martes, 30 de marzo de 2010

Polo Logístico Antártico


El ministro Manuel Benegas calificó como “positivas” las dos jornadas de trabajo técnico y operativo sobre el Polo Logístico Antártico y de la reubicación de la Base Aeronaval, que se desarrolló durante el 29 y 30 de marzo en el edificio Libertad de la Armada Argentina y donde participaron funcionarios nacionales, provinciales y de esa fuerza militar.

Como conclusión, el Ministro informó que se estableció “como prioridad” la construcción del “muelle antártico y del edificio de servicios marítimos que servirá de apoyatura. Estos trabajos se financiarán con los cien millones de pesos del presupuesto nacional” establecido para tal fin.
Por este motivo, “los equipos técnicos asesores del Ministerio de Defensa y de la Armada y los contratados por la Unidad de Proyectos Especiales del Ministerio de Economía de la Nación (UNPRE) comenzaran a trabajar este mismo lunes con el objetivo de llegar, en agosto, con parte del proyecto ejecutivo”.
Además, Benegas confirmó que “la provincia financiará con 15 millones de pesos, aportados desde el Fideicomiso Austral, la concreción de la zona antártica internacional con su correspondiente edificio de intendencia de control, que brindará apoyatura logística a todas aquellas naciones, comisiones técnicas y buques” que efectúen trabajo en el continente blanco.
En relación al traslado de la Base Aeronaval, y por complejo del proyecto, que involucra a la Armada, el Municipio y a la Provincia, “se realizará una reunión técnica para el 26 y 30 de abril en Ushuaia con la presencia de los organismos técnicos” para definir distintos aspectos.Por su parte, el presidente del la Dirección Provincial de Energía, Daniel Lepez, se mostró “gratificado por la reunión” en la que se pudieron “clarificar distintos temas y establecer algunas pautas de trabajo”.
En relación a la demanda energética que tendrá el proyecto, el titular de la DPE explicó que en la “reunión que se desarrollará en Ushuaia, a fines de abril, se precisarán estos requerimiento para cada una de las fases de ejecución del Polo Logístico”. En la reunión que concluyó este martes quedó agendado un nuevo encuentro para el próximo 8 y 9 de junio, donde participarán los mismos actores que estuvieron presentes esta semana en el Edificio Libertad ”para analizar el avance del los proyectos que están en marcha”.
Shelknam Sur

INVITAN A PARTICIPAR EN CONCURSOS DE CIENCIA ANTÁRTICA


Con una charla en la Universidad de Antofagasta, a cargo del Dr. Javier Arata, comenzó esta semana la promoción del Programa Regular de Concursos del Instituto Antártico Chileno (INACH). El objetivo de estas actividades es estimular la participación en ciencia antártica de estudiantes universitarios e investigadores mediante las variadas posibilidades que se abren a partir del 19 de abril, cuando comiencen a recibirse los proyectos de terreno y de gabinete.
El INACH llama anualmente a los investigadores del país a presentar iniciativas de investigación en temas antárticos, financiando proyectos que conduzcan a nuevos conocimientos o aplicaciones previstas mediante hipótesis de trabajo explicitadas en el proyecto. Es importante señalar que no se financian proyectos de creación artística, recopilaciones, confección de catálogos o inventarios, impresión de libros, ensayos, traducciones, propuestas audiovisuales, textos de enseñanza u otras actividades análogas. Las propuestas deben ser ejecutadas en un plazo máximo de tres años, en el caso de los proyectos que postulen al Concurso Regular del INACH, y de dos años, en aquellos proyectos de Apoyo a Tesis en Temas Antárticos. Todos los proyectos deben generar, como resultado final, una publicación científica en revistas ISI.
El Dr. Arata, Jefe del Departamento de Proyectos del INACH, visitó durante esta semana el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), en La Serena, y las universidades de Antofagasta, Católica del Norte, Católica de Valparaíso y Federico Santa María, encontrando un interés mayor al del año pasado. “Ha llamado mucho la atención el sistema de concursos abiertos que tenemos y que es muy similar al de otros fondos competitivos nacionales. Nos parece importante motivar a los investigadores para que aprovechen la oportunidad única de hacer ciencia en un lugar tan lejano y atractivo como la Antártica”, afirma Arata.
Promoción en Punta Arenas
En el salón Terra Australis, de la Universidad de Magallanes, Edith Flores, Encargada de Concursos del INACH, presentó ayer los distintos fondos concursables de ciencia polar ante una veintena de investigadores. “Se notó interés por la cantidad de preguntas que hicieron los científicos; ahora sólo nos queda programar una reunión con los estudiantes, ya que ellos también tienen posibilidades mediante el Programa de Apoyo a Tesis de Pre y Postgrado, que se abre el 29 de junio”, precisa Flores.
Las postulaciones a los concursos se podrán hacer en forma electrónica (on line) a través del nuevo sitio web: http://concurso.inach.cl, que cuenta con una completa información sobre las líneas de investigación, fechas importantes, bases de postulación, formularios, proyectos en ejecución, infraestructura, etc.
Entre el 5 de abril y 12 de abril, funcionarios del INACH visitarán universidades de la Región Metropolitana y del sur del país, como parte de este programa de promoción.
Radio Polar

lunes, 29 de marzo de 2010

Ecuador y Venezuela impulsan cooperación en 13 nuevos sectores

Por Pedro Rioseco

Quito, 27 mar (PL) El recién concluido VII Encuentro Presidencial Ecuador-Venezuela sumó 13 nuevas líneas de cooperación a unos 40 convenios vigentes en ramas diversas de la economía, salud, defensa, cultura, ciencia y educación.


Las nuevas líneas de cooperación refuerzan el intercambio en materias económica, académica, cultural, científica, entre otras.El primero de estos acuerdos establece la constitución de la empresa Gran Nacional Minera Mariscal Sucre para el desarrollo conjunto de proyectos mineros en Ecuador.


Le sigue un Acta de Compromiso entre los ministerios de Agricultura, Ganadería, Acuicultura y Pesca de Ecuador y del Poder Popular para la Agricultura y Tierras de Venezuela, para constituir la empresas mixtas Gran Nacional de Acuicultura y Pesca.


El objetivo es activar los mecanismos necesarios para constituir las empresas mixtas Gran Nacional de Acuicultura y Pesca y efectuar el registro e inscripción de sus Estatutos Constitutivos ante los organismos competentes.


Otro acuerdo concierne a la cinematografía y el audiovisual para fomentar, difundir y ejecutar tales actividades sobre la base de la complementariedad, la cooperación y el respeto a las soberanías de ambos países.


De igual forma Ecuador y Venezuela suscribieron un Acuerdo Marco de Cooperación encaminado a fortalecer y diversificar el comercio y el intercambio de bienes bajo un nuevo modelo.


Este modelo promueve las relaciones para el intercambio, distribución y comercialización de productos, en el marco de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).


Ambos gobiernos establecieron un acuerdo para fundar la empresa mixta Gran Nacional de
Cacao como parte de sus esfuerzos para garantizar la soberanía agroalimentaria y el desarrollo social e integral de los dos países.


Un Convenio específico fue firmado igualmente para la utilización del módulo de laboratorios de la Estación Científica Ecuatoriana "Pedro Vicente Maldonado", en Punta Fort William de la Isla Greenwich , archipiélago de las Islas Shetland del Sur.


De esta manera se busca propiciar la ejecución de proyectos conjuntos de investigación a desarrollar por ambas naciones en la Antártica, a través del Instituto Antártico Ecuatoriano y el Programa Antártico Venezolano.


Se aprobó también el Reglamento Operativo de la Comisión Técnica Binacional del Fondo Ecuador-Venezuela para el desarrollo, encargada de definir políticas, normas, reglamentos de funcionamiento, presupuestos de gastos y aportes financieros.


Un Convenio Interinstitucional fue suscrito el viernes entre el Ministerio ecuatoriano de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información y el del Poder Popular para la Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias de Venezuela.


Su objetivo es establecer las bases que permitan prestarse cooperación en telecomunicaciones y otras tecnologías de la información y comunicación, de conformidad con sus respectivas legislaciones nacionales y lo previsto en este instrumento.


Otro convenio establece el reconocimiento recíproco y canje de licencias de conducir entre Ecuador y Venezuela, expedidas por las autoridades competentes a quienes tuvieran residencia legal vigente en esos países.


Un Protocolo de enmienda al Convenio Básico de Cooperación Técnica entre ambos Estados quedó aprobado, para el intercambio de saberes ancestrales y conocimientos tradicionales entre los pueblos.


El objetivo es alentar expresiones y manifestaciones culturales de los pueblos indígenas de ambos estados; promover la creación de medios de comunicación para el intercambio de saberes ancestrales, y promover el aprendizaje de los idiomas y lenguas indígenas.


La República de Ecuador y la Bolivariana de Venezuela acordaron finalmente normas para la restitución de bienes culturales robados, importados, exportados o transferidos ilícitamente, y se comprometieron a impedir el ingreso de ellos en sus respectivos territorios.


Estos nuevos acuerdos, amplían y fortalecen la integración bilateral como parte de la Patria Grande, cual proclamaron la víspera los presidentes Rafael Correa y Hugo Chávez


Prensa Latina

Investigadores estudian la vida de los primeros habitantes de la Patagonia

Hace 12.000 años aproximadamente, el hombre dejaba los primeros indicios de su vida en la Patagonia. En un medio ambiente inhóspito el guanaco y el ñandú habrían sido su fuente de alimento; sin embargo, investigadores de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco analizan la posibilidad de que los primeros habitantes hayan incorporado otros recursos para su subsistencia.


Sobre el tema, el director de la investigación, Julián Eduardo Moreno, docente de la cátedra "Historia de América I" de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de la Patagonia, afirma que "en un ambiente de escasos recursos como la estepa Patagónica, las posibilidades de ampliar la dieta alimentaria por parte de los primeros habitantes eran escasas".


Moreno, busca indicadores de diversificación económica prehistóricas en las cuencas de los Lagos Musters y Colhue Huapi. Sostiene que la abundancia de restos de guanacos en los sitios de estudio debió haber estado complementada con otros recursos como podrían ser los peces.


La investigación requiere explorar aquellas áreas o microambientes, donde sea posible disponer de otros recursos alimenticios. Tal como sucedió en la costa norte de Santa Cruz, cuando en 2003, se hallaron evidencias de ocupaciones humanas junto a vestigios de un uso importante sobre los recursos marinos, en particular moluscos y peces. En aquella oportunidad también se localizaron restos de animales menores, sobre todo aves.


"Es difícil encontrar en los lagos del centro sur de Chubut, el mismo tipo de sitios arqueológicos y de las mismas proporciones que se encuentran en la costa Atlántica", comentó Hugo Pérez Ruiz, antropólogo y codirector del proyecto de investigación.Los trabajos que con anterioridad realizaron investigadores como Molina y Bórmida, entre otros, demostraron la existencia de abundantes restos de peces asociados a fogones en proximidades del nacimiento del Río Chico en el lago Colhué Huapi.


"En dicho lugar se produjo el hallazgo de arpones construidos en huesos de mamíferos terrestres a orillas del mismo lago, los cuales estarían destinados a la captura de nutrias o coipos", relató Pérez Ruiz.


Por lo tanto, los lagos habrían ofrecido la posibilidad de una explotación económica alternativa al uso del guanaco y el ñandú.


Entre los puntos de interés de los sitios arqueológicos cercanos a la cuenca de los lagos están presentes el análisis de restos vegetales, al igual que estudios de fauna menor, restos materiales y artefactos vinculados al aprovechamiento de los recursos del medio. Con este objetivo, el estudio incluye la distribución y densidad de estos recursos.


Los investigadores buscan indicadores de intensificación y diversificación económica indígena dentro del marco ambiental de la patagonia continental. Teniendo en cuenta la escasa información arqueológica referida al Lago, se planteó la ubicación de sitios arqueológicos estratigráficos donde la conservación del material óseo se encuentra en buen estado en función de las características de destrucción que presentan los animales pequeños por el proceso erosivo.


"Los trabajos de prospección en la zona inmediata a la costa actual, permitieron hallar más de 75 sitios arqueológicos. Se ubicaron además, 17 sitios en la localidad de Bajo del Avestruz y 40 sitios con fogones en el Delta del Arroyo Vulcana. En la zona inmediata a la costa, se hallaron 54 sitios en médanos o vinculados a ellos", comentó Pérez Ruiz.


Con los trabajos de prospección se cubrieron 150 Km. que constituyen aproximadamente el 80 % del perímetro de los lagos, incluyendo la Laguna de la Flecha, un extenso cuerpo de agua ligada a éste. La mayor parte de los sitios son pequeños y poco densos.


En la cuenca del lago Musters se hallaron restos de coipos y peces. Estos últimos son los que presentan mayores problemas para el análisis requerido ya que la densidad de sus huesos es muy inferior a la de los restos de mamíferos. Precisamente, el tamaño y tipo de los restos dificulta la tarea de encontrar marcas de procesamiento.


Por otra parte, resultan llamativas las características que poseen los artefactos hallados en los diferentes sitios en los cuales se destacan los elementos de molienda y las puntas de proyectiles pedunculadas y apedunculadas, al igual que objetos en cerámica.


Desde el punto de vista estratigráfico, los sitios con restos de artefactos cerámicos, correspondientes al período considerado tardío, fueron datados en 1.500 años.


Cabe agregar que los estudios se efectúan en zonas de impacto antrópico ocasionados por los movimientos de tierra a gran escala, ya sea por la construcción de caminos y las estructuras ligadas a maniobras militares, sumado a la intervención de coleccionistas.


Los resultados preliminares de la investigación marcarían una diferencia entre las depositaciones antrópicas y las naturales. Asimismo, está en marcha un experimento a largo plazo que permitirá interpretar la presencia de los restos de peces.


El equipo interdisciplinario que dirige el profesor Julián Eduardo Moreno, está conformado por docentes de distintas disciplinas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco pertenecientes a la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, alumnos y docentes de Historia, de la Facultad de Ciencias Naturales, alumnos y docentes de geología, e investigadores del CENPAT (Centro Nacional Patagónico) y de la UNPA (Universidad Nacional de la Patagonia Austral).


(Fuente: Diario Crónica)

La Jornada

Alumno de la Umag visitó la Antártica gracias a premio internacional


Una inolvidable experiencia vivió el alumno de la carrera de Biología Marina de la Universidad de Magallanes (Umag), Rodrigo Mancilla, quien gracias a su buen rendimiento y a su proyecto de tesis pudo conocer la Antártica.
La Dirección de Programas Antárticos (DPA) de la Umag desde hace meses está impulsando la investigación de diferentes materias en el continente helado, lo que ha permitido generar convenios con instituciones mundiales que también se han dedicado al estudio de la zona.
El apoyo de los académicos y las capacidades de Mancilla permitieron que se sumara al programa que organizó la entidad europea Premios Antárticos de la Universidad de Cataluña, institución de alto nivel que reúne a jóvenes científicos que han demostrado habilidades sobresalientes en la ciencia.
El organismo seleccionó sólo a dos estudiantes extranjeros y uno fue el chileno, quien no descarta poder seguir perfeccionándose en la casa de estudios internacional.
El Pinguino

domingo, 28 de marzo de 2010

Las sombras del Rey de la Patagonia

María Andrea Nicoletti, de la Universidad de Río Negro, adjudica al avilesino José Menéndez un papel principal en el genocidio de los indios aborígenes argentinos


El empresario mirandino José Menéndez (Avilés, 1846 - Buenos Aires, 1918) fue uno de los reyes del Fin del Mundo: la Patagonia y la isla de la Tierra del Fuego, en la punta más meridional de América, con los ojos puestos en la Antártida; la última frontera del dinero, el territorio virgen del oro, la ganadería y los negocios portuarios. Menéndez llegó Punta Arenas, en Chile, para cobrar una deuda que un industrial había contraído con su jefe, en la capital de Argentina. Era una aldea de menos de mil habitantes y se bañaba en el mismo Estrecho de Magallanes. Y allí se quedó. Se hizo millonario y pasó a la historia de los indianos triunfadores: los españoles pobres embarcados para América, huyendo del hambre y del colapso del antiguo imperio español. Todo esto es conocido. No lo es tanto el papel que el mirandino tuvo en el genocidio del pueblo selk'nam (indios aborígenes de la Tierra del Fuego más conocidos como los onas). La historiadora argentina María Andrea Nicoletti -profesora en la Universidad de Río Negro e investigadora del Centro Superior de Investigaciones de Argentina (Conicet)- asegura que el avilesino, junto a otros empresarios de la época, fue uno de los responsables del exterminio de los indios selk'nam que a finales del siglo XIX poblaban la última tierra conocida del planeta.


La profesora Nicoletti investiga desde hace años a los salesianos, los misioneros de don Bosco en el sur más al sur del continente americano. Y es que aquellos frailes convivieron durante muchos años con los estancieros que empezaban a explotar el archipiélago donde da la vuelta al aire. Cartas e informes internos de los misioneros, según Nicoletti, documentan el genocidio de los aborígenes de la Tierra del Fuego. Monseñor José Fagnano, Prefecto Apostólico en Tierra del Fuego, escribió en 1899 al ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Amancio Alcorta, una carta en la que, según Nicoletti, acusaba al empresario avilesino de «dar caza a los indios, sea por sus peones que van haciendo excursiones en los bosques, sea por la policía, cuyo inspector vive en la misma estancia del señor Menéndez». Fagnano y Beauvoir -otro misionero salesiano-, por su parte, recuerda la historiadora, fueron acusados en la prensa de la época de dar cobijo «a los indios ladrones» de ovejas. La investigadora explica esta polémica en el interés que Menéndez tenía en los terrenos de la Misión de Río Grande -2.500 hectáreas propiedad de Fagnano y otras 2.500 en manos de otros salesianos, apunta Nicoletti-. El caso es que en los años de esplendor del empresario avilesino los indios selk'nam desaparecieron de la Tierra. Escribe Nicoletti: «El 7 de agosto de 1912 el director general de Territorios Nacionales, Isidoro Ruiz Moreno, solicitaba informes sobre la situación y número de los indígenas fueguinos. Fernández Valdés le respondió: "La raza se extingue con una rapidez aterradora. En 1883 se calculaba en no menos de 2.500 indios los existentes en el territorio, en 1903 no excedían de 500 y puedo asegurar que hoy no llegan a 155"». María Andrea Nicoletti, en una conversación mantenida con LA NUEVA ESPAÑA, apostilla: «Pero eran muchos menos. Pedro Ricaldone, salesiano visitador, escribió un informe en 1910 donde recomendaba el cierre de las misiones de Tierra del Fuego porque no atendían a más de diez indios cada una y eso suponía un gasto de dinero superfluo».



-¿Cuántos indios selk'nam sobreviven actualmente?

-Ninguno en estado puro, se lamenta la historiadora.


José Menéndez salió del puerto de Avilés siendo apenas un adolescente. Desembarcó en La Habana y encontró trabajo en una joyería. En Montevideo se casó con María Behety y juntos tomaron otra embarcación en pos del Fin del Mundo. La Patagonia era un territorio disputado en aquellos entonces entre Chile y Argentina? se trataba de un inmenso país sin dueño, inexplorado? la verdadera última frontera. La familia Menéndez se estableció en Punta Arenas -que era la capital civilizada de aquel mundo desconocido-. Coincidió entonces con otros empresarios que empezaban a encontrar su lugar en la historia: el portugués José Nogueira y el chileno Elías Braun. Las alianzas matrimoniales hicieron que germinara un imperio que, en su tiempo más dorado, equivalía a la quinta parte de España entera: un millón de hectáreas dispuestas para más de un millón de ovejas. Menéndez, entonces, guardaba similitudes más que evidentes con John Chisum, el rey del condado de Lincoln (Nuevo México), el empleador de Billy El Niño en la guerra contra los pastores, un mito en la conquista del Oeste americano.


Los tres reyes de la Patagonia (Menéndez, Nogueira y Braun), recuerda la historiadora Nicoletti, «empezaron a acaparar tierras que compraban a los veteranos de la campaña del desierto de 1879». Julio Roca, que entonces todavía no había sido elegido presidente de Argentina, pagó a sus soldados con terrenos en la tierra recién adquirida, un uso militar tan antiguo como los romanos. Aquellos terrenos en el Fin del Mundo carecían de interés salvo para aquellos tres empresarios pioneros. La compra de fincas fue regular y el triunfo clamoroso. «Empezaron a cercar y a atrapar a los guanacos (una especie de llama) en su interior», explica Nicoletti. Los guanacos eran el principal alimento de los indios selk'nam (cazadores seminómadas). Según la historiadora, la decisión de los empresarios obligó a los indios a superar las verjas para robar las ovejas que habían invadido sus antiguas tierras. «Tenían que subsistir y las ovejas eran los únicos animales que quedaban», justifica Nicoletti. Los indios cuatreros, entonces, se colocaron en el punto de mira de los latifundistas que enviaron a las cercas a sus capataces. El de Menéndez, Alexander McLennan, «Chancho Colorado», ha pasado a la historia como sanguinario matador de indios. Julio Popper, un rumano propietario de las primeras tierras que fue adquiriendo el empresario avilesino, se jactó con impunidad de su gatillo fácil: se atrevió a mandar a Buenos Aires fotografías que le retrataban armado y paseando por un campo de cadáveres indios.


El papel de Menéndez, de su consuegro Elías Braun, de su yerno Mauricio Braun y de la hermana de su yerno, Sara Braun -que se casó con el portugués Nogueira- en el final de los indios fue denunciado por Fagnano y por Beauvoir, entre otros salesianos. Los frailes que vinieron después del Prefecto, en la década de los treinta del pasado siglo, apunta Nicoletti, «se convirtieron en estrechos colaboradores e hicieron una lectura de la historia que intentaba superar viejos rencores, correr de la escena de la violencia a la familia prestigiosa y ante lo inevitable -la desaparición de los selk'nam-, buscar una explicación muy alejada de aquella que con justicia esgrimieron sus protagonistas». Para estos últimos misioneros, la extinción de los indios no se debió tanto a los golpes y a las balas de los capataces como a la inadaptación al progreso: enfermedades de blancos. El salesiano Alberto de Agostini, según recoge la historiadora Nicoletti, escribió: «Nuestro modo de vestir, de comer y vivir entre paredes de una casa debilitó su organismo (el de los indios) acostumbrado a la vida al aire libre, expuesta a todas las intemperies de un clima constantemente frío y rígido».



-¿Los Menéndez acabaron con los indios selk'nam?

-Doy más crédito a los testimonios de Fagnano y de Beauvoir que a los que dejaron escritos los salesianos de la siguiente generación. El Prefecto Apostólico fue testigo de los años del genocidio, pero no hay que olvidar que todo cuanto escribió a favor de los indios tenía un claro objetivo: reivindicar su propia labor como misionero.


Lo único claro es que ya no hay indios selk'nam. Murieron todos en los mismos años en que José Menéndez reinaba en la Patagonia.


La Nueva España

Tras la senda marítima de Darwin


A 200 años del nacimiento del naturalista inglés, un viaje a bordo de un crucero desde Tierra del Fuego hasta la Patagonia chilena a través del canal de Beagle, el estrecho de Magallanes y el mítico Cabo de Hornos. Entre glaciares y fiordos, el autor de la Teoría de la Evolución hizo grandes descubrimientos. Un viaje en las gélidas aguas del fin del mundo.
Por Guido Piotrkowsk
La primera noche a bordo es movidita. En breve zarparemos desde Ushuaia por el canal de Beagle rumbo sur hacia Cabo de Hornos y es tiempo de las presentaciones de rigor del capitán y la tripulación del Vía Australis, uno de los cruceros de expedición que realiza la travesía desde Ushuaia hasta Punta Arenas, en Chile, y viceversa. Son alrededor de las nueve de la noche —¿o de la tarde?— y por las ventanillas del coqueto salón comedor, la luz desorienta; en estas latitudes el atardecer se hace rogar. En la hoja de ruta está marcada la hora exacta de la puesta del sol: 21.55, y del amanecer: 04.53.
Durante ese breve lapso de oscuridad, la embarcación se sacude violentamente. Entramos en mar abierto camino al primer destino del itinerario de tres noches. El Cabo de Hornos es el punto más austral del mundo antes de la Antártida, y le ha quitado el sueño a más de un explorador, comenzando por Charles Darwin, el naturalista inglés que cambió el rumbo de la ciencia y sacudió a la Iglesia con sus ideas acerca de la evolución de las especies hace 150 años. Darwin recorrió estos pagos australes entre 1833 y 1834, en la nave Beagle, capitaneada por Robert Fitz Roy, y es aquí donde comenzó a desarrollar sus teorías, mediante la observación de especies para él exóticas de la Patagonia.
Hoy, el mismo derrotero del naturalista, intrépidos exploradores y corsarios de antaño se puede realizar a bordo de navíos seguros y confortables, a años luz de los que navegaron Fernando de Magallanes, William Drake o Darwin, quienes arriesgaban todo contra viento y marea en aquellos viajes por la geografía indómita de una Patagonia virgen.
Un horno helado Ding, dong —suena la campanilla por los altoparlantes del camarote—. “Su atención por favor estimados pasajeros, nos aproximamos al Cabo de Hornos. Si las condiciones climáticas lo permiten, el desembarco será a las siete. El desayuno ya está servido”, anuncia un tripulante.
Son las seis, hay que levantarse, abrigarse, ponerse el chaleco salvavidas, y aguardar hecho un equeco hasta que el capitán decida si se puede desembarcar, o no, en el cabo. Darwin lo intentó y no pudo; el clima le jugó una mala pasada y su sueño de poner un pie allí quedó trunco. Así plasmó su desencanto en el diario de viaje: “… parece que el Cabo de Hornos exige que le paguemos tributo, y antes de cerrar la noche nos envía una espantosa tempestad… y al aproximarnos de nuevo a tierra al día siguiente, percibimos este famoso promontorio, envuelto en brumas y rodeado de un verdadero huracán de viento y agua. Inmensas nubes oscurecen el cielo, las sacudidas del viento y granizo nos asedian con tan ruda violencia que el capitán decide guarecerse en el Abra Wigwam, un excelente puertecillo situado a poca distancia y allí echamos el ancla precisamente el día de Nochebuena…”.
Crítica