.
El propio cantante compartió el vídeo en su canal de YouTube y se viralizó en un abrir y cerrar de ojos. En muy pocos días acumuló más de 500.000 visitas. Pero ese vídeo ya no existe.
El arrepentimiento del cantante de ópera
El mismo Nick Allen anunció su retirada en otro vídeo colgado en la red social donde, a demás, exponía el por qué.
Ante todo, Allen se mostró arrepentido por haber cantado y, por ende, asustado a los pingüinos y, además, haber colgado el vídeo en YouTube. El artista cuenta cómo la International Antartic Tour Operators se puso en contacto con el, mostrándose preocupada porque otras personas pudieran ir a la Antártida a reproducir el vídeo para colgarlo y lograr visitas en la red.
Agradecido y, a su vez, asustado por la repercusión de su vídeo, Allen lanza un mensaje: “si alguna vez tenéis la oportunidad de visitar la Antártida, por favor, no hagáis lo que yo. Escuchad a los expertos que os acompañan, haced el mínimo ruido posible. No cantéis ópera. Creedme, a los pingüinos no les gusta. Pero eso no importa, no cantéis nada”, recalca.
Allen se declara como un “gran amante de los animales” y recalca que la Antártida “es uno de los únicos lugares en la tierra donde los humanos no somos la especie dominante y debemos tratar de mantenerlo así”

The reaction of a group of penguins when the opera singer Nick Allen pushes the song in Antarctica

“La gente me decía que no leyera los comentarios de YouTube, pero yo no me pude controlar. Me afectó que me llamaran maltratador de animales. Eso me mortificó. Automáticamente me sentí culpable, aún me siento culpable ahora. La última cosa que quería hacer era asustar a un animal”, declara.
Arrepentido por su actitud, Nick Allen asegura que “el dinero que gane con este vídeo”, que afirma que ganará aunque no sepa aún cuanto, “lo daré a una asociación antártica de conservación de animales”.
“La Antártida es un lugar impresionante. Fue un privilegio ir pero no lo traté con el respeto que merece. Por ello estoy profundamente arrepentido. Es un lugar impresionante y lo tenemos que preservar”, concluye.
Metallica actuó en la Antártida... con permiso y protección al medio ambiente
En diciembre de 2013, la reconocida banda de heavy metal ofreció un insólito concierto en los hielos de la Antártida. Lo hizo ante un centenar de asistentes que escucharon éxitos como Creep creeping deathSad bat true,Blackened Nothing else matters a través de auriculares para evitar un impacto medioambiental.
La banda tocó en el interior de una carpa transparente de doce metros de diámetro. A través de ella se podía disfrutar de las increíbles vistas de los glaciares y las intensas aguas azules. A pocos metros descansaban, ajenos a toda la potencia del heavy de Metallica, un grupo de skuas -aves autóctonas-, pingüinos y elefantes marinos.
El evento fue aprobado y contó con la supervisión de la Dirección Nacional Antártica (DNA) argentina. El concierto llevó más de un año de intenso trabajo y un meticuloso protocolo sobre impacto medioambiental. Así se debe preparar cualquier actuación en el paraje natural más protegido del planeta.
LA VANGUARDIA

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