El ministro de Defensa, Fernando Barros, anunció en Magallanes un amplio plan de modernización de las capacidades estratégicas de las Fuerzas Armadas, que considera la renovación de material aéreo, marítimo y terrestre y que, paralelamente, incorpora una serie de medidas destinadas a fortalecer la presencia y soberanía chilena en la Antártica.
Los anuncios fueron realizados este jueves y tienen un marcado énfasis en la zona austral. Según explicó el secretario de Estado, el presupuesto de Defensa no se verá afectado por la reducción del 3% prevista para otras carteras durante 2027.
Apuntó que la inversión prevista para Defensa será cercana al doble de la ejecutada este año y se enmarca en la definición de las capacidades que el país requerirá durante la próxima década, frente a un escenario internacional que calificó como crecientemente complejo.
Uno de los principales anuncios corresponde al futuro reemplazo de los aviones F-5 de la Fuerza Aérea, aeronaves que cumplen 50 años de servicio y que han tenido una presencia especialmente relevante en Magallanes.
Barros indicó que el Ministerio de Defensa comprometió los recursos necesarios para que la FACh inicie los estudios formales destinados a definir su reemplazo, considerando las distintas alternativas disponibles en el mercado internacional.
El objetivo, señaló, es mantener y fortalecer la capacidad de defensa y disuasión aérea del país mediante aeronaves modernas y adecuadas a las exigencias del teatro de operaciones austral.
A ello se suma la renovación de los helicópteros Bell UH-1H, que tras cerca de seis décadas de servicio se encuentran en proceso de reemplazo. De acuerdo con el ministro, este proyecto ya está en ejecución y permitirá incorporar una nueva flota con mayores capacidades de transporte y respuesta.
La modernización alcanzará también a la Armada. Para el próximo año está prevista la incorporación de nuevas capacidades de vigilancia marítima de largo alcance, destinadas principalmente al control de los espacios oceánicos australes y al resguardo de la soberanía.
Asimismo, la Fuerza Aérea iniciará el proyecto para reemplazar los aviones Hércules C-130, considerados fundamentales tanto para el transporte estratégico como para el apoyo logístico de las bases antárticas y las operaciones del Estado ante emergencias y catástrofes.
En el ámbito terrestre, Defensa instruyó al Ejército iniciar estudios destinados a renovar sus capacidades desplegadas en la zona austral. Paralelamente, se encuentra en ejecución la modernización de los tanques Leopard 1, mediante mejoras en sus sistemas y capacidad de tiro para mantener su operación en las condiciones geográficas y climáticas de Magallanes.
Mayor presencia en la Antártica
El segundo componente de los anuncios apunta directamente al fortalecimiento de la presencia chilena en el continente antártico.
El ministro agrupó las iniciativas en tres áreas: mejorar las condiciones de operación aérea hacia la Antártica, reforzar la infraestructura existente e incrementar la vigilancia aérea y marítima.
Entre las principales medidas figura el mejoramiento de la pista del aeródromo Teniente Marsh, intervención que permitiría extender en aproximadamente dos meses la temporada de vuelos hacia el continente blanco.
La iniciativa busca aumentar la capacidad logística y facilitar tanto las operaciones científicas como la actividad turística antártica.
También se anunció el reforzamiento de la infraestructura de la Base Presidente Eduardo Frei Montalva, considerada por Defensa una instalación esencial para mantener una presencia efectiva de Chile en la Antártica.
A ello se suma el proceso de mejoramiento del muelle de Bahía Fildes, infraestructura considerada relevante para las operaciones logísticas y científicas que se desarrollan en el sector.
El Gobierno anunció además un incremento de la vigilancia aérea y de los patrullajes marítimos, con el propósito declarado de reforzar la presencia del Estado y la protección de los espacios bajo responsabilidad chilena.
Barros sostuvo que este conjunto de medidas busca también consolidar el papel de Chile como plataforma logística antártica dentro del marco establecido por el Tratado Antártico.
En ese contexto, destacó el rol de Punta Arenas como principal punto de apoyo para las operaciones nacionales y extranjeras hacia el continente blanco, tanto en materia científica como logística y turística.
La Prensa Austral
Chile anuncia planes para la modernización de sus Fuerzas Armadas con foco en Magallanes y la Antártida
Chile anunció un ambicioso programa de modernización de sus Fuerzas Armadas, con especial énfasis en el fortalecimiento de las capacidades militares en Magallanes, el Estrecho de Magallanes y la Antártica. El anuncio fue realizado este jueves en la Región de Magallanes por el ministro de Defensa, Fernando Barros, acompañado por los comandantes en jefe de las tres ramas de las Fuerzas Armadas. El funcionario señaló que la inversión prevista será “cercana al doble de la del año anterior” y afirmó que los recursos destinados a Defensa se traducirán en proyectos concretos dentro de una planificación de largo plazo. El programa contempla inversiones en material militar, infraestructura, transporte y vigilancia, con una planificación que se proyecta hasta 2043. Según explicó Barros, el Gobierno trabaja actualmente en la directiva que determinará las inversiones en capacidades para la próxima década.
El plan de inversiones estratégicas contempla el reemplazo de los aviones de combate F-5, la renovación de los C-130 Hércules y helicópteros UH-1H, la modernización de los tanques Leopard 1 y nuevas capacidades de vigilancia marítima. El programa tendrá un horizonte de planificación hasta 2043 y la inversión anual prevista será cercana al doble de la del año anterior.
Foto Cees-Jan van der Ende
Reemplazo de los F-5
Uno de los principales proyectos anunciados corresponde al reemplazo de los F-5E/F Tigre III de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), aeronaves que llevan cinco décadas en servicio y están al final de su vida útil, con menos de media docena de aparatos en servicio. Barros informó que el Ministerio de Defensa ya comprometió el financiamiento para que la FACh desarrolle los estudios formales destinados a definir su reemplazo, aunque no dio detalles del tipo de aeronave que se buscará incorporar, lo cual dependerá no solo de las necesidades, sino de la disponibilidad de presupuesto. Los F-5E/F se estima que operarán hasta 2030 y hasta la llegada de un reemplazo se ha estudiado el despliegue de aviones Super Tucano al Grupo de Aviación Nº12 para cubrir las necesidades de defensa aérea en dicha zona.
El objetivo declarado por el Gobierno es fortalecer la capacidad disuasiva y de defensa aérea, particularmente frente a las exigencias del teatro de operaciones austral.
Renovación de helicópteros y C-130}
La modernización también alcanzará a los medios de transporte aéreo. Los Bell UH-1H, que acumulan cerca de 60 años de servicio, comenzaron su proceso de reemplazo y serán dados de baja a fin de año. A diferencia de los F-5, este proyecto ya se encuentra en ejecución y contempla incorporar una nueva flota con mayores capacidades de transporte y respuesta. El ministro Barros indicó que ya se ha seleccionado el modelo que los reemplazará, el cual será anunciado en poco tiempo. La FACH estaba estudiando modelos como el Bell 407, Airbus H145 y Leonardo AW119, entre otros.
En paralelo, la FACh dará inicio al proyecto para reemplazar la flota de C-130 Hercules, aeronaves fundamentales para el transporte y la logística militar. Su reemplazo tendrá además impacto directo sobre las operaciones en la Antártida, ya que estos aviones participan en el sostenimiento de las bases antárticas y en tareas de respuesta ante emergencias y catástrofes. Por ahora no se ha definido el modelo a comprar, pero estará entre el Embraer KC-390, el C-130J Hercules y el Airbus A400M.
Foto Santiago Rivas
Más vigilancia sobre los mares australes
La Armada también tendrá un papel central en el nuevo esquema de capacidades.
El Ministerio de Defensa anunció que durante 2027 se incorporarán nuevas capacidades destinadas a reforzar la vigilancia de los espacios marítimos, mediante la renovación de los aviones de vigilancia de largo alcance de la Armada, para lo cual se está negociando la compra de cuatro Lockheed CP-140M Aurora canadienses, los cuales son una versión para Canadá del P-3C Orion, los cuales reemplazarían a los dos P-3ACH aún en servicio. La medida busca fortalecer las operaciones de vigilancia en los mares australes, tanto para el resguardo de la soberanía como para las responsabilidades internacionales asumidas por Chile. El anuncio se produce además en un contexto de creciente atención sobre el Estrecho de Magallanes. Días atrás, el Senado chileno había anticipado que buscará incorporar recursos en el Presupuesto 2027 para mantener y reforzar las capacidades destinadas a vigilar y proteger los espacios soberanos y la navegación comercial en la zona.
Leopard 1 y nuevas capacidades terrestres
En el componente terrestre, el Ejército de Chile ya lleva adelante la modernización de la flota de los tanques medios Leopard 1 desplegados en la zona austral. El proceso contempla mejoras en sus sistemas y en la capacidad de tiro, con el objetivo de mantener operativas las unidades blindadas en uno de los ambientes geográficos y climáticos más exigentes del país, aunque no se dieron más detalles sobre dicho proceso.
Además, el Ministerio instruyó al Ejército a iniciar un estudio para una renovación más amplia de sus capacidades terrestres en la zona austral. La intención, según Barros, no es únicamente reemplazar plataformas existentes, sino dotar a las fuerzas de mayor flexibilidad para operar en un escenario que evoluciona rápidamente.
Foto Ejército de Chile.
Nuevas bases y mayor presencia militar
El Gobierno estudia la construcción de nuevas bases militares en la zona austral, con el objetivo de incrementar la presencia permanente de efectivos en el territorio.
Barros planteó que las características geográficas de Chile, particularmente en el extremo sur, requieren una presencia militar estable y no solamente despliegues temporales. A esto se suma la intención de mejorar la infraestructura portuaria naval de Punta Arenas, para fortalecer las capacidades logísticas de la Armada y su proyección hacia el Estrecho de Magallanes, los mares australes y la Antártida. El Ministerio considera esta infraestructura como un componente estratégico para sostener la presencia permanente del Estado en el extremo sur y consolidar a Punta Arenas como plataforma de acceso al continente antártico.
Magallanes como eje estratégico
El lugar elegido para presentar el programa no es menor. En las últimas semanas, Chile incrementó la atención política y militar sobre el Estrecho de Magallanes y la zona austral, incluyendo ejercicios navales y anuncios destinados a reforzar la presencia militar. A comienzos de septiembre, el ministro Barros acompañó al presidente José Antonio Kast durante un despliegue naval en el Estrecho, donde la Armada mostró capacidades de superficie, submarinas, aeronavales y de Infantería de Marina. En paralelo, el Gobierno chileno trabaja en medidas para fortalecer su presencia y capacidades en la Antártida, incluyendo mejoras en infraestructura y operaciones aéreas. Entre los proyectos anunciados figura la mejora de las condiciones operacionales de la pista de la Base Teniente Marsh, que permitiría extender la temporada de vuelos hacia el continente blanco. En este contexto, el nuevo programa de modernización configura una estrategia de largo plazo para renovar plataformas que se aproximan al final de su vida operacional y, al mismo tiempo, reforzar las capacidades chilenas en uno de los espacios geográficos de mayor relevancia estratégica del país.
El Ministerio de Defensa ya había presentado estos lineamientos ante la Comisión de Defensa del Senado a comienzos de septiembre, en el marco de la planificación institucional de las inversiones destinadas al desarrollo y sostenimiento de las capacidades estratégicas.
Florencia Lucero Heguy
Pucará Defensa