domingo, 20 de septiembre de 2026

PATAGONIA: Se buscan voluntarios para vivir en la Patagonia chilena: 30 horas de trabajo semanales a cambio de alojamiento y tres comidas diarias


Imagen de unos excursionistas en la Patagonia chilena. / Instagram/Geoparque Kütralkura

El programa ofrece alojamiento y servicios básicos, pero también excursiones y clases de idiomas gratis

¿Quién no ha fantaseado alguna vez con quedarse a vivir en la Patagonia chilena después de un viaje? La posibilidad de pasar una temporada entre montañas, lagos y naturaleza ahora está un poco más cerca gracias a una convocatoria de voluntariado que ofrece alojamiento, tres comidas diarias y excursiones gratuitas a cambio de 30 horas de trabajo semanal.
En el geoparque chileno
La iniciativa forma parte de un proyecto de conservación ubicado en la comuna de Lonquimay, en la Patagonia norte de Chile. El territorio forma parte de la Reserva de la Biosfera Araucarias y del Kütralkura, reconocida por la Unesco como el primer geoparque de Chile.
El lugar, que se extiende por unas 500 hectáreas junto a la Reserva Natural Alto Bío Bío, en la frontera con Argentina, recibe su nombre del idioma mapudungun, en el que 'kütral' significa 'fuego' y 'kura', 'piedra'.
El parque acoge distintas actividades relacionadas con la educación ambiental, la geología y el ecoturismo, además de labores de protección y conservación de especies, en las que el equipo ya trabaja desde el año pasado.
Beneficios del programa
Según detalla la oferta publicada en la plataforma Worldpackers, quienes se incorporen al programa tendrán que dedicar 30 horas semanales a las tareas del parque. Entre ellas se incluyen trabajos de jardinería y la construcción, reparación y conservación de senderos, domos, huertas y otras instalaciones.
A cambio, el proyecto garantiza dos días libres a la semana, una habitación compartida, desayuno, almuerzo y cena todos los días (incluso los de descanso), acceso básico a internet, uso libre de una cocina equipada y del servicio de lavandería, además de tours y excursiones gratuitas. Por otro lado, los voluntarios también podrán acceder a clases de idiomas sin coste y utilizar bicicletas libremente.
Requisitos y costes adicionales
La estancia tiene una duración mínima de cuatro semanas y máxima de doce. Al finalizar, el anfitrión entregará a los participantes un certificado de culminación del programa. No obstante, para participar, la convocatoria establece dos requisitos: tener entre 18 y 60 años y contar con un nivel fluido de inglés o un nivel principiante de español.
La plataforma señala que no se admitirán parejas o dúos. Además, cabe recordar que, aunque la propuesta permite vivir temporalmente a la Patagonia con alojamiento y comida incluidos, los participantes tendrán que hacerse cargo del resto de gastos asociados a su estancia.
Esto incluye los vuelos y posibles traslados, así como los trámites y el visado necesarios para entrar y permanecer legalmente en Chile durante toda la estancia pactada.
Goundo Sakho
elPeriódico

Efemérides: En un día como hoy pero del año 1519, Magallanes, comienza la primera circunnavegación exitosa al mundo.




En Sanlúcar terminando de cargar los barcos con todo lo necesario para la mar, mientras Magallanes ultimaba toda la burocracia y los preparativos de la expedición... incluidas las últimas instrucciones a su tripulación. Un 20 de septiembre de 1519, las cinco naves desplegaron las velas de trinquete y, definitivamente... se hicieron a la mar.   
La flotilla estaba integrada por cinco navíos con 265 personas, las que iniciaron desde Sanlúcar un viaje que por primera vez se realizaría la primera circunnavegación del globo                                                                                                                                                                                                                     

 

sábado, 5 de septiembre de 2026

Recordando: Jorge Miethke: Habla de "La historia cuenta"

 


Pablo Miethke Gálvez, destacado realizador cinematográfico magallánico, estuvo en la región para grabar en Magallanes y la Antártica una serie de notas que forman parte del programa "Selva Viva Patagonia" Muchos de ustedes recordarán el programa "Selva Viva" que protagonizan el entomólogo Alfredo Ugarte y el veterinario Felipe Sotomayor, junto con Pablo Miethke. Durante su estadía aproveché de conversar con Pablo y hoy les comparto la primera parte de esta conversación donde cuenta, con su humor particular, como surgió el programa "La historia cuenta"

martes, 1 de septiembre de 2026

Jemmy Button, la Antártica y la batalla por el sur del mundo por Juan Pablo Berlinger


Hay libros que cuentan una historia. Y hay libros que intentan explicar un país. Rara vez ambas cosas ocurren al mismo tiempo.                                                 

Sin embargo, en JEMMY BUTTON: Después del regreso y CHILE: Geopolítica Austral y la Proyección Antártica en el siglo XXI, el extremo austral deja de ser un simple escenario geográfico para convertirse en el protagonista de una misma pregunta estratégica: ¿ha comprendido Chile realmente el valor del territorio austral?                                                                                                           

A primera vista, ambas obras parecen pertenecer a géneros distintos. Una es una novela histórica centrada en la vida de Orundellico, más conocido como Jemmy Button, el yagán llevado a Inglaterra por FitzRoy y devuelto posteriormente a Tierra del Fuego.

La otra es un ensayo geopolítico sobre la proyección austral y antártica de Chile en el siglo XXI. Pero bajo la superficie comparten una misma obsesión: el poder. 


En JEMMY BUTTON: Después del regreso, Jemmy aparece como una “frontera viva” entre dos mundos incompatibles. No es simplemente un indígena arrancado de su cultura ni un experimento exitoso del imperialismo británico. Es el espacio donde chocan dos formas de entender la realidad: una civilización marítima e indígena, y un imperio que pretende clasificar, educar, traducir y finalmente administrar aquello que no comprende. 

La novela muestra algo que muchas veces la historiografía tradicional oculta: que el colonialismo no comienza necesariamente con cañones o banderas.

A veces empieza con escuelas, traducciones, misiones religiosas, tribunales y relatos. El Imperio británico no necesitó ocupar completamente Tierra del Fuego para influir sobre ella. Bastó con definir quién era civilizado, quién debía ser evangelizado y quién tenía autoridad para narrar los acontecimientos del territorio.                                                                                                         

Esa misma idea reaparece, ampliada, en CHILE: Geopolítica Austral y la Proyección Antártica en el siglo XXI. Allí el argumento es igualmente incómodo: la geografía por sí sola no produce poder.                                          

Lo que produce poder es la capacidad política de convertir una ventaja territorial en una estrategia nacional coherente. Chile posee una ubicación privilegiada frente a la Antártica, pero esa ventaja carece de valor si no está acompañada por infraestructura, ciencia, logística, narrativa estratégica y voluntad política.            

En ese sentido, los dos libros funcionan como un espejo temporal. Jemmy Button muestra cómo el sur ingresó a las redes globales de poder en el siglo XIX. La geopolítica austral muestra cómo ese mismo sur vuelve a ocupar una posición central en el siglo XXI.                                                                   

Cambian los actores, cambian las herramientas y cambian los discursos, pero la estructura permanece sorprendentemente similar.                                              

El lector atento descubrirá que Jemmy no es solamente un personaje histórico. Es una metáfora nacional. Representa a un territorio cuya historia fue interpretada desde fuera antes de ser comprendida desde dentro. Representa también la permanente tensión chilena entre poseer espacios estratégicos y carecer de una narrativa capaz de proyectarlos. 

Quizás por eso ambas obras convergen en Puerto Williams, Punta Arenas, Tierra del Fuego y la Antártica. No porque sean lugares remotos, sino porque constituyen el centro de gravedad de una discusión que Chile ha postergado durante demasiado tiempo. Mientras gran parte de la política nacional sigue mirando hacia Santiago, el Pacífico sur y el espacio antártico se están transformando en escenarios crecientemente relevantes para la ciencia, la logística, el turismo polar y la competencia estratégica internacional.                    

La lección final de estos dos libros es profundamente chilena. Jemmy Button enseña que quien controla el relato termina condicionando el territorio. La geopolítica austral sostiene que quien controla las puertas de acceso termina condicionando el futuro. Son dos formas distintas de describir el mismo fenómeno: el poder pertenece a quienes son capaces de interpretar, proyectar y organizar el espacio. 

Por ello, Jemmy Button y Chile: Geopolítica Austral no deben leerse por separado. La novela explica cómo comenzó la historia.

El ensayo explica por qué esa historia sigue vigente.                                           

Uno rescata la memoria humana del extremo austral; el otro propone una estrategia para su futuro. Juntos constituyen una invitación a pensar Chile desde donde realmente empieza: no desde el centro político del país, sino desde los vientos, canales e islas del sur que durante dos siglos han conectado a Chile con el mundo.                                                                                                        

Porque al final, la verdadera pregunta no es quién fue Jemmy Button. Tampoco qué hará Chile en la Antártica. La pregunta es otra: ¿seremos capaces de comprender que el extremo austral nunca fue una periferia, sino el lugar desde donde se decidirá buena parte de la relevancia estratégica de Chile en el siglo XXI?                                                                                                

  Juan Pablo Berlinger                                                                                       

INFOGATE                                                                                                        


miércoles, 26 de agosto de 2026

Magallanes: el descuido de Chile por Paz Zarate


 El tema, entonces, está lejos de haber sido zanjado por “coincidencia total y absoluta” de visiones, como afirmó ilusionado el Ministro del Interior. Al contrario, las autoridades argentinas continuarán, cada tanto, afirmando una visión que pasa a llevar la soberanía de Chile.

Son muy malos tiempos para las relaciones internacionales de Chile. Las últimas horas lo han sido especialmente: voces en las Fuerzas Armadas argentinas levantan -reiteradamente y en público- la tesis de una soberanía compartida en el estrecho de Magallanes. Argentina saca un comunicado que, en vez de corregir esas voces, las avala entre líneas. Y el Presidente de la República de Chile “agradece” esa declaración argentina.

Desmenucemos.

Esta es la segunda vez en cuatro meses en que Chile debe salir a reafirmar su soberanía. Como se recordará, en abril pasado el Jefe del Servicio de Hidrografía Naval argentino afirmó en un podcast que la boca del Estrecho de Magallanes pertenece a Argentina.

En ese momento, la entonces vocera de Gobierno, Mara Sedini, no fue capaz de afirmar ante la prensa la soberanía de Chile en el estrecho de Magallanes. Esa misma tarde, el canciller la dedicó a filmar y lanzar un video sobre lo ricas que son las empanadas, demorando hasta el día siguiente su atención al tema del estrecho, al que le dedicó… un video de solo 30 segundos donde leyó un texto que afirmaba la soberanía chilena. No hubo nota de protesta de la Cancillería.

Anteayer, el Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Área argentina, también en un podcast, afirmó que “lo otro que tenemos muy importante…. Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía, que hay que mantener ahí, hay que hacer presencia porque eso es una llave bioceánica Atlántico-Pacífico”.

El impacto en Chile de estas declaraciones motivó al Canciller Pérez a… hacer otro video (al parecer cree que la diplomacia se conduce vía Tik Tok). En una calle de Hanoi, con tráfico atrás, a la rápida y sin convencimiento, leyó desde un celular un texto que él mismo catalogó de “llamado severo” -lo que se contradecía con la pobre puesta en escena-, donde pedía a las “autoridades de otros países” ser responsables y “no confundir a sus ciudadanos.”

Horas más tarde, la Cancillería Argentina sacó un comunicado breve, pero decidor. En su primer párrafo, reitera la existencia y vigencia de los instrumentos bilaterales. Lamentablemente, esto no es un reconocimiento de la soberanía chilena, como ha creído el Presidente Kast en lectura ligera, ya que respecto de un mismo instrumento puede haber distintas interpretaciones: soberanía compartida del Estrecho de Magallanes versus soberanía exclusiva de Chile. Argentina no contradice la interpretación que han hecho pública sus militares y nunca reconoce que el estrecho es chileno. Para entender esto, hay que seguir leyendo el resto del comunicado y conocer algunos elementos de política exterior.

En el siguiente párrafo, Argentina releva “como cuestión de Estado” toda la región austral del continente americano (es decir, no solamente su parte), y reitera que defiende sus derechos e intereses (los intereses se tienen donde no hay derechos) en recursos naturales y rutas marítimas.

Aquí debemos recordar que está vigente el decreto argentino N° 256 de 2010,  que obliga a los buques de cualquier bandera a pedir permiso a Argentina al entrar o salir del Estrecho chileno. Chile protestó ante este decreto, al considerar que la medida afecta la libertad de navegación y contraría el Tratado de Paz y Amistad de 1984 y al Tratado de Límites de 1881. Pero el decreto sigue vigente y se suma a intensas presiones hechas a Chile a través de los años respecto a la navegación de buques ingleses.

Como reveló hace tres años el audio filtrado de una conversación entre la entonces canciller Urrejola y su equipo, existe un acuerdo según el cual Chile se comprometió a no permitir la recalada de buques ingleses en sus idas o venidas a las Malvinas/Falklands. Como Chile ha aceptado estas presiones, el importante comercio entre Punta Arenas y las islas ha sido destruido.

Entonces, Argentina no solo elude deliberadamente reconocer la soberanía de Chile sobre el Estrecho, sino que a continuación, en su comunicado, pasa a hablar de cooperación en la Antártica: otro espacio geomorfológico, bajo otro régimen jurídico, y donde muchos países (incluidos Chile y Argentina) efectivamente cooperan en aras de la ciencia. Aquí Argentina habla de una supuesta coadministración chileno-argentina en “zonas especialmente protegidas”. No hay tal coadministración.

Ahora bien ¿Cuál es la relación entre la Antártica y la soberanía chilena en Magallanes? Ninguna, salvo que en el estrecho Argentina también aspira a la mentada coadministración. Es decir, su aspiración es que Chile deje que Argentina coadministre lo que es territorio chileno.

El último párrafo del comunicado se limita a decir que las cuestiones de interés común se tratan vía canales institucionales. Qué alivio, ¿no?

Lamentablemente, eso no ha garantiza nada positivo, cuando la parte chilena está totalmente despistada en lo geopolítico y hasta en lo legal. La directora jurídica de la Cancillería, formada en compliance en el mundo privado, no tiene expertise en derecho internacional público; es decir, no sabe de derecho de los tratados, práctica diplomática y temas fronterizos.

Ah, y el asesor internacional de la Presidencia, el guía de Kast en estas materias, no está titulado de abogado, no tiene estudios de relaciones internacionales, y es argentino. Con esos asesores, la esperanza de que la nota de protesta enviada a Argentina diga lo que debería decir, es cercana a cero.

El tema, entonces, está lejos de haber sido zanjado por “coincidencia total y absoluta” de visiones, como afirmó ilusionado el Ministro del Interior. Al contrario, las autoridades argentinas continuarán, cada tanto, afirmando una visión que pasa a llevar la soberanía de Chile, o haciendo gestos de tejo pasado (recordemos los paneles solares).

Eso ya no debe sorprendernos. Lo que sí debe sorprendernos, e indignarnos, es el despiste del Gobierno chileno en la defensa de nuestra soberanía.

Paz Zárate

Abogada experta en derecho internacional
El Mostrador

sábado, 20 de junio de 2026

PATAGONIA: Punta Arenas: Inauguración de mural en homenaje a la inmigración croata

 



La obra busca destacar el legado de los inmigrantes croatas que llegaron a la región de Magallanes a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, contribuyendo al desarrollo económico, social y cultural de esta zona austral

Un nuevo espacio de memoria y reconocimiento al aporte de la comunidad croata fue inaugurado en el sector del Cerro de la Cruz, en Punta Arenas. Se trata de un mural elaborado con técnica de cerámica que fue instalado en el cierre perimetral de las dependencias de Aguas Magallanes, sumándose a otras expresiones artísticas presentes en las calles Waldo Seguel y Arauco

Un homenaje plasmado en cerámica
El mural fue realizado por el ceramista Rodrigo Barría, quien trabajó durante cerca de un mes y medio, explicando que la obra representa la llegada de los inmigrantes croatas a la región, incorporando elementos históricos y culturales vinculados a aquella época.

La composición incluye embarcaciones utilizadas en los procesos migratorios, vestimentas típicas de los primeros colonos y diversos símbolos relacionados con la presencia croata en Magallanes, reflejando el esfuerzo y sacerificio de quienes se establecieron en este territorio

Preservar la memoria histórica
Durante la ceremonia de inauguración, representantes de la comunidad croata destacaron la importancia de mantener viva la historia de quienes ayudaron a construir la identidad regional.

La presidenta del Club Croata de Punta Arenas, María Angélica Mimica, señaló que este tipo de iniciativa permite trasmitir el legado de las generaciones fundadoras a los jóvenes y a las futuras generaciones.

Indicó que los inmigrantes croatas desempeñaron un papel fundamental en la construcción de la sociedad magallánica, dejando una huella que continúa presente hasta la actualidad.

Un nuevo símbolo para la ciudad
Por su parte, el cónsul de Croacia en Magallanes, Alfredo Fonseca, destacó que el mural se suma a los numerosos símbolos existentes en la región que recuerdan la influencia de la colectividad croata.

Monumentos, calles, plazas y diversos espacios públicos dan cuenta del aporte realizado por esta comunidad desde su llegada a Magallanes y esta nueva obra artística se incorpora como un nuevo testimonio de esa herencia histórica.

La inauguración del mural marcó, además, el cierre de las actividades desarrolladas en la región con motivo de la conmemoración del Día Nacional de Croacia, reafirmando los vínculos históricos y culturales que unen a Magallanes con la comunidad croata.

Fuente: ITV

ANTÁRTICA: S5 Ep14: Secret Santa, halloumi and The Thing: a very Antarctic Midwinter

 


The 21st of June marks one of the most significant dates in the Antarctic calendar - Midwinter. It's the moment the darkness stops deepening and the light begins, slowly, to return. To mark the occasion, Nadia Frontier is joined by three people currently spending their winter down south: Josh, an electrician at Rothera Research Station on the Antarctic Peninsula; Catherine, a zoological field assistant tracking leopard seals at the tiny four-person station of Bird Island; and Cami, a marine biologist at King Edward Point on South Georgia. Between them, they span three very different Antarctic experiences and share what it really feels like to live through a polar winter, how their stations are marking the occasion, and why Midwinter can mean even more than Christmas when you're this far from home. From secret gift-making and hedgehog halloumi to French political campaigns and kit bag escapology, this is a warm and joyful celebration of community, resilience and Antarctic life.

British Antartic Survey